Entrevista

Julio Armand Ugón: “Pedimos el mismo apoyo que a UPM”

Fue elegido como presidente de la Federación Rural pero viene del período 2018/19 como representante por la Sociedad Fomento Rural de Rivera. Con más de 40 años en el gremialismo del campo, este productor ganadero, que también fue tambero, sostiene que para que el agro despegue precisa “mejor precio del combustible, tarifas públicas más competitivas y menores impuestos para poder mejorar la competitividad”. Admite que en todos estos años “no se consiguió que el Ejecutivo reconozca el peso del agro en la economía” y cree que “el Ministerio de Ganadería debería tener mayor peso dentro del gobierno”.

Pablo Antúnez.

-¿Cómo analiza la situación por la que atraviesa el sector agropecuario?
-En general la situación es medio complicada. Si bien en algunos rubros del agro hay buenos precios y una buena demanda por los productos (puede ser el caso de la ganadería y la carne), hay otros que están muy complicados como lechería, arroz y agricultura. La lechería no logra levantar la cabeza con estos valores del precio del leche. En arroz a pesar de la mayor productividad hay problemas de mercado y en agricultura, directamente con los actuales precios de la soja -más complicados con la guerra comercial entre Estados Unidos y China- no se puede subsistir, por más que los rendimientos sean muy buenos.

-¿Cuáles son las salidas para conseguir un crecimiento del sector agropecuario para que este continúe siendo un fuerte generador de empleo?
-Si el gobierno nos diera las mismas ventajas para producir que le dieron a la empresa UPM, es seguro que el agro sería otra cosa. La Federación Rural viene pidiendo hace varios años que a los inversores locales se les otorguen los mismos apoyos para producir que se le brindan a las extranjeros, pero no se ha conseguido.
Se precisan menores impuestos y una mejora de la competitividad que pasa por varios aspectos.

-¿Por cuáles?
-La rebaja del precio de los combustibles porque hay muchos rubros del agro que son demandantes de altos volúmenes de gasoil y una baja de las tarifas públicas, básicamente de electricidad. Eso es lo que le terminan dando a la empresa UPM. Si tuviéramos algo parecido seríamos más rentables y podríamos generar más empleo. Los productos primarios que produce el agro se transforman y agregan valor.

-¿En todos estos años de trabajo no logró que el gobierno reconozca el peso del sector agropecuario en la economía?
-No se consiguió y ese es un debe del gremialismo agropecuario. Llevamos varios años intentando hacer reconocer ese peso, machacando con los mismos temas, pero no se avanzó.

-Pero hubo medidas de apoyo del gobierno.
-Las hubo, pero las medidas que emitió el Ejecutivo en momentos puntuales fueron medidas muy pequeñas, apoyos de poco peso como para decir desde el Ejecutivo que al agro se le ayudó, pero está claro que esas ayudas no fueron de gran peso, más bien fueron irrelevantes. La Federación Rural lo aclaró en su momento.

-A lo largo de los últimos años desde la Federación Rural se dijo más de una vez que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca debería tener mayor peso dentro del Ejecutivo. ¿Mantiene esa afirmación?
-Aclaro que la Federación Rural tiene una muy buena relación con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca al igual que con sus autoridades, pero es claro que esa secretaría de Estado y especialmente el ministro, debería tener mayor peso dentro del gobierno. Debería tener otra fuerza de la que tiene hoy. Debe tener mayor peso dentro del Consejo de Ministros, porque la producción agropecuaria es la base del Uruguay. Creo que eso se entiende poco o se tiene otra visión de país.

-¿Cómo ve el futuro de la Federación Rural?
-Las Sociedades Federadas y la propia Federación Rural hacen un esfuerzo, pero no es fácil lograr que se arrime más gente a trabajar. De todos modos van apareciendo gremialistas nuevos y eso nos va dando fuerza para seguir adelante.

-¿Y en lo interno?
-Tengo la convicción de que la gremial debe bajar un poco más al interior, precisa acercarse mucho más de lo que se acercó a las Sociedades Federadas que la componen (más de 70 gremiales de base del interior del país). Nunca estamos solos porque hay un contacto permanente con las gremiales de base, pero capaz deberíamos tener una comunicación mucho más cercana y una relación todavía más estrecha.
Considero que la Federación Rural tiene que plantear con firmeza los problemas del sector agropecuario al sector político y al gobierno, pero no pelearse con ellos. Estoy convencido del valor que tiene el diálogo entre ambos sectores.

-¿Qué representa después de tantos años en el gremialismo agropecuario el haber llegado a la presidencia?
-Es un gran desafío y también un gran honor. El desafío es en la conducción. El presidente debe reunir las inquietudes que se presentan y que el Consejo Directivo resuelva.

-El cargo es honorario y hay que quitarle horas de trabajo a su establecimiento. ¿El hecho de estar en el norte (en Rivera) dificulta un poco más el trabajo semanal con el Consejo Directivo de la gremial?
-Asumí el desafío y lo hago con gusto. Por suerte la Federación Rural tiene un Consejo Directivo conformado por más de 30 consejeros que se dedican con total entrega a discutir, plantear y resolver los problemas del sector agropecuario.

-¿Quedó algo en el debe del trabajo?
-Lo que las Federadas habían propuesto como temas a trabajar en el último Congreso Anual, aporte con el que se elaboraron las ponencias, se trabajó en todos los temas. En algunos hubo resultados y en otros lamentablemente no se logró la meta. Ahora hay que mirar para adelante.

Ganadero y tambero

Profesión: Técnico agropecuario
Edad: 65 años, casado, tiene tres hijos y dos nietos.

Fue gremialista en la Cooperativa de Minas de Corrales, también pasó por la Asociación de Productores Lecheros de esa zona, porque fue tambero y todavía trabaja en conjunto con su esposa un predio lechero en Salto. Llegó hace 10 años al Consejo Directivo de la Federación Rural representando a la Sociedad Fomento Rural de Rivera.