Aunque sigue habiendo cierta disparidad en los precios de compra que proponen las distintas industrias por el ganado a faena, hubo cierto emparejamiento en los últimos días, en la medida que quienes ofrecían los valores más bajos se acercaron a las demás propuestas.
La escasez de oferta continúa siendo el factor más relevante en la definición de la tendencia del mercado.
Los precios para los novillos especiales y pesados oscilan entre US$ 5,45 y US$ 5,55, con las operaciones concentradas en el valor medio de US$ 5,50. Como siempre, se hacen negocios puntuales algunos centavos por encima. En el caso de las vacas los precios no difieren mucho de la semana anterior, con referencias de US$ 5,15 a US$ 5,25 para las más pesadas. Los novillos terminados más livianos y las vaquillonas siguen gozando de una intensa demanda desde el abasto, pero la competencia desde los corrales de engorde es intensa. Las vaquillonas se pagan a precios similares a los de los novillos. Habrá que ver qué pasa con la demanda doméstica una vez superado el 1° de mayo, día de mayor consumo de asado.
Las entradas a planta están un poco más largas, seguramente debido a que los frigoríficos redujeron faenas y otros están abocados a la producción para la cuota 481, de animales adquiridos con anterioridad. En general los plazos son de 7 a 10 días.
Los equipos kosher están llegando a la región y los precios a los que se están cerrando los negocios son significativamente superiores a los que rigieron previo al receso de Pascuas, adecuándose a las nuevas referencias de precios de la hacienda, que han tendido al alza en toda la región. El valor medio estimado por Faxcarne superó en las últimas tres semanas los US$ 5 por kilo carcasa por primera vez en la historia.
Llegaron los primeros fríos y eso podría hacer crecer la oferta, aunque no se supone un aumento muy significativo. La expectativa es de un mercado firme, pero con referencias de precios que comiencen a mostrar una mayor estabilidad luego de la arremetida de abril.