
La Federación Rural expresó en un comunicado su “profunda preocupación y malestar” ante el nuevo incremento en el precio del gasoil, al advertir que la medida repercute de manera directa en la rentabilidad del productor y compromete la sostenibilidad del corazón productivo del país.
La gremial rural recordó que el campo ya enfrenta elevados costos internos y crecientes dificultades de competitividad, por lo que la suba del combustible “vuelve a castigar de forma inmediata a toda la cadena productiva”. Según la Federación, el impacto no se limita al productor, sino que debilita también la capacidad del sector para generar empleo y divisas para Uruguay.
En el comunicado, la institución cuestiona que el agro “no puede seguir financiando con el precio del combustible los errores de gestión”.
La Federación Rural subrayó además que, si se toma el período comprendido entre el 28 de febrero y el 28 de agosto (inicio del actual gobierno), el Precio de Paridad de Importación (PPI) del gasoil habría caído 10,6%. Sin embargo, el precio al público en el mismo lapso, con los valores que regirán desde el 1° de septiembre, apenas se redujo 1,5%.
“Esa diferencia representa el sobrecosto que termina asumiendo el sector productivo uruguayo”, advirtió la gremial en el texto firmado por su Consejo Directivo.