Santiago Onandi, presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay (UCRLU), dijo “hace tiempo que veníamos esperando un momento de estos en la lana”, al tiempo que también destacó el mantenimiento en el tiempo de los valores de la carne ovina, “dejó de ser un negocio zafral para transformarse en un negocio que se sostiene”, remarcó.
Onandi entiende que el buen momento de precios debería incentivar una reacción en los sistemas productivos, desde su punto de vista, “esperemos que la baja oferta de ovinos haga que la carne siga firme y que el productor tome la decisión de retener algún vientre para no seguir bajando el stock, porque es necesario mantener los campos”.
Mercado firme
El consignatario lanero explicó que el indicador internacional superó en los últimos días los 12 dólares por kilo base limpia, un nivel que vuelve a colocar a la lana en valores que no se observaban desde hace tiempo. En este sentido, el mercado a nivel interno, está atravesando un momento de reacomodo entre los valores en alza y las expectativas de los productores, que tradicionalmente van un paso adelante.
“Es muy difícil vender en la cresta de la ola, pero yo creo que es un buen momento para tomar la decisión de vender con un indicador que supera los 12 dólares por kilo”, sostuvo el presidente de la UCRLU. Explicó que “en el mundo hay cada vez menos lana. Pasa en Uruguay, pasa en Argentina, en Chile y también en Australia, que es el principal productor y referencia del mercado”, afirmó.
En ese escenario, “los distintos eslabones de la cadena textil están tratando de abastecerse de stock previendo que hacia adelante va a ser una fibra cada vez más difícil de conseguir”, agregó.
Poder de negociación
El fortalecimiento del mercado también se refleja en la dinámica comercial. Según explicó Onandi, hoy existe una fuerte competencia entre los exportadores por los lotes disponibles, lo que genera mayor capacidad de negociación para los productores.
“Hay bastante puja por los lotes que se ven en el mercado. Todos los exportadores —los cinco que van quedando en Uruguay— están demandando lana”, señaló Onandi. Para el consignatario, el contexto actual le devuelve protagonismo a los productores. “El productor hoy tiene la sartén por el mango. Tiene una posibilidad que hace muchos años no tenía: poder tironear un poco más con los valores”, afirmó.
Onandi recordó que “cuando hablábamos en septiembre del año pasado de lanas de 19 micras a seis dólares con cincuenta o siete dólares parecía un precio bárbaro, algo que hacía mucho tiempo no se veía. Hoy esas lanas están por lo menos un dólar por encima de esos valores”. En ese contexto, muchos productores optan por esperar antes de vender. “En un mercado que viene en suba es muy difícil que el productor venda la lana que tiene en el galpón. Generalmente espera a ver una cierta estabilidad antes de tomar la decisión”, indicó.