El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Álvaro Quintans, repasó en Valor los principales temas abordados en la reunión de las gremiales lecheras con el ministro de Ganadería, en un encuentro que se extendió por casi dos horas y dejó definiciones sobre comercio exterior, tarifas, impuestos y sanidad animal.
La deuda que mantiene Venezuela con la industria láctea uruguaya volvió al centro de la escena en las últimas horas, luego de declaraciones públicas del ministro de Ganadería. Sin embargo, para las gremiales lecheras fue un tema rápidamente aclarado y cerrado durante la reunión mantenida esta semana con las autoridades.
Así lo explicó el presidente de la ANPL quien destacó que el asunto “fue lo que menos tiempo nos llevó” dentro de un encuentro calificado como “muy enriquecedor”, con participación del ministro, su equipo técnico, asesores en comercio internacional y autoridades de Sanidad Animal.
Deuda con Venezuela: “no está perdida”
Quintans señaló que el ministro aclaró que “de ninguna manera” pretendió insinuar que los productores no deban cobrar los cerca de US$ 30 millones adeudados por Venezuela a Conaprole, y que sus dichos previos no reflejaron su verdadera intención.
Desde las gremiales, se insistió en que se trata de un proceso judicial en curso, que involucra no solo a empresas privadas sino también a organismos estatales, y que siempre se manejó con un perfil bajo por respeto a la Justicia.
“No es un juicio ganado, pero estamos convencidos de que no está perdido”, afirmó Quintans, remarcando que existen antecedentes internacionales de operaciones similares en precios y condiciones, y que el tiempo judicial será el que determine el desenlace final.
Mercosur–Unión Europea y la competencia en lácteos
Otro de los puntos centrales fue el posible impacto del acuerdo Mercosur–Unión Europea sobre la lechería, particularmente en el mercado regional. Europa es el principal productor mundial de quesos y, de concretarse el tratado, accedería al Mercosur con cuotas relevantes.
Brasil, principal destino regional de quesos, aparece como el mercado más sensible. “Sabemos que la Unión Europea es muy competitiva en quesos y de altísima calidad”, reconoció Quintans, aunque relativizó los plazos de impacto. Según se planteó en la reunión, aun con la firma del acuerdo, su entrada en vigencia podría demorar varios años.
China y nuevos mercados: la prioridad comercial
La búsqueda de alternativas comerciales fue uno de los ejes más extensos del intercambio. China volvió a aparecer como un mercado estratégico para la lechería uruguaya, especialmente para la leche en polvo, producto clave de exportación.
Quintans recordó que Uruguay hoy compite en desventaja frente a países como Australia y Nueva Zelanda, que cuentan con tratados de libre comercio con China. En ese contexto, se planteó al Poder Ejecutivo la posibilidad de generar mecanismos —como fondos o cupos— que permitan mejorar la competitividad.
Además de China, se mencionaron otros destinos potenciales como Indonesia, Centroamérica y el sudeste asiático, regiones con crecimiento sostenido del consumo de lácteos y que podrían diversificar el mapa exportador.
Costos, tarifas y alivios fiscales
En el plano interno, las gremiales reiteraron su preocupación por los costos estructurales del sector. Uno de los reclamos fue la continuidad de la tarifa eléctrica especial para tambos, que venció el 31 de diciembre. El ministro se comprometió a gestionar una instancia de diálogo con el Ministerio de Industria para evaluar alternativas.
“Los tambos ordeñan dos veces por día, los 365 días del año. No es solo un tema de precio, sino de calidad de vida familiar”, subrayó Quintans.
También se abordó la evolución del IVA para productores comprendidos en IMEBA, beneficio que vence a fines de febrero, y que el ministerio se comprometió a renovar.
Sanidad animal: alerta por enfermedades prevalentes
La sanidad fue otro capítulo relevante. Las gremiales expresaron su preocupación por enfermedades como brucelosis y tuberculosis, y especialmente por la garrapata, cuya eventual llegada a la cuenca lechera generaría costos e impactos significativos.
En respuesta, se acordó realizar en febrero una reunión específica con el director de Sanidad Animal y su equipo, para una puesta a punto sobre enfermedades prevalentes y estrategias de prevención.
“Hoy la garrapata no es un problema central en la cuenca lechera, pero si llegara a ingresar, la preocupación sería muy grande”, advirtió Quintans.
Agenda intensa para 2026
El balance general de la reunión fue positivo para las gremiales lecheras, que valoraron el intercambio directo y la apertura del ministerio a discutir tanto coyuntura como temas estructurales. Con comercio exterior, costos, sanidad y competitividad sobre la mesa, la lechería arranca 2026 con una agenda cargada y definiciones clave por delante.