Cuando la Embajadora de Francia en Uruguay, Virginie Bioteau, entregó uno de los premios en la pista de la Expo Prado, el jurado brasileño, contó que la raza en sus orígenes producía carne, pero las guerras napoleónicas le dieron un segundo destaque. "En la época de las invasiones, de las guerras napoleónicas, el Charolais, como era un animal muy grande, muy fuerte, era el animal de tracción para tirar los cañones del ejército de Napoleón".
El dato, aclaró, no es una leyenda es un hecho histórico que “está grabado en la Asociación Francesa de Charolais; tiene escritos y relatos, algunos dibujos que muestran esa característica". Aquel Charolais, concluyó, era "un animal de doble propósito", una condición que la selección moderna dejó atrás: "hoy, naturalmente, ya no lo es. Hoy el Charolais es especialista en producir carne de calidad, carne con volumen."
El cambio.
"Tuve la alegría de ver que el Charolais de Uruguay, a través del trabajo de sus criadores, está cambiando, con un buen progreso en una nueva formación del perfil de la raza", afirmó el jurado. Esa nueva formación apunta a "animales que tengan más funcionalidad, principalmente en la cuestión del nacimiento de los terneros y del amamantamiento, la parte materna de las hembras".
"Ese tipo de toro, esas matrices que presentaron aquí, forman el biotipo zootécnico de aquel animal ideal para cruzamiento con los grandes rodeos que Uruguay posee de razas británicas", subrayó.
El gran campeón es “un toro que en Brasil hay pocos con esta calidad", afirmó, y extendió el elogio también a la hembra ganadora. Lo más destacable, remarcó, es que ese nivel se alcanzó en poco tiempo. El ejemplo que utilizó para ilustrar el avance fue el de la campeona, “con 17 meses, ya amamantando, con un hermoso ternero al pie", describió. "Y eso, años atrás, no se veía en el Charolais. Se veían vacas con prácticamente dos años y medio, tres años, y recién ahí iban a tener el primer hijo."
La Margarita
La Gran Campeona fue expuesta por cabaña La Margarita, de Colonia. Su propietario Horacio Bianchi dijo que fue “una fila de hembras como hacía muchos años no se veía en el Prado" y recordó que en la pista estaba “la gran campeona del Prado del año pasado, y con la vaca nuestra hoy le ganamos".
"Una vaca con un muy buen índice de productividad", describió Bianchi, y detalló que es "una vaca joven, recién cumpliendo los dos años y ya parida".
La Espiga
El Gran Campeón fue expuesto por la cabaña La Espiga, de Benoit Alphonse Wyaux Dumont, de Paysandú. Si hijo, Alphonse Wyaux, dijo que este ejemplar "ya estuvo el año pasado como ternero, sacando reservado de la raza". Para el cabañero, el ejemplar sintetiza el rumbo de su programa de selección, "es el genotipo y fenotipo que estamos buscando en la raza, un animal moderado, con carne, lindo, agradable a la vista. Pero más allá de agradable, los datos que tiene, las ecografías, área de ojo de lomo, gordura".
Wyaux, criado entre Charolais desde chico, describió el cambio de la raza en el país. "Yo fui muy criado con el Charolais francés, un animal grande, siempre en la jura se hablaba de que el más pesado ganaba, el más grande ganaba", relató. "Una raza muy estigmatizada, porque tuvimos problemas con animales fuertes de paleta, problemas en su momento con el nacimiento, terneros grandes. Cesárea, era una cesárea tras otra."
El contraste con el animal actual, sostuvo, es total. "Hoy no tenemos ese problema. Tenemos animales bajo peso al nacer, precocidad sexual, animales moderados, con carne, de costilla, cabezas pequeñas, lanzados de frente y que nada que envidiarle a ninguna otra raza".
Veredictos:
Gran Campeona: La Margarita de Horacio Bianchi, de Colonia.
Reservada Gran Campeona: La Espiga de Alphonse Wyaux, de Paysandú.
Tercer Mejor hembra: La Margarita de Horacio Bianchi, de Colonia.
Gran Campeón y Campeón Supremo: La Espiga de Alphonse Wyaux, de Paysandú.
Reservado Gran Campeón y Tercer Mejor Macho: La Margarita de Horacio Bianchi, de Colonia.