Ganadería

El agro y la nueva normalidad

En Florida se concretó la primera actividad con público, cumpliendo protocolo sanitario. El quinto Concurso de vientres Angus. La presencia del Ministro Carlos María Uriarte y del Subsecretario Ignacio Buffa, avaló el avance en la retomada de las actividades presenciales.

 

Pablo D. Mestre.

Aunque el campo nunca paró, fue como un “volver a empezar”. El 5º Concurso de vientres Angus, organizado por la Asociación Rural de Florida, marcó el mojón uno de la “retomada” de las actividades con público, tras las medidas adoptadas para evitar la propagación del Covid-19 en el país.

Los directivos de la centenaria gremial, con el apoyo fundamental de la Intendencia de Florida, elaboraron un protocolo estricto y lograron la autorización para la actividad que contó con el auspicio de la Asociación Rural del Uruguay y de la Sociedad Criadores de Angus.

Y salió todo bien.

Desde la desinfección de los vehículos al ingresar por cualquiera de los accesos, la toma de la temperatura corporal, hasta el uso responsable de los tapabocas por parte de todos los presentes, y la voluntad del distanciamiento social, pese a ser una actividad al aire libre, fueron características de esta nueva normalidad a la que se enfrenta el mundo.

También fue bueno el aval del gobierno nacional, por cuanto se hizo presente una nutrida delegación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, encabezada por el ministro Carlos María Uriarte y el sub secretario Ignacio Buffa. Y además, la presencia de una comitiva de la Intendencia de Florida, encabezada por la intendente Andrea Brugman.

Pero hay cosas que, afortunadamente, no cambian…

En la pista de calificación, los jurados Ings. Agrs. Juan Pablo Pérez Frontini y Nazario Irazábal Marra, no se cansaron de elogiar el nivel de la genética de los reproductores que desfilaron frente a sus ojos. Ambos profesionales y cabañeros no escatimaron por tanto los elogios, a este presente, pero a la gran proyección de la raza Angus en el país.

En ese contexto, todos los campeonatos en disputa fueron conquistados por Frigorífico Modelo SA, ratificando el buen momento de la cabaña. “Es doble orgullo por ganar, y por hacerlo en esta muestra que es, sin dudas, la de mayor nivel de las cinco realizadas hasta ahora”, aseguró el Ing. Agr. Rodrigo Fernández Abella (ver nota aparte).


La venta. Como se sabía de ante mano, los cabañeros tenían la potestad de auto comprarse los reproductores que querían mantener. Y así se dio prácticamente en todos los de pedigree.

“Estuvo bueno, fue una experiencia que todo el mundo ansiaba, con protocolos correspondientes, de estar en vivo, como debe ser cuando se trata de comprar y vender genética”, aseguró Gerardo Zambrano Antón, cuya firma tuvo a su cargo los negocios.

Según su punto de vista fue una muestra “excepcional en todo aspecto, con animales en proceso de preparación para Prado y otras exposiciones, que no hizo más que mejorar el nivel”. Dijo que “es un constante esfuerzo de los criadores de presentar cada vez mejor nivel”.

Y las ventas, analizó que estuvieron en consecuencia, “la auto compra de los animales destacados, le da claridad al sistema y el resto tuvieron aceptación de mercado”. Destacó las SA “con valores por encima del mercado claramente y está bien que así sea”, dijo Zambrano.

Por ello hizo un balance positivo de la jornada. “Tanto la ARF, Angus y nosotros que estamos involucrados, quedamos conformes, pues se logró un muy buen resultado y salimos de este primer desafío con gente, que sin dudas será ejemplo para otros que vendrán”.

Los valores, expresados en dólares, fueron: 439 vientres a un promedio de US$ 940,27. Por categoría: 17 vaquillonas PI: 2.400, 1.080 y 3.198; 8 vaquillonas PC: 1.560, 1.320 y 1.380; 15 vientres PI preñados: 1.260, 1.080 y 1.168; 86 vacas SA preñadas: 1.560, 720 y 991; 73 vaquillonas SA preñadas: 1.020, 840 y 895; 129 vaquillonas SA: 1.680, 588 y 836; 18 piezas de cría PI: 840, 720 y 787; 56 piezas de cría SA: 720, 576 y 651; 22 vacas SA: 924, 564 y 598; 15 vacas: 516.

La satisfacción. Sebastián “Tato” Mercant Abella resumió que “las ventas marcaron un claro apoyo del sector en continuar la inversión en genética, apuntando a la cría de calidad”. Y agradeció a “los que confiaron en nosotros y apoyaron para que saliera todo bien”.

Todo, dentro de la nueva normalidad en el agro… Y aunque nunca paró, fue casi como un “volver a empezar…”