Números con letras

Granos estables, haciendas continúan subiendo

Continuaron las lluvias y se siguió afirmando el mercado ganadero en todo el país

Las lluvias siguen apuntalando el mercado ganadero, en especial en las categorías de reposición.

Después de las fuertes ventas para ajustar cargas por la sequía, realizadas antes de fin del año pasado y principios de éste, la llegada de las abundantes lluvias revirtió totalmente la situación: los campos y aguadas mejoran, la oferta no es tan alta y los precios en los remates por pantalla reflejan el escenario alcista, con subas de entre 10 y 20% en las diversas categorías. Sin llegar a los excepcionales precios del año pasado, los valores son muy buenos con colocación total en casi todas las categorías.

El ganado para faena también se afirma, con los novillos en 3,30 U$S/kg como valor general de referencia. Los mejores lotes alcanzan 3,40 U$S/kg y este precio seguramente se irá generalizando en los próximos días. Las vacas se comercializan en el rango de 3,10 a 3,15 U$S/ton, mientras las vaquillonas se pagan en torno a 3,20 U$S/ton.

Los precios de exportación de la industria están en buenos niveles, a pesar de la incertidumbre de la pandemia, que afecta especialmente a Europa. Se han registrado interesantes ventas a Israel, más negocios con Norteamérica y China que sigue firme con su demanda, reflejo que los fundamentos están firmes y que los problemas con la fiebre porcina no están superados totalmente.

Granos. Las fuertes subas al comienzo de semana -previas a la difusión del informe de Oferta y Demanda del USDA- fueron aprovechadas por varios productores que vendieron soja a 500 U$S/ton puesta en Nueva Palmira, un precio excelente que -sin embargo- no se sostuvo: el informe no deparó grandes novedades, aunque mantiene la tendencia a la baja en los stocks (cuadro). Así, hubo toma de ganancias en Chicago, por parte de los fondos de inversión, lo que hizo bajar también los precios locales (cuadro). De todas maneras, los granos están en un nivel de precios máximo en varios años, con un valor real del dólar similar a los promedios registrados entre 2010 y 2014, los años del ciclo previo de precios excepcionales.