Opinión

Sin embargo se mueve

Pese al escepticismo de varios, la IM logró mover el mercado mayorista de frutas y verduras  al oeste. En semanas se inaugurará la UAM, luego de un proceso con múltiples tensiones. La última, el planteo del gobierno de pasar su dirección al MGAP

Nicolás Lussich / Ingeniero Agrónomo MBA / Periodista

Aplaudimos lo hecho por la Intendencia. La UAM es un orgullo del Uruguay, parte del país que soñamos. No se podría haber concretado sin la iniciativa de la IMM y todo lo que se hizo para que fuera realidad”. Estos comentarios no corresponden a ninguno de los candidatos del Frente Amplio que están disputando la Intendencia de Montevideo, entre ellos el ex intendente Daniel Martínez, impulsor de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) en esta última etapa. Corresponden al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte.

Y son compartibles: el traslado del actual Mercado Modelo a la UAM -en el oeste de Montevideo-, una zona logística y comercial de avanzada, con mejores prestaciones para usuarios y consumidores, tendrá un impacto positivo a varios niveles. Pero el ministro planteó que hay falta de transparencia y dudas sobre el futuro financiamiento del emprendimiento (también compartibles, al menos en parte). En base a lo cual justificó la inclusión en el proyecto de ley de Presupuesto de varios artículos que -en lo sustancial- quitan del directorio de la UAM a 2 representantes de la Intendencia de Montevideo (IMM) y designan en su lugar a dos representantes del MGAP.

La inclusión de esos artículos tomó por sorpresa a varios, incluyendo a socios de la coalición gobernante. Desde la administración frenteamplista de la IMM, y del propio FA, el rechazo no se hizo esperar, pues el articulado se toma como una ofensa e intento de birlar un logro que consideran propio.

Un poco de historia. La idea de trasladar el Modelo al oeste tiene décadas, y se base en que su locación actual -en medio de la ciudad- genera más inconvenientes que beneficios. Pero mover un mercado mayorista no es asunto sencillo: dicen algunos historiadores que en el mundo medieval -donde los mercados eran claves- la única forma de que se movieran era por un incendio. El Modelo tuvo un par de ellos y ni así.

La administración de Daniel Martínez logró darle un impulso decisivo a la UAM -que se inaugurará en pocas semanas-, al alinear varias cuestiones. Se definió el lugar, luego de algunas expropiaciones, en el enclave de Ruta 5 y camino Pérez. Luego se pautó un proceso de traslado para los actuales usuarios del Modelo, con estímulos que facilitaran el cambio, a pesar de que -implícitamente- era obligatorio. Además, se articuló en los últimos años el financiamiento de las obras.

Para los agentes comerciales del Mercado Modelo -muchos de ellos productores- ha sido un largo proceso no exento de costos. La IMM -que encabeza la gestión del Modelo desde los 90, en conjunto con operadores y productores- impuso plazos para el traslado y registró derechos de uso del mercado actual- metros de espacio comercial utilizado-, que se reconocen metro a metro en la nueva UAM. Sin embargo, los nuevos espacios tienen 36 o 72 m2, de manera que un comercializador que use hoy -por ejemplo- 50 m2 en el Mercado, para trasladarse a la UAM deberá achicarse o agrandarse, pagando en este caso los metros de diferencia.

Además, los comercializadores -algunos de ellos productores de diverso tamaño y perfil- señalan que habrá un aumento importante en las tarifas, que se estima de entre 11 y 70%, según el caso. La UAM ofreció descuentos para estimular el traslado, en especial al comienzo del período de firma de contratos para asegurarse el compromiso de los comercializadores, los que achican la mencionada diferencia. Pero fueron pocos los que firmaron tempranamente y -por tanto- no todos accedieron a los beneficios. De hecho, aún hoy hay operadores que no creen que el traslado efectivamente se realice.

Desde la administración municipal se plantea que en el actual Mercado Modelo se deberían hacer inversiones por US$ 18 millones para mantenerlo, lo cual implicaría aumentar las tarifas más de 35%. Agregan que hoy el mercado cobra unos $ 220 millones anuales por servicios y la nueva UAM recaudará un 10% más (ver recuadro), siendo ese el aumento promedio tarifario.

Otro asunto relevante es la disposición de los comercializadores en las nuevas áreas; los más pequeños rechazan que se los haya colocado en una zona perimetral, lo que puede reducirles su movimiento comercial y bajar sus ingresos.

Sin embargo, eso puede ser consecuencia de la propia resistencia que hubo al traslado, que impidió que muchos pequeños comercializadores captaran las mejores condiciones y lugares que se ofrecían al comienzo, debiendo luego optar por locaciones no tan favorables.

A largo plazo. Más allá de estas cuestiones, el traslado del Modelo es una oportunidad de desarrollo urbano para Montevideo (y un beneficio para la IMM). La ubicación del actual mercado tiene muchas limitaciones y si bien los actuales usuarios se han adaptado a su funcionamiento, implica sobrecostos e inconvenientes. Su traslado no sólo mejorará la eficiencia y prestaciones logísticas, sino que liberará una amplia zona central de la ciudad con un alto potencial inmobiliario. La Intendencia dio los terrenos para la nueva UAM (los valúa en US$ 45 millones); podría recuperar eso y más si se desarrolla la ciudad y mejora la calidad urbana en la zona del actual Mercado. Claro que esto llevará tiempo y dependerá también de la marcha de la economía. Del dicho al hecho hay un trecho.

El cambio en la locación del mercado mayorista habilitará una mejora notoria en la logística del comercio de alimentos. Pero también es un fuerte sacudón a la cadena de distribución de productos alimentarios en Montevideo y buena parte del Uruguay; y cuando hay cambios tan profundos puede haber ganadores y perdedores; es esperable que algunos pequeños comercializadores y transportistas tengan dificultades para sostenerse. Lo mismo puede plantearse para muchos pequeños productores, que se han adaptado -con esfuerzo- al actual mercado, pero que pueden tener dificultades para utilizar la nueva UAM, por cuestiones de escala y acceso. Desde la IMM se han habilitado mecanismos para mitigar ese efecto, pero es casi inevitable un impacto serio para algunos.

Por todo esto la UAM implica un cambio fuerte para el sector granjero, varios de cuyos rubros han estado en dificultades en los últimos tiempos, pero que aún tiene alta capacidad de organización e influencia política. No en vano se ha dado una discusión ríspida sobre si los productores apoyan o no la iniciativa del Ejecutivo, plasmada en el Presupuesto. El Director Nacional de la Granja, Nicolás Chiesa (colorado, vinculado personalmente y familiarmente al sector) fue el principal impulsor de la iniciativa, que no planteó de la manera más amigable.

Más se complicó cuando El Observador informó que Chiesa había firmado como apoderado de la empresa Mi Granja para trasladar los derechos de uso de esta firma del actual mercado a la nueva UAM, en clara superposición de interés público y privado. El Presidente Lacalle Pou dijo que el jerarca no puede estar de los dos lados del mostrador; el MGAP hizo una consulta con su servicio jurídico y no detectó irregularidades; y su sector Ciudadanos -también del ministro- le dio amplio respaldo y lo sostuvo en el cargo. Chiesa renuncio a Mi Granja, empresa que fue la mayor productora de manzanas de Uruguay, pero cuyos montes fueron casi todos removidos y hoy se dedica principalmente a granos y ganado; no usa ya su puesto en el modelo, pero quiso igual mantener sus derechos de uso, para lo cual Chiesa estampó -insólitamente- su firma.

El episodio deja bastante malherida la iniciativa del gobierno. De todas formas, Chiesa y varios actores comerciales y productores defienden el cambio propuesto, argumentando que la UAM tiene un alcance nacional y no exclusivamente departamental, lo cual es cierto: ya el actual mercado modelo y más aún la nueva UAM, comercializará mercadería de todo el país, principalmente de Canelones, Salto, San José y Montevideo; a su vez es un centro distribuidor y formador de precios para los consumidores de todo el territorio.

Desde el MGAP se ha planteado que no hay suficiente transparencia sobre el financiamiento de la nueva UAM. Sin embargo, el rol clave allí es del BROU y su fiduciaria República AFISA, que tiene control sobre todo el financiamiento de la UAM, y tiene interdicto su flujo de fondos futuro. Las obras de la UAM fueron financiadas por 3 fideicomisos (cuadro).

Seguramente se procesen modificaciones en el articulado sobre la UAM en el proyecto presupuestal. Más allá de las pulseadas políticas, es imprescindible un trabajo coordinado entre la IMM, otras intendencias y el gobierno, para que el proyecto funcione.

CIFRAS. Tomando datos “pre-pandemia”, en el Modelo trabajan unas 5.000 personas y se mueven unas 300.000 toneladas anuales de frutas y hortalizas. Se estima que las ventas mayoristas en el Mercado suman unos US$ 300 millones anuales. La nueva UAM incluirá no solo el mercado de frutas, verduras y hortalizas, sino una nueva zona polivalente (para otros productos como quesos, pesca, carne, etc.), un polo logístico (para congelados, fraccionamiento, etc., lo que se conoce como logística de 4ta. gama) y una zona de actividades complementarias.

Los ingresos actuales del Modelo por cobro de servicios se ubican en unos $ 220 millones anuales. Los ingresos estimados de la nueva UAM -exclusivamente en su mercado de Frutas, Verduras y Hortalizas- se estiman en unos $ 260 millones anuales, por el mismo concepto.