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Lluvias alivian los cultivos de verano, pero los precios siguen bajo presión

Tras un inicio de enero marcado por el déficit hídrico en el sur del país, las precipitaciones del fin de semana dieron un respiro a soja y maíz. Sin embargo, el escenario de precios —con fuerte oferta global— obliga a extremar la eficiencia productiva para sostener márgenes

Soja
Soja

Las lluvias registradas en los últimos días llegaron “muy a tiempo” para buena parte de los cultivos de verano, en especial soja y maíz, aunque no alcanzan para revertir todas las pérdidas acumuladas. Así lo evaluó el ingeniero agrónomo Ismael Turban, director de Sumar Agro, al analizar en Valor Agregado de radio Carve el panorama productivo y de mercados en el arranque del año.

Según explicó, Uruguay venía “partido a la mitad”: mientras el sur atravesó semanas críticas —con lotes de maíz que debieron picarse ante la baja expectativa de rendimiento—, en el norte la situación fue menos severa. “Los maíces de segunda aún están a tiempo y la soja, por su ciclo, tiene mayor capacidad de reacción si el régimen de lluvias se normaliza”, señaló.

Soja: potencial comprometido, pero con margen de reacción

La pregunta clave pasa por el rendimiento. Para Turban, el impacto dependerá de cómo continúe el clima. “Mientras la soja esté en vegetativo y en el inicio reproductivo puede reaccionar. Estas lluvias cayeron a tiempo; si de aquí en más llueve de forma adecuada, no deberíamos ver un impacto importante”, afirmó. La mayoría de las chacras, agregó, se implantaron bien, salvo casos puntuales de segundas tardías.

El desafío, no obstante, es económico. Con costos altos y precios que no muestran señales de mejora, el sistema exige productividad. “Se necesita mucha producción para cerrar números”, advirtió.

Mercado de soja: abundancia global y presión bajista

En precios, el diagnóstico es claro: la presión será negativa. Estados Unidos mantiene buenos niveles de productividad, Brasil se encamina a un nuevo récord, Argentina y Paraguay aportarán volumen y China está relativamente abastecida. “La oferta mundial es muy grande. Con la cosecha entrando en Brasil y productores necesitados de vender, habrá presión en los próximos meses”, explicó. En el corto plazo, no se visualiza una reacción alcista.

Maíz: etanol en Brasil y un mercado interno firme

El maíz presenta matices. Por un lado, el crecimiento del etanol en Brasil absorbe una porción creciente del grano y limita excedentes exportables. Por otro, los stocks globales siguen siendo holgados, con Estados Unidos bien posicionado, lo que pesa sobre las cotizaciones internacionales.

En Uruguay, la clave es la demanda interna, que hoy absorbe prácticamente toda la producción. Aun así, Turban proyecta un mercado “estable a negativo”. En números, estimó que el precio a considerar en los presupuestos vuelve a ubicarse en el rango de US$ 180 a US$ 200 por tonelada, similar al del año pasado.

El consumo de carne mostró un buen desempeño en la primera quincena del verano, impulsado por el turismo y un mercado firme, aunque la segunda mitad de enero aparece con mayor cautela, precios contenidos por el dólar y una oferta ajustada de cortes y haciendas

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