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Futuros: Compitiendo, pelo a pelo, con Goliat

¿Por qué las coberturas son fundamentales para las empresas chicas?

Se fue 2019 y, en época de balances, es bueno mirar atrás para analizar qué fue lo que ocurrió, las causas y los impactos en la situación de cada uno, para intentar aprovechar los efectos positivos y minimizar los negativos.

El año cierra con una seca incipiente ante la falta de lluvias en un momento clave que, para lo único que dio una mano, fue para poder completar la cosecha de invierno, tanto de granos como de forrajeras.

En diciembre de 2018 y enero de 2019 incluso, estaba muy complicada la carga de las haciendas con destino a faena y los pastoreos sobre los verdeos, hecho que se arrastró durante todo el año, demorando la faena de los animales y generando más escasez que la ya existente por menor oferta permanente de animales, que se fueron como terneros de sobreaño a Turquía.

Futuros en ganadería.

En las últimas 3 semanas se ve un afloje de precios de gordo y reposición, debido a que los compradores chinos no están dispuestos a seguir pagando valores considerados demasiados altos por la carne. De hecho, en Uruguay seguimos en niveles históricos en los precios de las haciendas gordas y de reposición, pese a las caídas recientes.

Nadie compra eternamente algo que solo sube, debido a la gripe porcina en China, sin buscar productos sustitutos. A la carne de cerdo le salen como sustitutos la de la misma especie, proveniente de otros países, así como la de ave e incluso la vacuna. En paralelo, cuando el ternero se vuelve muy caro para el recriador, busca sustitutos – terneras, novillos formados, entre otros – con el consiguiente resultado de un aumento de precios, por mayor presión sobre igual volumen disponible de animales. El juego de la libre oferta y demanda.

El Mercosur es productor natural de carne vacuna, siendo Uruguay el mayor exportador respecto a su producción. Los grupos brasileños de carnes, con presencia en Uruguay y en toda la región, pagaron los mejores precios en nuestro país, obligando a sus colegas de origen local – abastos, exportadores de menor escala, etc. – a ponerse a tiro, de forma de asegurarse la materia prima: los animales.

Buscando calmar el recalentamiento de precios que ellos mismos provocaron en el mercado internacional, los chinos empezaron por habilitar más plantas en la región, en los países cuyas economías no están dolarizadas y tienen costos muy por debajo de la realidad de Uruguay, además de poder colocar volúmenes mayores de carne en China. El resultado de esto fue más volumen a menores precios, lo que llevó naturalmente a China a comprar más fuerte en esos orígenes y menos en Uruguay.

Ahora, el ajuste de precios en los mercados ganaderos es en los tres países del Mercosur – Paraguay no juega por tener acuerdo comercial con Taiwán – con Uruguay sintiéndolo más, por aquello de que cuanto más alto se está, más duele la caída.
Comprar ganados y olvidarse de si suben o bajan

En años como éste es que vuelve a ponerse sobre la mesa el usar herramientas de cobertura en el mercado ganadero. Cuánto mejor podría irle a los frigoríficos, sobre todo a los de menor tamaño, de capitales uruguayos, si usaran las herramientas de un mercado que está funcionando hace casi cuatro años.

Bajo esa premisa es que funcionan y compiten en igualdad de condiciones, las medianas industrias del litoral argentino, cuando tienen que comprar soja en aquel país. Es la única forma que se vuelve viable competir contra multinacionales, que tienen un mayor respaldo financiero cuando se trata de abastecerse de materia prima.

Y qué decir del mercado de reposición. La mejor forma de poder tener una certeza es cubriendo las compras de ganados para el campo – o para encerrar – con instrumentos de cobertura que permitan tener una planificación, establecer un margen y ejecutarlo. Volver predecible un mercado que, dependiendo del año, puede guardarse sorpresas como quienes compraron caro la reposición y no saben cuánto va a valer el gordo.

Estamos convencidos que uno de los temas a resolver por los productores ganaderos es buscar la vuelta para que, además del futuro de novillo gordo que ya funciona, se vayan habilitando nuevos contratos, con las categorías de reposición. Actualmente, el invernador y el frigorífico pueden usar este tipo de contratos para cubrirse. Las ganaderos, criadores y recriadores, deberían informarse de los beneficios de estas herramientas comerciales y buscar que se adopten y se incluyan en el mercado de futuros, ya que ellos serían los primeros en beneficiarse de precios más predecibles, independientemente de cuánto más o menos la industria, los invernadores o los recriadores, paguen por los animales.

Es una oportunidad que está al alcance, y de la que cada uno debería ser consciente y actuar en consecuencia. Puede ser la diferencia entre uno de los pasos necesarios para poder seguir en el negocio o tener que renunciar a la actividad principal y tirar la toalla porque no se pudo competir contras los grandes.

Nivelar la cancha para que los chicos puedan competir contra los grandes: nada más ni nada menos.

Fimix Agrofinanzas
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