Ganadería

El precio del ganado seguirá siendo bueno

El valor podrá ser coyuntural, pero el futuro estructural, según se desprendió de la Mesa de debate entre Federico Stanham, Pablo Carrasco y Alfredo Fratti en la Jornada de UPIC.

Guillermo Crampet

Como es tradicional, la jornada de la UPIC cerró con una mesa de invitados donde intercambiaron visiones sobre la actualidad del complejo cárnico de Uruguay y las perspectivas del mercado internacional, que genera muchas expectativas con respecto a su futuro.

La mesa la conformó Pablo Carrasco, director de Conexión Ganadera; Federico Stanham, presidente del Instituto Nacional de Carnes; y Alfredo Fratti, diputado por el Frente Amplio y ex presidente del Instituto Nacional de Carnes; y Además de contar con la presencia de Álvaro Simeone y la moderación a cargo del comunicador Martín Olaverry.

El punto más alto, y que al mismo tiempo generó mayor atención, estuvo en torno al comportamiento del mercado ganadero, con un disparador clave: si se está experimentando una realidad estructural o coyuntural, principalmente por los altos niveles de faena, los volúmenes exportados de carne y los sorpresivos valores de las haciendas.

En ese sentido, Pablo Carrasco dijo que la respuesta “puede ser ambigua”, dado que hay una parte estructural y otra coyuntural. Dentro de lo estructural, destacó el “prestigio indestructible” de la cadena cárnica en cuanto a “la seriedad de los procesos de producción”. Esto, de cierto modo “explicaría un precio del novillo entre US$ 3,75 o US$ 3,80”, pero entiende que el US$ 4 o US$ 4,05 “es otra cosa” y “no hay una explicación demasiado completa”.

Carrasco dijo que en 2019 el Uruguay está vendiendo la carne al mundo un 3% más cara y se está comprando el novillo un 18% más caro comparado con las referencias del año pasado. Y agregó: “Hoy vendemos el novillo un dólar más caro que en Brasil y la vaca vale más que en Estados Unidos, entonces tengo reparos de cuál es la parte ficticia y sólida de la situación”.

Por tanto consideró: “Lo importante es saber que si la burbuja se pincha, no hablamos de un novillo de US$ 3, sino de un buen precio histórico. Y son esas las señales que necesita la producción, porque en ganadería hay que tener buenas señales en un periodo, al menos de cinco años, para que la gente tome una buena medida y empiece a cambiar; por tanto veo un precio sano del novillo que seguirá siendo un estímulo formidable para empezar mejorar los procesos y hacer volver la inversión al país y al campo”.

Coyuntura.

En otro orden, Federico Stanham, con una visión estadística apoyada en los datos que ofrece públicamente el INAC, aseguró que el actual momento que se está viviendo “es claramente coyuntural”. Stanham explicó que el Índice Medio de Exportación (IMEX), desde enero a la fecha, ha aumentado un 3,5% comparado a todo el 2018 y aseguró que desde marzo a la actualidad el mismo indicador marcó un incremento del 16%. De todos modos, entiende que los precios de las haciendas crecieron pero “se fue para arriba” del IMEX, lo que se aleja de la correlación promedio histórica del 93%.

Citando esas referencias, Stanham reiteró que el mercado ganadero está transitando un momento de coyuntura. “El novillo a US$ 4,01 está por arriba de la tendencia (IMEX), no es natural y no debe ser un valor que se deba tener en cuenta para planificar un negocio, el precio de equilibrio en el largo plazo debe ser debajo de esa referencia”, analizó.

Estructural.

Por último, Alfredo Fratti aseguró que los precios del mercado “no son cuestiones antojadizas” y confirmó que “hay razones coyunturales y estructurales”. Fratti señaló que los valores del momento hace un negocio “muy bueno” y detalló varios factores que lo explican.

Destacó la ventaja de Uruguay de poder acceder a un gran número de mercados que permite optimizar la comercialización, y lo ubicó como un hecho estructural. Al mismo tiempo, habló del ingreso a Japón y Corea del Sur, dos “mercados de alta demanda y buenos precios que se deben desarrollar”, pero “en el mundo de los negocios la expectativa tiene influencia importante en el precio” y “eso hace que los valores empujen para arriba”.

Además resaltó los acuerdos comerciales, como una ventaja estructural del país, a pesar de que se debe esperar un tiempo para ingresar con la cuota Mercosur a Europa con arancel preferencial del 7,5% y con una reducción total para la Hilton.

En el caso de China, “el aspecto coyuntural es la fiebre porcina”, pero “lo estructural pasa por la urbanización del país que tiende a continuar”. Y agregó: “China vino para quedarse, a diferencia de lo que sucedió con Estados Unidos después de la fiebre aftosa, que fue importante, y posteriormente con la demanda de la Federación Rusa”.

Fratti también subrayó la “diversificación de capitales” extranjeros y nacionales en la industria frigorífica, que “marcan otro aspecto estructural”, dado que “cada empresa tiene una agenda propia de negocio”.

Por último hizo hincapié en el novillo tipo: “Desde 2007 a la fecha el costo promedio de la hacienda ha sido un 76% del valor del novillo tipo, con un valor agregado del 24%. En lo que va del año el costo de la hacienda es del 81% y la industria se siente ajusta en márgenes, que ajustada no quiere decir que estén perdiendo dinero”.

Y siguió: “El indicador también marca que entre el 2014 y el 2017 fue positivo para el valor agregado industrial, donde el costo de la hacienda representó cerca del 70% del total. En el promedio es obvio que en periodos los márgenes sean mayores para uno que para otro”.

Por lo cual, Fratti concluyó que, debido a factores internos y a las perspectivas de la demanda, “se deberían manejar buenos precios para la hacienda nacional en los próximos años”.