La cabaña Las Anitas, protagonizó un nuevo "rematazo" en el arranque de la zafra. Se vendieron los 99 toros Hereford y Polled Hereford ofrecidos, a un promedio de US$ 7.834, con un máximo de US$ 24.600 y un mínimo de US$ 3.840. El promedio supera en 15,4% al de la edición anterior (US$ 6.790), que ya había sido histórico tras crecer 30% sobre 2024. Escritorio Dutra y Escritorio Ramos & García tuvieron a cargo la venta.
El martillero Alejandro Dutra, de Escritorio Dutra, dijo que “es la primera vez en mi vida que hago un remate donde el 100% de los toros entran con oferta". Dutra señaló que fue una venta "muy ágil, con mucha gente repitiendo sus compras en la cabaña y muchísimos clientes de la casa que vuelven a operar", y definió las ventas como "un rematazo dentro de lo que se esperaba en este comienzo de zafra".
Fernando Alfonso lo resumió con el mismo entusiasmo: "Un rematazo de punta a punta. Contentísimo con la convocatoria, con el marco y con el momento de la ganadería". Contó que hubo "muchos piques desde el lote uno hasta el lote final", con clientes de siempre y otros nuevos.
Los números
El remate abrió con la elección del 50% del mejor ternero o ternera de la generación, que alcanzó US$ 36.000. Fue más del triple de los US$ 11.400 que se pagaron el año pasado por el mismo lote. Luego se vendieron los vientres, con las dos primeras vaquillonas al 50%. La primera la adquirió Antonio Loaces a US$ 510 la cuota (US$ 12.240). En total se colocaron 14 vaquillonas, con un promedio de US$ 4.376, un máximo de US$ 12.240 y un mínimo de US$ 2.880.
En los toros, los dos primeros padres se ofrecieron al 50%. El primero se vendió a US$ 2.050 la cuota y lo adquirió Cabaña Tropicalia, de Rocha. El segundo alcanzó US$ 1.550 la cuota. Alfonso contó que hubo "bastante puja de algunos centros del exterior, de Brasil", y valoró que "podamos seguir difundiendo la genética Hereford de Uruguay, especialmente en el sur de Brasil". Por categorías, los 17 toros Hereford PI promediaron US$ 5.576, con un máximo de US$ 7.320. Los 76 Polled Hereford PI alcanzaron US$ 8.498, y los seis Polled Hereford PO US$ 5.820. En el detalle de los toros vendidos, diecinueve reproductores se vendieron por encima de los US$ 10.000.
Para todos los bolsillos
Dutra remarcó que "es un remate para todos los bolsillos. A veces uno mira el promedio y se asusta, pero el segundo y el tercer tercio tuvieron toros bastante más accesibles". Alfonso explicó que la enorme mayoría de los compradores fueron ganaderos comerciales, entre criadores, invernadores y productores de novillo cuota. Hubo además cabañeros, como Loma Azul y Ganadera Inquieta, con quienes Las Anitas comparte animales en sociedad.
Para Alfonso, lo que marcó la jornada fue "la firmeza del mercado" y la confianza de los compradores en que la rentabilidad se sostendrá: "Que el ternero el año que viene va a valer lo que valió este año". Según contó, el comentario repetido era "voy a tratar de entorar todo lo que puedo". Sobre los precios, sostuvo que el aumento es lógico porque acompaña lo que vale la mercadería, y agregó que "no es fácil ser criador de ganado, y es justo que se pague por ese trabajo".