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La ruta de la seda y la carne vacuna

Rafael Tardáguila
Rafael Tardáguila

A partir de que China recompuso su producción de carne de cerdo tras superar la epidemia de peste porcina africana, los precios de esta proteína bajaron de forma drástica y llamó la atención que no lo hicieran los de la carne vacuna. La Ruta de la Seda, que está permitiendo la llegada de carne importada a zonas alejadas de la costa china, jugó un papel preponderante para sostener el precio del producto que se importa fundamentalmente desde América del Sur.

La principal proteína animal consumida en China es la porcina. En setiembre de 2021 el precio de los cerdos a faena en ese país era de 11,5 yuanes el kilo, unos US$ 2. A principios de ese año se vendía a 30 yuanes, unos US$ 4,50, por lo que la baja fue estrepitosa, más de 60% en tan solo nueve meses. En ese mismo período el valor medio de exportación de carne vacuna congelada de Uruguay a China subió de unos US$ 4.000 a US$ 5.500 por tonelada peso embarque, un aumento cercano al 40%, determinado por una mejora de la demanda por carne vacuna en el país asiático. Lo opuesto de las tendencias llamó la atención, al tratarse de dos productos que compiten por una porción muy similar del mercado. Se habló de “desacople” del precio de ambas proteínas animales.

En un artículo publicado por la agencia china Xinhua se destaca el papel que está jugando la Ruta de la Seda, también conocida como la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), al permitir una más rápida llegada de los alimentos importados a regiones centrales y del oeste de China. “El rápido crecimiento de las exportaciones de carne bovina latinoamericana a China se atribuye, en cierta medida, a la apertura de un nuevo canal logístico, el Nuevo Corredor Internacional de Comercio Terrestre-Marítimo”, dijo Xinhua.

Lanzado en 2017, se trata de un pasaje de comercio y logística construido conjuntamente por las regiones a nivel provincial en el oeste de China y los miembros de la ASEAN. El corredor comercial es uno de los proyectos clave de Nueva Ruta de la Seda, propuesta por China en 2013.

Con Chongqing (centro de China) como su centro de operaciones y otras provincias occidentales como nodos clave, el corredor comercial permite que las mercancías entren y salgan del oeste de China más rápidamente a través de múltiples modos de transporte, como ferrocarriles, carreteras y rutas acuáticas.

Xinhua dice que, gracias al corredor comercial, los productos alimenticios extranjeros, como la carne vacuna latinoamericana, han ampliado su presencia en las ciudades occidentales de China, junto con otros productos de los países socios de la Franja y la Ruta.

“El mayor crecimiento en la demanda de los consumidores de carne vacuna latinoamericana se encuentra en las regiones occidentales de China”, dijo Zhang Xinhao, director de Chongqing Jinshangxu International Trade Co., Ltd, uno de los mayores importadores de carne vacuna latinoamericana en China.

Beneficiándose de la BRI, algunos de los productos de carne vacuna de la compañía se transportan a las regiones occidentales de China a través del nuevo corredor comercial. El corredor ha reducido el tiempo de logística hacia el oeste de China en más de 20 días, ahorrando unos 15.000 yuanes (alrededor de US$ 2.150) por cada contenedor, dijo Zhang.

Xinhua agrega que a pesar de los desafíos provocados por la pandemia de COVID-19 y los obstáculos económicos, la expansión del corredor se ha acelerado desde principios de 2022, proporcionando rutas comerciales más eficientes para las ciudades y provincias del interior de China, como Chongqing, Gansu y Hunan.

En 2022 se lanzaron un total de 78 nuevas rutas logísticas, la mayor cantidad de los últimos cinco años, mostraron datos del Centro de Coordinación Logística y Operación del Nuevo Corredor Internacional de Comercio Terrestre-Marítimo.

En los tres primeros trimestres de 2022, el volumen de mercancías transportadas a través de Chongqing en el corredor creció 29% respecto al año anterior a 105.000 TEU, con un valor que aumentó 46% a 19.100 millones de yuanes, unos US$ 2.700 millones.

De esta manera, la carne vacuna importada está siendo conocida en regiones más alejadas de las ciudades costeras, donde ya es un alimento impuesto, incrementando la demanda por ese producto en el país en su globalidad. Seguramente todavía quedan muchísimas ciudades y regiones de China a donde acceder mejor con el producto, incrementando así su demanda. Uruguay podrá jugar una ficha en la promoción en estas regiones de rápido crecimiento del consumo. Como se dice, el que pega primera, pega dos veces.

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