Publicidad

China vuelve a sacudir el mercado mundial de la carne y enciende la feria de Dubái

La nueva salvaguarda aplicada por China a sus proveedores, con fuerte impacto en Brasil, generó subas de precios superiores al 20%, alta volatilidad y un clima de fuerte especulación en el comercio internacional de carne vacuna

Gulfood Dubai 2026
Jose Mesa

Con el cierre del tercer día de actividad en la feria alimentaria Gulfood , de Dubái, uno de los eventos que viene ganando peso en el calendario internacional de la comercialización de alimentos, el foco del mercado cárnico terminó desplazándose con fuerza hacia China. Así lo explicó Fausto Brighenti, trader de carne con operativa junto a frigoríficos de la región —incluidos establecimientos que trabajan desde Uruguay—, al analizar una coyuntura marcada por subas abruptas de precios, alta volatilidad e incertidumbre.

Según Brighenti, la feria se desarrolló en un contexto “muy movido” y claramente distinto al que se imaginaba semanas atrás. El punto de inflexión fue la nueva salvaguarda aplicada por China a sus proveedores, que impacta especialmente en Brasil, principal abastecedor del gigante asiático. “El volumen brasileño va a tener alrededor de un 35% menos de posibilidad de ingresar a China. Eso generó un revuelo muy grande en el mercado”, explicó en Valor Agregado de radio Carve.

La medida abrió un escenario de dudas operativas: no está claro qué ocurrirá con la carne que ya estaba en puertos chinos sin nacionalizar, ni con los embarques que estaban en tránsito al momento del anuncio. Tampoco hay certezas sobre qué criterio se aplicará —fecha de salida o de arribo— ni cuánta cuota efectiva queda disponible en el arranque del año. “Nadie sabe cuánto nacionalizó Brasil, cuánto Argentina, ni cómo se va a prorratear el cupo durante el año. Todo eso genera especulación”, señaló.

Ese clima de incertidumbre desató una reacción inmediata de los importadores chinos, con nuevos actores comprando para stockearse ante la expectativa de precios más altos. Sin embargo, Brighenti advirtió que no existe un correlato claro entre ese nivel de compras y el consumo interno en China. “No hay una venta fluida que justifique estos precios. Hay fondos y actores especulativos comprando para ver qué pasa en el segundo semestre”, afirmó.

El resultado es un mercado que empieza a recordar episodios anteriores de fuertes subas. “Estamos en precios similares a 2022 y quizás construyendo una burbuja como la de 2019”, comparó. De hecho, el delantero brasileño llegó a valores cercanos a los US$ 7.000 la tonelada, un nivel impensado hace apenas un mes.

En este escenario, Brasil dejó de vender grandes volúmenes y pasó a operaciones muy puntuales, de uno o dos contenedores, ante la imposibilidad de proyectar cuánto podrá colocar mensualmente sin exceder el cupo. A eso se suma el riesgo de un arancel que podría alcanzar el 55% fuera de cuota, un nivel que —según Brighenti— ningún corte puede absorber sin volver inviable el negocio.

La situación se complejiza aún más si se concreta el acuerdo de Argentina con Estados Unidos por 80.000 toneladas arancel cero, volumen que saldría directamente del destino chino y presionaría nuevamente los precios al alza. “Todo esto hace pensar cómo va a estar Shanghái en mayo si seguimos con esta locura”, graficó.

Para Uruguay, el nuevo escenario abre una ventana de oportunidad. “Es uno de los países más beneficiados”, afirmó Brighenti, recordando que la medida china “le puso vida de vuelta a un negocio que hasta fines de diciembre estaba triste”, con precios entre malos y regulares. Desde el anuncio, los valores en China saltaron más de un 20% en promedio.

No obstante, el trader fue cauto: el contexto también implica riesgos. China y Brasil se necesitan mutuamente —China requiere el volumen y Brasil no tiene destinos alternativos para absorber unas 500.000 toneladas—, por lo que el desenlace dependerá de una negociación entre ambos. “Todos bailamos al ritmo de ellos dos”, resumió.

En ese marco, no se descarta que China modifique unilateralmente las reglas: bajar aranceles, flexibilizar el cupo o incluso eliminarlo. “En el mundo que estamos viviendo, todo es posible y las decisiones pueden tomarse de una noche a la mañana”, advirtió.

Consultado sobre el impacto porcentual de la suba, Brighenti estimó un piso del 20% promedio respecto al cierre de 2025, tomando como referencia los valores de Faxcarne. De mantenerse esta dinámica, China volvería a captar ventas que hoy se orientan a Estados Unidos fuera de cuota, pese al arancel del 26,5%.

El contrapeso es el encarecimiento de la materia prima: sube el precio del ganado y se achican los márgenes industriales, un fenómeno que ya se siente con fuerza en países altamente dependientes del mercado chino.

Mirando los números de Uruguay, donde el precio promedio de exportación ronda los US$ 5.500 por tonelada en los últimos 30 días móviles, Brighenti no descartó que el promedio pueda acercarse a los US$ 6.000 si se consolida este escenario. “Es la tendencia, y esto recién empieza”, sostuvo.

Con el cierre del tercer día de feria en Dubái, la conclusión fue clara: aunque el evento apunta al mercado de Medio Oriente, la gran protagonista volvió a ser China. “La feria es un fuego”, sintetizó Brighenti. Y la explicación, una vez más, pasa por la relación entre China y Brasil, con efectos directos sobre Uruguay, Argentina y el resto de los proveedores del mercado global.

Las precipitaciones de las últimas horas dejaron aportes significativos en varias zonas y aportaron alivio al campo, en un contexto donde se monitorea la evolución del calor y las tendencias climáticas para las próximas semanas

Publicidad

Publicidad