La ganadería uruguaya atraviesa un momento favorable, con precios históricamente altos, buenos resultados productivos y márgenes que permiten pensar en nuevas inversiones. Sin embargo, el sector también enfrenta desafíos sanitarios y de gestión que deberán ser atendidos para consolidar este escenario positivo.
Así lo señaló Diego Oribe, secretario de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay, quien sostuvo que el mercado parece estar encontrando un equilibrio luego de los ajustes registrados en las últimas semanas.
“Creo que se está llegando a un equilibrio. De todas maneras, los valores siguen siendo muy buenos”, afirmó en Hablemos de Agro de radio Carve y Oriental Agropecuaria.
El dirigente indicó que el ejercicio que acaba de finalizar dejará resultados económicos superiores a los del año anterior, impulsados por una combinación de precios favorables y una relación insumo-producto que continúa siendo positiva para las empresas ganaderas.
“Todo indica que vamos a terminar un ejercicio con un resultado económico bueno, mejor que el año anterior”, sostuvo.
A su juicio, más importante que los valores puntuales de los ganados es la posibilidad que hoy tienen las empresas de reinvertir parte de esos márgenes para mejorar sus sistemas productivos.
“Lo importante es que se fije un nuevo piso de valores que nos permita trabajar con un mayor margen de inversión. Si usamos bien esos recursos podemos dar un salto de calidad y pasar a una nueva ganadería”, afirmó.
Señales positivas para la cría
Uno de los indicadores que refleja esa evolución es el comportamiento de la cría. Los terneros registraron durante el otoño valores superiores a los US$ 4 por kilo, cerca de un dólar por encima de los niveles observados un año atrás.
Para Oribe, las señales de precios vienen siendo bien interpretadas por los productores y ya están generando cambios dentro de los sistemas. “Estamos evolucionando, no a la velocidad que quisiéramos, pero la tendencia muestra una evolución positiva”, indicó.
En ese sentido, consideró que la mejora en los resultados no responde únicamente a los valores de mercado, sino también a una mayor adopción de tecnologías y a una creciente atención a los procesos productivos.
Tres años de preñeces superiores al 80%El reciente Taller de Diagnóstico de Gestación realizado en Durazno volvió a mostrar resultados destacados para la ganadería de cría, con un promedio de preñez de 81,1%.
Se trata del tercer año consecutivo en que los diagnósticos superan el 80%, un dato que para Oribe refleja una mayor estabilidad de los sistemas productivos. “La lectura que hago es que se está logrando una mayor estabilidad en las preñeces más allá de lo que ocurra con el clima”, señaló.
Según explicó, detrás de esos resultados existe una mayor conciencia sobre la importancia de cada etapa del proceso, desde la recría y el destete hasta el manejo nutricional y sanitario de los rodeos.
“Tomar conciencia de cuidar todas esas etapas es lo que permite lograr buenos resultados más allá de las condiciones climáticas”, afirmó.
La preocupación por la garrapata
Más allá del buen momento económico, el secretario de Angus advirtió que la expansión de la garrapata continúa siendo una de las principales preocupaciones sanitarias para el sector.
“Hoy son pocas las zonas donde uno no tiene un vecino al que ya le apareció”, comentó.
Si bien reconoció que en algunos establecimientos el problema aún no está presente, aseguró que la enfermedad se encuentra cada vez más cerca y que es necesario un abordaje más profundo a nivel nacional.
“Creo que nos demoramos en haberlo abordado con mucha más profundidad”, sostuvo.
A su entender, los casos de residuos detectados en frigoríficos y las exigencias de los mercados internacionales han contribuido a que el problema cobre una mayor visibilidad.
Consultado sobre la posibilidad de que los frigoríficos accedan a información de los predios con antecedentes de residuos, Oribe consideró que se trata de un tema sensible que debería encararse con diálogo y búsqueda de soluciones antes que mediante mecanismos sancionatorios.
“No iría tanto por el foco en las sanciones, sino por entender qué está pasando en esos predios y buscar soluciones”, afirmó.
Un invierno frío y con falta de aguaDesde el punto de vista productivo, el dirigente señaló que el invierno viene mostrando condiciones típicas de la época, con temperaturas bajas y algunas dificultades para el crecimiento de las pasturas.
En zonas de Cerro Largo, donde desarrolla su actividad, indicó que además comienza a sentirse la necesidad de nuevas precipitaciones. “Hace falta un poco de agua y los verdeos vienen lentos en los rebrotes después de los primeros pastoreos”, comentó. Aun así, entiende que las condiciones generales del sector permiten mirar con optimismo hacia la primavera y el segundo semestre del año.