
En una fresca mañana de abril, la Asociación Rural del Uruguay realizó la inauguración oficial de la Rural de Melilla 2025, con presencia de integrantes del nuevo gobierno en funciones, destacando particularmente al presidente Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse. También estuvieron otros jerarcas, empresarios, directivos gremiales y productores en general.
Al inicio de los discursos, Rafael Ferber, actual director de exposiciones de ARU y que será desde la semana que viene presidente de la gremial, comenzó haciendo una reseña histórica del lugar donde se realiza Rural de Melilla. Inicialmente allí se encontraba el local feria de La Tablada, al cual directivos de la gremial compraron en la década de 1930, y donde "desde antes de que seamos país hasta la década de 1970 la producción uruguaya venía a parar acá, cuero y carne", sostuvo el director de exposiciones.
Con ojo geográfico, casi como en el "recorrido de un dron", al decir de Juan Carlos López, presentador de la ceremonia, Ferber dijo que existe un camino de tropas que sale de ese lugar, cruza viñedos y producciones hortícolas, se mete en Canelones camino a Mendoza, se empiezan a ver quintas y frutales y paulatinamente, aparecen algunos animales. "Cruza Paso de la Cadena, se empiezan a ver tambos, pasamos el Santa Lucía, en Florida comenzamos a ver ganadería, algo de agricultura, establecimientos de ciclo completo y superamos Polanco del Yí, donde algún día vamos a tener que hacer un puente que no se inunde", relató, frente a la atenta mirada de Orsi y Cosse, así como todo el público presente. Luego se entra en Carmen, donde ha llegado la expansión agrícola, están los últimos tambos y se ve forestación, al tiempo que al otro lado del Río Tacuarembó empiezan a notarse las primeras chacras de arroz. "Durante 150 años el ganado venía de norte a sur, es decir, la riqueza del Uruguay, directo a los saladeros. Hoy es al revés, la riqueza va de sur a norte con conocimientos y tecnologías", indicó Ferber.
Para seguir con la oratoria, Mariella Mazzotti, intendenta interina de Montevideo, destacó la articulación y complementariedad entre lo público y lo privado y "la importancia del Montevideo rural, que ocupa más del 50% del territorio". A su vez, afirmó que se está dando una gran expansión del área logística e industrial, pero "debemos apostar también a cuidar la producción".
El subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca por su parte, Matías Carámbula, felicitó a los directivos de ARU por la organización de la muestra, la destacó como un lugar de investigación, desarrollo y transmisión de conocimiento, principalmente en genética animal y vegetal, con ensayos que se cuidan todo el año. A su vez, lo posicionó como un lugar de referencia de la granja, reivindicando la importancia de la hortifruticultura, fruticultura, viticultura, cerdos y aves.
Para graficarlo, entregó algunos números. Se refirió a la generación de trabajo de la granja: siendo 25.000 puestos de trabajo directos, representando un 20% del trabajo en el agro. En el caso de la hortifruticultura, se da con solo 16.000 hectáreas. Para sumar cifras, Carámbula dijo que el sector avícola representa 4.000 puestos de trabajo, que un 56% del producto hortícola viene de producciones familiares, un 35% de la producción de la fruta lo mismo y un 20% de la de leche.

Necesidad de crecimiento
Patricio Cortabarría, presidente de ARU, comenzó su oratoria compartiendo con los dichos del presidente de la República acerca de la necesidad de crecimiento del país, pero para eso hay que combatir los problemas de competitividad. "Escucho hablar del atraso cambiario desde la época mi padre en la década de 1990, hubo un esfuerzo grande del último gobierno en bajar la inflación pero no fue gratis. Esto, sumado a la sequía importante y precios internacionales que bajaron, mermó el resultado de las empresas y aumentó el endeudamiento", sostuvo.
Sobre la inserción internacional, Cortabarría dijo que somos exportadores y por tanto tomadores de precio en un mercado subsidiado y protegido. "Somos un país chico pero somos importantes en el mercado internacional, quintos en exportación de arroz y lácteos, sextos en carne y soja y en fibras de celulosa y lanas segundos y terceros", relató. En este sentido dijo que el año pasado la carne pagó US$ 250 millones en aranceles, mientras que solamente la Universidad de la República cuesta anualmente algo más de US$ 500 millones al año. "Solo con eso, hubiéramos pagado la mitad del costo de Udelar, podríamos haber subsidiado a 80.000 estudiantes terciarios". Puso esperanzas en el acuerdo Unión Europea y Mercosur, el posible Transpacífico y graficó que con los estómagos a China se mejoró en US$ 40 millones y en lenguas a Japón unos US$ 20 millones más.
Cortabarría felicitó a INAC y el MGAP por obtener certificados de libre de deforestación en tiempo récord, motivo por el cual seguimos exportando a la Unión Europea, apoyó la idea de un plan nacional de riego, clamó por seguir mejorando en caminería rural, avanzar en el tema ferroviario y apoyó la creación de una Agencia de Infraestructura para proyectos de largo plazo.
Para cerrar, dijo que el sector agropecuario tiene un peso relativo importante en el país y en su crecimiento radica el éxito de buena parte de la sociedad y el futuro del país.

Historias que seducen
El presidente Yamandú Orsi llegó en horas de la mañana y antes del acto inaugural, recorrió el predio. En su oratoria destacó las palabras de los expositores anteriores, especialmente el relato de Rafael Ferber. "Son historias que seducen y explican. Tal como sucede aquí detrás de nosotros, donde hay un ombú anciano y un joven eucaliptus, como es Uruguay y como ha sido, y a eso sumamos la evolución de nuestros pastos", dijo. Al culminar, Orsi agradeció a la ARU "por entender que son procesos en los que nos tenemos que poner siempre de acuerdo".