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Gamio: “En China retoman las compras de carne, hay muchas consultas”

El presidente de Athena Foods Uruguay aseguró que el déficit de proteína roja en China, hace que el país “sea el jugador más importante para Uruguay”, pero alertó que “muchos competidores van a poner sus baterías en él”.

Ignacio Gamio, presidente de Athena Foods Uruguay.

Martín Olaverry
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– ¿Cómo analiza el momento que está viviendo el mercado internacional de la carne vacuna?

– Durante todo el 2019, y más en octubre y noviembre, se han dado acontecimientos que modificaron la forma de ver el negocio, lo que obliga a tomar medidas día a día para ir minimizando los perjuicios que están causando cada uno de los temas: primero la gripe porcina, después las dificultades del mercado chino, y por último, cuando las aguas empezaban a estabilizarse, aparece el Coronavirus que cambia definitivamente el negocio de la carne hacia adelante. Actualmente hay un ambiente de mucha incertidumbre. La experiencia de China nos marcó a fuego, y me refiero a la empresa en su dimensión global, a la empresa en Uruguay, a los trabajadores y proveedores. Más que nunca, acá se ve la cadena afectada y hay una alteración muy grande del negocio. Hoy se deben tomar decisiones dentro de un mercado tremendamente volátil para suprimir los riesgos.

– ¿Qué sucede con la demanda de China?

– China está retomando las compras, después que entrara en una etapa de meseta por el Coronavirus. En ese sentido, hay que dividir al país por su cadena de distribución, que se había cortado y ahora está retomando la actividad en los puertos. Pero está ganando un ritmo distinto dependiendo de la zona. Hay regiones en que el movimiento es más fuerte y en otras que va más lentos de lo que se quisiera. Hay mucha consulta por nuevos negocios, ellos tienen claro que hay un déficit de proteína que lo deben cubrir. Y nosotros sabemos, y quedó claro el mensaje, a qué valores se puede llegar y hasta dónde no van a trabajar. En China tomaron diferentes medidas, como la habilitación de nuevas plantas, por ejemplo; que demuestran que Uruguay no está solo y se debe adaptar a un escenario distinto.

– ¿Por dónde se pueden ubicar los nuevos valores?

– Los precios son similares a los que se pagaban en enero y febrero de 2019, con algún producto un poco por encima, y unos cuantos un poco por debajo. Hay más facilidad para determinados productos, y esos son los que tienen un mejor valor.

– ¿China seguirá siendo el mercado más importante para Uruguay?

– Todos tienen que tener bien claro que el déficit de proteína roja en China, hace que el país sea el jugador más importante para nosotros. Pero cuando digo esto, me refiero a que muchos proveedores van a poner las baterías en China y para entrar al país asiático hay que ser competitivos, para eso no podemos seguir teniendo las reglas de juego que tuvimos hasta ayer. Uruguay tiene un montón de deberes para hacer, y no solo con China; porque lo que tuvimos antes y nos permitió ser exitosos, hoy ya no es suficiente. Entre Cancillería, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y el Ministerio de Ganadería (MGAP) nos pueden dar soluciones importantes para el país.

– ¿Cómo analiza a Europa?

– Entre el jueves 12 y martes 17 de marzo Europa mostró todas las debilidades de un mercado afectado por el Coronavirus. Hay que diferenciar el mercado para supermercados con los restaurantes. El segundo está totalmente afectado, los clientes piden suspender cargas y no producir productos que estamos produciendo, creo que ahí tenemos un problema grave y es relevante ver cómo se van desarrollando los acontecimientos en los próximos días. Va a caer mucho el volumen y es un factor de preocupación.

– ¿Es posible que no se cumpla la cuota Hilton?

– No tengo dudas que no se va a cumplir.

– Dentro de los principales mercados, ¿cómo observa a Estados Unidos?

– Estados Unidos es un mercado, en nuestro caso, muy importante. Incluso con China a todo vapor, nunca lo abandonamos. Tenemos clientes que han marcado mucha fidelidad a nuestro producto y hoy están con una demanda agregada a nivel de supermercados, pero con precios, en el regular, que están por debajo de China; sin embargo, es una opción muy relevante. La gente con experiencia en el mundo de la carne siempre dice que Estados Unidos es un cliente perfecto para Uruguay.

– ¿Cómo ve la dinámica con Israel?

– Lamentablemente apuraron su salida. La semana pasada tuvimos la última faena, pero estábamos preparados para trabajar hasta fin de mes: la hacienda estaba comprada y el volumen previsto, pero se cortó el negocio y va a costar retomar.

– Con el escenario actual de los mercados, ¿cómo visualiza el precio del ganado en Uruguay?

– El precio del ganado tiene un componente muy fuerte que es el valor medio de exportación. Pero en Uruguay se agrega el problema del stock, un tema que se viene hablando desde mucho tiempo y va a demorar en normalizarse, por tanto, los precios tienden a subir cuando hay menor oferta. Aunque la realidad es que Uruguay sin Europa se parece más al mercado de Paraguay que al de Uruguay hace unos meses atrás. No estamos en condiciones de validar valores actuales de las materias primas, y seguramente va a sufrir ajustes de precios.

– Pero a diferencia de Uruguay, Paraguay no accede a China…

– Es lo que hace que Uruguay esté un escalón por encima, pero no un dólar por encima. Una cosa es estar un escalón y otra un décimo piso.

– ¿Qué proyectan en cuanto a la actividad industrial para 2020?

– No quiero decir cosas que mañana me tenga que arrepentir, pero voy a volcar mi opinión. Si vamos a las categorías de novillos sabemos el stock que hay, conocemos las posibilidades de faena y están por debajo de los niveles del año pasado. En vacas hay que ver la cantidad de vacas de cría, es un stock muy grande y mucha gente dice que la máquina de producir está intacta. Pero si se mira la tasa de procreo, Uruguay puede apuntar a una mayor faena de vacas, reducir ese stock de vacas de cría y, quizás, la verdadera máquina de producir va a estar mejor alimentada y podemos mejorar los porcentajes de procreo, que desde hace varios años son números bajos para un país que se dice ganadero.

– ¿Podríamos tener un aumento en la faena de vacas y estar más cercanos a las 2 millones de cabezas procesadas?

– Es posible.