Zafra de toros

Un remate productivo… y rentable en Fomento de Flores: 60 toros a US$ 3.736

Cabañas “El Puesto”, “Santa Graciana” y “Estancia Vago” vendieron todo, rápido y muy bien. Remató Zambrano & Cía.

Pablo D. Mestre

Después de la tormenta siempre llega la calma…

Más allá de la poesía, ayer los integrantes de cabaña El Puesto de Nazario Irazábal, cabaña Santa Graciana de Suc. Esteban Sanguinetti y de estancia Vago de Antonio Loaces, lo deben haber sentido.

Es que, hace un año un diluvio como pocos les complicó la vida en su remate Productivo.

Todo lo contrario al primaveral día de ayer en la Sociedad Fomento de Flores donde, en presencia de mucha gente se vendió todo, absolutamente todo, y con un mercado que quizás ni los involucrados imaginaban.

Mire, le cuento que por ejemplo los 60 toros, comercializados bajo el martillo de Alejandro Zambrano Zerbino, hicieron un promedio general de US$ 3.786. Y si eso no le dice nada, le comento que es un valor 46% superior al logrado hace sólo un año atrás.

Y, si me permite seguir con el clima, bien podría ser este remate un termómetro de cómo empezó esta zafra 2019, que parece ser la ratificación del gran momento que atraviesa el sector de la cría.

Sino, repasemos.

Los 60 toros hicieron promedio de US$ 3.736.

Fueron 18 toros Polled Hereford a US$ 3.947: 10 PI 2 años: 4.560, 3.720 y 4.088 y 8 PxC: 4.320, 3.360 y 3.770.

Los 42 Angus promediaron US$ 3.717: 30 PI: 5.280, 2.640 y 3.763 y 12 SA: 3.960, 3.000 y 3.602 de promedio.

Además, se vendieron los 73 vientres a US$ 962 de promedio: 23 vaquillonas 1 a 2 años MH: 900 y 50 vaquillonas SA preñadas: 1.020, 960 y 990.

“Cómo habrá sido la cosa que clientes que sabíamos venían por 4 o 5 toros, apenas pudieron comprar uno, y otros que vinieron no pudieron si quiera comprar”, analizó Alejandro Zambrano. Dijo que “por más que suene a frase hecha y reiterada en estos días de primavera, pero es real que si habían 20 o 30 toros más, se vendían, lo que es muy buena cosa al principio de zafra”.

Por todo eso, los Irazábal, Sanguinetti y Loaces deben haber disfrutado el día… porque después de la tormenta, siempre llega la calma…