Expo Prado

Hereford: Madres superiores con precios acordes

Los 8 vientres vendidos a US$ 5.580 de promedio, 1 ternero/a a elegir generación 2018 a US$ 12.000 y 1 receptora a US$ 4.800. Máximo de US$ 14.400 por vaca de “Las Anitas” y de US$ 12.480 por una de Sociedad Ganadera San Salvador y Carlos Pagés. Otro destaque fue que una vaca astada de “El Ceibal” de Miguel Martirena Bove fue adquirida, en sociedad por el Dr. Alejandro Costa con el reconocido criador estadounidense Jack Holden.

 

La genética no sabe de coyunturas. Y quedó demostrado en la noche de ayer en el remate “Madres Superiores” organizado por la Sociedad Criadores de Hereford.

Con negocios a cargo de Gerardo y Alejandro Zambrano, se comercializaron 4 vientres preñados con máximo de 14.400, por el 50% de “Brujería” (Catapult en Bruja), de “Las Anitas” de Alfonso, adquirida por Agropecuaria Boa Vista, de Brasil, mínimo de US$ 2.640 y promedio de US$ 6.030.

Además se vendieron 4 vientres abiertos a un promedio de US$ 5.130, con máximo de US$ 12.480, por el 50% de “Satur Harakiri 4904” de Soc. Ganadera San Salvador y Carlos Pagés, adquirida por cabaña “La Quebrada” de Aznárez Elorza Hnos.. El mínimo fue US$ 2.400.

Otro de los destaques de la noche fue la venta de una vaca astada, preñada, de cabaña “El Ceibal” de Miguel Martirena Bove, que fuera Reservada Gran Campeona de la Expo Durazno, adquirida por una sociedad entre el Dr. Alejandro Costa Irigoyen y el reconocido cabañero estadounidense Jack Holden, en un hecho resaltado de por sí.

Uno de los destaques fue la venta de la elección del 50% de un ternero/a generación 2018, de “Las Anitas”, que compró en US$ 12.000 Agrojunior.

Una receptora, de Las Anitas de Alfonso, se vendió en US$ 4.800, comprado por Alfredo Pérez Jones y otros.
Hubo compradores de Brasil, EE.UU. y Paraguay.

Según el presidente de la Sociedad Criadores, estuvo en las expectativas, “se pagaron valores acordes con el nivel que había en pista”. El Cr. Javier Aznárez Elorza consideró que fue un mercado selectivo reflejo de la coyuntura actual del sector productivo, pero destacó la participación de compradores que no operaban en este tipo de remate. Por otra parte destacó que hubo precios de punta que fueron muy destacados para el mercado actual. Ademas Aznárez resaltó la presencia de reconocidos cabañeros Hereford a nivel mundial, “que incluso pujaron y pagaron por genética uruguaya, lo que es muy buena cosa”.

Aún cuando el mercado fue trabajoso, los valores avalan que “la genética no sabe de coyunturas”.

 

Rurales EL PAIS