Opinión

Carne uruguaya con nuevas oportunidades

La carne nacional encuentra oportunidades en mercados relevantes para la exportación, a raíz de trabas sanitarias y políticas de otros proveedores que dejan espacios para que Uruguay tome una rápida posición.

Martín Olaverry.

Martín Olaverry | Valor Agregado – Rurales El País. 

En un mercado mundial de carnes poco estable y de difícil lectura en un mediano plazo, el producto uruguayo encuentra oportunidades a raíz de problemas de terceros países: es el caso de Alemania con la gripe porcina africana, que representó un empuje en la reactivación de la demanda de carne y con precios al alza en China; y también de Polonia que al prohibir las exportaciones de carne procesadas bajo el rito kosher y halal dejó un espacio en Israel de 13 mil toneladas de carne enfriada y nuevas opciones en la Unión Europea.

La confianza sanitaria, la inocuidad y la calidad de los productos que ofrece Uruguay permiten tomar una rápida posición en los espacios vacíos que dejan otros proveedores.

A favor del bienestar animal, recientemente los parlamentarios de Polonia votaron a favor de una Ley que prohíbe la exportación de carne bovina que fuera producida bajo los ritos religiosos, una medida que anteriormente fue adoptada por Bélgica y próximamente también la aplicará Holanda.

Polonia es el quinto mayor exportador de carne bovina kosher a Israel, con la particularidad que vende cortes enfriados; además el principal proveedor del producto kosher en la comunidad europea. Claramente la posición del gobierno polaco abre un nicho en dos frentes en que Argentina y Uruguay, por las características de la carne bovina, podrían ser los mayores beneficiados, tanto para profundizar los volúmenes enviados de congelado, pero también para experimentar en cortes kosher enfriados.

Entre enero y septiembre del 2020, en meses de plena pandemia y de dificultades logísticas, Uruguay exportó 6.650 toneladas peso carcasa de carne kosher a Israel, un incremento del 6,2% versus el mismo periodo del año pasado.

El principal de la consultora KLM, empresa especializada en faena y alimentos kosher, Felipe Kleiman, comentó en Valor Agregado en Radio Carve que los equipos de rabinos podrían estar llegando al país en la segunda quincena de octubre para comenzar las actividades de faena en noviembre, mientras tanto se está evaluando cómo fue el consumo y cuáles son los stocks disponibles tras las tradicionales fiestas israelíes.

Si bien Uruguay cuenta con una producción bovina homogénea, con ganados terminados a feedlots, animales de razas británicas y machos castrados, aspectos que posicionan mejor al país frente a competidores regionales para el kosher como Brasil o Paraguay; Kleiman señaló que el desafío es poder ingresar a Israel y la Unión Europea con carne enfriada envasada dentro de un plazo máximo de durabilidad de 85 días. Sin embargo, Uruguay cuenta con la experiencia de llegar a varios mercados con plazos de 60 a 90 días.

Por otro lado, Uruguay cerró en esta semana su participación en el Salón Internacional de la Alimentación (SIAL) en China, siendo el Instituto Nacional de Carnes (INAC) el único organismo de Sudamérica con presencia en la feria del principal mercado para la colocación de carne bovina.

En diálogo con Valor Agregado en Carve, el embajador uruguayo en China, Fernando Lugris, señaló que “claramente hay una recuperación china en un año difícil a nivel mundial. Sin duda China es la primera gran economía que se está recuperando a un ritmo muy auspicioso y esa es una buena noticia para los productores uruguayos, y para el país en general”.

Además expresó que, según el FMI, la economía china crecería un 1% y que el Banco Mundial de Washington prevé que lo hará en un 2%. “La recuperación es aún más contundente de lo que se prevé y podría registrarse una expansión de más de 9%. Eso habla de una gran recuperación y es un dato que hay que leer con mucha atención. Hay un mensaje de recuperación”, indicó.

Al 19 de septiembre de 2020 las exportaciones de carnes uruguayas a China cayeron 35,8% en dólares pasando de US$ 860 millones en 2019 a US$ 552 millones en 2020, mientras que en toneladas la caída fue del 37,3% pasando de 217 mil a 136 mil.

En cuanto al mercado de haciendas, los precios de machos y hembras sufrieron leves ajustes en un momento de poca oferta y mucha disparidad de precios entre las plantas frigoríficas.

El novillo de exportación promedia US$ 3,33 por kilo carcasa, la vaca US$ 3,10 y la vaquillona US$ 3,29; con una faena semanal que sumó 36.896 cabezas, un aumento de 2.012 animales frente a la semana anterior.

El precio del ganado gordo también está tendiendo a la baja en los países del Mercosur, a diferencia de Paraguay que suma varias semanas consecutivas con valores caminando al alza. En Brasil cotiza US$ 2,86 el kilo al gancho, en Argentina US$ 2,75 y en Paraguay US$ 2,80.

En pocas semanas, a comienzos de noviembre, se inicia la última ventana del 2020 de faena cuota 481, lo que podría incidir en el comportamiento del mercado. En lo que va del año el ingreso a planta de animales provenientes de corrales de engorde está siendo levemente superior al 2019 cuando se faenaron cerca de 200 mil cabezas, mientras la faena general anual es 18% inferior.