El mercado ganadero sigue firme, con una faena que sigue claramente por debajo de la registrada el año pasado y un mercado internacional de la carne que sigue exhibiendo precios cercanos al récord. En efecto, el promedio del precio de exportación de las últimas 4 semanas, divulgado por el INAC, alcanzó los 6.460 US$/ton eq. carcasa, un nuevo récord histórico.
El escenario externo sigue exhibiendo una oferta acotada y buena demanda. En Argentina, en particular también hubo una retracción de la faena, si bien el estímulo de precios seguramente promoverá una recomposición de la producción ganadera que ya se está configurando. Los precios en la UE y EEUU siguen firmes, más allá de fluctuaciones lógicas.
Y como es habitual, la industria trasladó el aumento en las ventas externas al precio al productor, que alcanzó nuevos máximos en dólares. Los consignatarios elevaron nuevamente la referencia de precios para los ganados para faena, con el novillo en 5,66 US$/kg a la carne; los lotes destacados se mueven en torno a 5,70 US$/kg o precios superiores.
Granos
En el mercado internacional se destacó esta semana la abrupta caída en el precio de la soja, motivada por una mejora en la situación de los cultivos en el hemisferio norte, con un ritmo de exportaciones menor al esperado.
Además, se ha fortalecido el dólar a nivel global, lo que ha motivado ventas de los fondos especulativos que participan en el mercado de granos. De esta manera, la posición julio para la soja en Chicago bajó casi 30 dólares en poco más de 1 semana (gráfica).
A nivel local, los nuevos precios de referencia se manejan entre 382 y 385 US$/ton.
En el caso del trigo también se registró un ajuste a la baja pero de menor magnitud, con las referencias en torno a 220 US$/ton para la mercadería de la próxima cosecha, puesta en puerto o depósito.
Finanzas
La economía de EEUU está mostrando mejores números de lo esperado, creando más de 170.000 puestos de trabajo en mayo (el tercer mes consecutivo con cifras cercanas a 200.000 empleos); esto aumenta la probabilidad de que haya mayores presiones inflacionarias y por lo tanto una mayor probabilidad de que la Reserva Federal eleve las tasas de interés, lo que fortalece al dólar y reduce e los precios de productos internacionales.