Ganadería

Las Cabañas Angus del año

Como lo hace tradicionalmente, la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus, eligió a las mejores cabañas del año, tanto en pedigree, como en Selección Angus y Puro Controlado, en base a puntuaciones logrados en las diferentes exposiciones. Las ganadoras fueron tres cabañas que apuestan a la genética y se basan en la gente que hay detrás de los animales. 

“Los pilares, son las personas que están detrás…”

Pedigree: en sólo 6 años, San Gregorio ya es la Mejor cabaña del año

 

Los Fernández: una familia con mucha pasión por el Angus.

Pablo D. Mestre

Hace sólo seis años que la tradicional cabaña San Gregorio Ganadera comenzó a seleccionar nuevamente pedigree. En este corto tiempo llegaron a ser la mejor cabaña Angus del año. “Arrancamos en el año 2015 a comprar alguna hembra pensando en futuras madres donantes, para empezar de a poco el proyecto”, recuerda orgulloso Federico Fernández Pastorino. Después de recibirse, con su primo Marcelo, empezaron a empujar el tema en la interna “y en la primavera del año 2015, comenzamos a comprar reproductores y dijimos: ¿por qué no empezar nuevamente con pedigree?”.

Entonces compraron alguna vaca y demoró un poco el proceso hasta tener el primer nacimiento en la cabaña.

Ya en el año 2017, en la Expo Durazno, debutaron en las pistas y ahí sacaron la Reservada Gran Campeona, después en la Expo Prado de ese mismo año, el primero para la cabaña, lograron la Reservada Gran Campeona con otro animal diferente.

Ese fue el inicio. “Después, en el año 2019, sacamos la Gran Campeona Angus en el Prado, en sociedad con La Santina y Milkland”.

Y siguieron.

En la Expo Prado del año pasado llegaron a su primer Gran Campeón Angus.

Los números son para el asombro: “desde que empezamos, tenemos dos Reservadas de Gran Campeón de Durazno, un Tercer Mejor Macho de Durazno, una Reservada Gran Campeona, además, una Gran Campeona y un Gran Campeón del Prado”, enumera orgulloso Federico Fernández.

Eso, entre los años 2017 y el 2020, “es como para encuadrar”, dijo.

Todo logrado por una cabaña nueva en pedigree que tiene detrás gente joven, apoyados por sus padres.

Ya el año pasado, habían sido nombrados cabaña del año Angus SA “lo que nos llenó de alegría”. Y el reconocimiento de este año, según Fernández, “es algo que se desea. Uno escucha cabaña del año, asociado a cabañas con muchos años de selección, con otros volúmenes”. Y está bueno, “porque nosotros manejamos un plantel chico, con otra presión de selección y haber logrado SA en 2020 y en el 2021 de pedigree es imponente”.

Y, si bien es la cara visible de San Gregorio, afirmó que detrás de esto hay mucha gente. “Hay que agradecer el apoyo, la pasión y las ganas de la familia y del personal que banca todo el año”. Porque, agregó, “manejar un rodeo de toros y vaquillonas de dos razas diferentes no es fácil, hay que estar continuamente atrás”. Y mencionó que “los pilares para llegar a esto son las personas que están atrás”.

Lejos de dormirse en los laureles, Federico Fernández aseguró que “ya estamos con todo con la fila que va al Prado y ya tenemos fecha del remate, el 29 de septiembre, que por segundo año será en la propia cabaña”.

“Caricia al alma para continuar produciendo”

Selección Angus: Doña Adela, mejor cabaña del año

 

Alberto Martínez Graña apuesta a la calidad genética

 

Pablo D. Mestre

En la cabaña de Alberto Martínez Graña, que tuvo su origen en Rocha y ahora se encuentra en Treinta y Tres, se crían cuatro planteles: Angus, Hereford, Corriedale y Cuarto de Milla.

Hace más de dos décadas se buscó “padronizar” la genética bovina con la idea de ir a una británica pura. “Se empezó comprando toros Hereford, la idea era comprar 3 o 4 de punta. Y en la liquidación de un plantel compramos 14 o 15 vacas de pedigree para ir haciendo el plantel propio”, recuerda Manuel Fernández. El encargado de la genética de la cabaña dijo que ahí se empezó, “y al poco tiempo nos gustó para probar con Angus para ofrecer genética de ambas británicas y atender a todos nuestros clientes”.

Así, en un remate de vacas en el Campanero, del Grupo Angus del Este, “compramos ganado de la familia de Alberto Amaral”. Ahí es el origen del ganado SA de “Doña Adela”.

Esa fue la base del ganado SA. “Después lo seguimos con inseminación artificial todos los años, inseminaciones de 15 meses, y ya llegamos a un volumen de tener 80 vacas”, mencionó Fernández.

El objetivo de selección de la cabaña, sostuvo Alberto Martínez Graña, “siempre fue productivo/comercial, a nivel interno como externo.

De adaptación, de productividad, fertilidad, precocidad. Después está el objetivo de exposición, de show, pero sin perder la parte productiva”.

Doña Adela concurre a las exposiciones de Lascano y Treinta y Tres, en una época también fueron a Melo y Rocha. El año pasado en Lascano ganaron el Lote Campeón y el Mejor Toro, lo mismo que en Treinta y Tres. Al Prado no por ahora, si bien lo tienen en el horizonte, “porque son pirámides que uno debe ir avanzando”. Dijeron que a nivel SA “estamos en el pico de la pirámide, pero en pedigree, nos quedan escalones para seguir subiendo. Quizás primero iremos a Durazno y ese sea el trampolín. Porque es una linda medición para ver cómo estamos”.

La designación de cabaña SA del año “la tomamos con sorpresa”, reconocen. Y afirmaron que “son aplausos, caricias al alma para seguir adelante. Son cosas lindas que pasen”. Pero dijeron que “ponen el compromiso mayor de seguir apuntando a la excelencia, a mejores animales” Y no sólo de show “sino más productivos, desde que la vaca todos los años tenga un ternero, a que esa res sea lo más precoz y lo que los mercados internacionales exigen”. Por eso, “es un aplauso, pero una doble exigencia tener estos premios”, mencionaron.

“Una cabaña artesanal en el rumbo correcto”

Puro Controlado: “El Albardón” fue la mejor cabaña del año

 

Juan Ache padre e hijo: la raza son los animales y su gente

Pablo D. Mestre.

Su abuelo Juan llegó del Líbano en el siglo XIX, y ya en 1907 criaba en el norte de Rocha. En 1953 continuó su padre, y desde 1980 hasta hoy continuó la tarea el Ing. Juan Ache Bianchi. “Siempre se hizo ciclo completo en campos que son criadores y estivales”. Al complementar con arroz, se pudo implantar praderas sobre sus rastrojos. “Aumentó la productividad predial y la cría e invernada se hizo más sencilla”.

El principal de “El Albardón” mencionó que comenzó con el Angus a instancia de un vecino, Don Julio Salaberry. “En mis inicios llegábamos, y no siempre, hasta su casa en vehículo y seguíamos a caballo hasta la nuestra. Nos hospedaba si llegábamos de noche, o hacíamos mediodía, y me decía siempre: “Juan, casa chica y galpón grande”, y “en estos campos sufridos criar Angus”, evoca Ache.

En la década del 90, comenzaron la cabaña con una base de vientres Angus colorados de Don “Lulo” Rubio. “El objetivo fue criar genética superior para seguir incrementando la productividad”, mencionó Ache.

El establecimiento, ubicado en India Muerta, Rocha, remite a la industria novillos de más 500 kg y de menos de tres años. Los vientres que abandonan el rodeo tienen un peso similar. “En base a estos parámetros producimos nuestras toradas. Hacemos hincapié en la elección de toros “curve benders” o rompedores de curva”. Esto es: “de muy bajo peso al nacer, el buen crecimiento posterior permite llegar al destete, al año y a los 24 meses con muy buenos desarrollos”.

Año a año han incorporado las mejores sangres al rodeo. “Toros de frame intermedio con buenas carcazas, aplomados, despejados de adelante, profundos y de buena culata”. Respecto a los vientres, “tienen una selección por rusticidad y por buenas madres desde hace muchísimos años, adaptadas a campos marginales y de frame intermedio”. Se hace IATF al plantel y a las vaquillonas de 2 años, y a muchas de 20 meses, “denotando la precocidad sexual del rodeo”.

Respecto al premio de cabaña Puro Controlado del año, el Ing. Ache Bianchi dijo que es un reconocimiento a la participación con logros en las distintas Exposiciones. “Para una cabaña artesanal como la nuestra, este premio nos indica que estamos en el rumbo correcto y nos anima a seguir. Creemos que el Puro Controlado reúne lo mejor del vientre SA y del padre pedigrí: rusticidad, excelencia y datos”.

Recordó que ya en el 2017 fueron distinguidos como la Cabaña del año SA, “confirmando que el éxito no es un momento puntual, es la trayectoria”, dijo.

Ache Bianchi felicitó a la SCAAU “por el sitial que ocupa la raza en la pecuaria nacional”, además agradeció “a nuestros amigos clientes que nos brindan su confianza”. Dentro del agradecimiento incluyó también “al equipo de la cabaña El Albardón, encabezado por mi hijo Juan”. Y recordó la frase del “jefe “de la cabaña, Emilio “Cococho” Pereira: “No sé si los toros merecieron los premios, nosotros sí por la garra que le metemos…”. Porque, para el Ing. Ache, “la raza son los animales y su gente”.