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Gularte: “Demanda de carne supera a la oferta, y el mundo crece”

El director presidente de Marfrig Global Foods afirmó que “el sector saldrá de la crisis más fortalecido”, y estimó que “el precio promedio de exportación de carne vacuna a China en 2020 será mejor que el promedio del año pasado”.

Miguel Gularte, director presidente de Marfrig Global Foods.

Martín Olaverry
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– ¿Cómo observa el contexto general del mercado mundial de la carne?

– Son tiempos diferentes y difíciles, pero también de aprendizaje. Las industrias frigoríficas cumplimos un rol esencial, tal es así que en Argentina y Brasil hay un decreto de esencialidad que nos permite trabajar y que los consumidores tengan sus alimentos. Brasil, por ejemplo, es un país que depende de la producción diaria, no hay stock regulador en Latinoamérica, hoy la gente compra la carne para la semana e incluso, en algunos casos, para el mismo día. Todo eso refuerza el concepto de que la producción no puede parar. Los decretos permiten que las industrias sigan trabajando, que los operarios tengan estabilidad y la rueda de la producción no se detenga. Hoy la situación general nos lleva al análisis de la exportación, que por un lado tenemos la reactivación de China, buena noticia; pero por el otro la paralización, casi completa, de Europa. Eso hace que el mercado europeo se muestre desafiador y quede abierta la posibilidad de redireccionar la producción a otros destinos, es el caso de Argentina, Brasil y Uruguay que pueden volcar su producción a Estados Unidos, por ejemplo. Y en lo comercial, es cierto que el foodservice sufrió una baja muy grande, pero se compensa con la demanda de los supermercados y grandes superficies. Eso nos obliga a cambiar el foco, que de apoco se va ajustando, en un momento que no existen las hojas de rutas. En Marfrig actuamos en consecuencia, tenemos cautela y compramos la carne que tenemos vendida: es decir, vendemos para comprar y no salimos a comprar para después vender. Además, tenemos muy clara la importancia de proteger la saluda de la gente y la misión de alimentar la población.

– Profundizando en mercados, ¿qué perspectivas tiene en China en corto y mediano plazo?

– No es muy fácil hacer proyecciones de mercados en estos momentos, es una situación inusual. En base a las señales actuales, vemos una recuperación de precios frente a la depreciación total de enero y febrero, aunque tampoco son valores que se practicaron entre octubre y diciembre del 2019. Pero quizás el precio promedio de exportación del 2020 sea mejor que el promedio del 2019.

– ¿Ese mejor escenario responde al déficit de carne por la fiebre porcina?

– También hay un tema de reactivación de la economía. Pero en promedio en China, el 2019 arrancó con un trimestre con precios que no eran nada espectaculares. Para los siguientes seis meses el precio fue estable, y ya en el último mes del tercer trimestre y durante todo el cuarto trimestre los valores experimentaron una explosión. Pienso que en 2020 habrá una referencia más estable y la posibilidad de mejorar el promedio del año pasado. Pero es un análisis sin tener elementos claros arriba de la mesa, al momento necesitamos tener un panorama más claro. Hoy se trabaja con una construcción del día a día y el mercado se mueve con cautela. El importador chino no quiere salir de manera agresiva; sí quiere comprar y reposicionarse, pero espera la estabilidad total para tener un flujo comercial normal.

– ¿Se pudo salir de la crisis logística en China?

– Por el Coronavirus hubo un cúmulo de contenedores en sus puertos chinos y frenó la logística, sin embargo, ahora está empezando a fluir. Algunas navieras determinaron cargar en sus barcos contenedores vacíos, que antes volvían de China con productos, para acelerar los procesos comerciales. El contenedor fue una lucha diaria, en el caso de Marfrig no tuvimos inconvenientes, pero se que otros jugadores sufrieron dificultades.

– Recientemente Brasil pudo reingresar al mercado de Estados Unidos, ¿cómo retomó las exportaciones?

– Estados Unidos siempre funciona como regulador de mercado. Siempre se vende, es todo cuestión de precios. Pero Brasil volvió con una producción cautelosa, casi artesanal, para evitar tener problemas debido a los antecedentes, lo que está limitando el volumen. Aunque, por otro lado, Estados Unidos está empezando a rebalancear su importación, ya que mucha de la carne exportada de Sudamérica tiene como destino la producción de hamburguesas, y muchas casas de comida rápida cerraron sus puertas o están utilizando delivery, y hasta que eso no se resuelve el mercado será más lento. Además la industria americana aumentó sus faenas y ventas a los supermercados. Estados Unidos está más competitivo, el precio del ganado bajó y la comercialización subió. El sistema americano de la carne local está transitando un buen momento y no hay falta de producto.

– ¿Cómo proyecta el regreso de Israel luego de la pascua judía?

– Israel es un destino muy importante por los precios que practica y la constancia de compra en Sudamérica, en especial en Argentina y Uruguay. Vimos en Israel que toda la delegación de rabinos se retiraron antes del término de los contratos, ahora hay que ver también si es posible su regreso, en una región que tiene sus fronteras cerradas y no recibe vuelos. Creo que el arribo de los equipos de faena kosher a la región no sea algo de corto plazo, depende del restablecimiento del flujo de vuelos.

– En Europa se ha mencionado la quiebra de algunas empresas vinculadas al mercado de la carne debido a la crisis sanitaria y económica, ¿qué podría suceder y cómo ve la recuperación en ese continente?

– No hay una idea clara de cómo será el orden de la situación. Espero que los gobiernos europeos tengan medidas de amparo para con las empresas. Deben tener en cuenta que son tradicionales y con una trayectoria buena, no creo que los gobiernos las dejen caer, sino estimo que habrá planes gubernamentales para apoyar y recuperar a las compañías. Tengo claro que la prioridad debe ser la salud de la gente, pero también la economía. Es importante ver cómo se mueve el mundo. Ya hay anuncios de Estados Unidos de lanzar un plan agresivo de recuperación de su economía, al igual que China; son buenas noticias que muestran a un mundo que necesita seguir.

– ¿Cómo piensa a la presencia de Brasil en el mercado de la carne en 2020?

– Las empresas brasileñas venden mucho al mercado interno. El excedente de producción es redireccionado a la exportación. Pero en el segundo semestre del año pasado vimos un cambio, donde muchas empresas que participaban en el mercado doméstico fueron habilitadas a China, lo que generó que el mercado brasileño tenga menor oferta y mejores precios; sin olvidar que veníamos de un escenario de recuperación económica y con indicadores en crecimiento, lo que permitió ver a un mercado caminar. Ahora el escenario es distinto, no sabemos cuánto va a perdurar y en cuánto tiempo se va a salir de esta crisis. Quiero pensar y creer que integramos un sector en que la demanda supera a la oferta, en un mundo que va a seguir creciendo, y siempre que suceda eso deberíamos seguir vendiendo. Después, los ajustes de precios son parte del negocio y siempre ocurre. Las crisis son buenas oportunidades para que las empresas mejoren su eficiencia y sean más inteligentes en sus operaciones. También para apostar a nuevas formas de comercialización, como la venta electrónica en estos momentos. Estamos en una industria que después de la crisis saldrá más fortalecida.