La zafra de verano que está comenzando se perfila con firmeza por mejora de precios y perspectiva de más lluvias. Sergio Pieroni, ingeniero agrónomo y responsable de Investigación, Desarrollo e Innovación de Grupo ADP, todavía tiene presente la última campaña y el impacto del déficit hídrico. La sequía golpeó fuerte, el rendimiento promedio de soja rondó los 1.700 kilos por hectárea y hubo zonas que apenas superaron los 800 kilos. Con ese antecedente y un nuevo año con El Niño, el técnico mira la próxima siembra con cautela, aunque con señales positivas en el maíz y una campaña de invierno que viene con muy buen potencial.
La recuperación del precio de la soja, que se movió entre US$ 430 y US$ 450 por tonelada en las últimas semanas, empuja a los productores a apostar otra vez por la oleaginosa. Pieroni percibe “un pequeño incremento del área de siembra de soja” por las buenas perspectivas de precio, pero prefirió no dar números porque “el clima va a jugar mucho, sobre todo en lo que se defina en las siembras tardías o de segunda”, dijo en nota con Valor Agrícola. El técnico explicó que, si la situación climática se complica, algunos productores podrían cambiar soja por maíz, y reconoció que El Niño “está jugando mucho en lo psicológico”. Parte de esa prudencia viene del año pasado, que a su juicio “debe haber sido el tercer peor año de la historia”, con mucha variabilidad entre zonas y localidades como Dolores y Mercedes entre las más golpeadas.
Maíz. Donde Pieroni no tiene dudas es en el maíz. El técnico aseguró que “es claro que va a haber una mayor área de maíz”, con una superficie de primera que crecería “en un porcentaje interesante”.
Según explicó, esas hectáreas saldrán en parte del girasol y del sorgo, además del lugar que el maíz gana en las rotaciones. Detrás de ese crecimiento hay varios factores, como el precio, las mejores perspectivas para el cultivo en un año Niño y la mayor demanda de los corrales, que “definitivamente tracciona el mercado para grano húmedo”.
El buen momento de la carne y de la lechería refuerza esa demanda. Pieroni contó que la propia empresa siembra un área importante de maíz para abastecer de grano húmedo a sus corrales, y destacó que lo mismo ocurre en el resto del país, donde “el consumo de maíz para el encierro es muy importante y eso tracciona el mercado”.
Invierno. En los cultivos de invierno, el panorama es alentador. Pieroni calificó la actual como “el año de más área de colza de la historia del Uruguay”, con una superficie que, según se maneja en el sector, rondaría las 400.000 hectáreas, impulsada por los precios y por su lugar en la rotación.
Las colzas sembradas temprano se ven en muy buen estado y con buen potencial de rendimiento, mientras que algunas tardías están un poco por debajo. El técnico extendió esa buena perspectiva al trigo y la cebada, aunque advirtió que “todavía se está jugando el partido” por el clima y que hubo algunas alertas sanitarias que obligan a ser cautelosos.
Materiales. Antes de presentar el portafolio, Pieroni subrayó el respaldo de los ensayos de la empresa. La campaña pasada ADP evaluó soja en 28 localidades de todo el país, en franjas de 150 metros de largo, una red que en un año de tanta variabilidad, con zonas de 800 kilos y otras de 3.700, permitió medir cómo responde cada material en distintos ambientes.
La oferta incluye materiales con tecnologías Enlist, Conkesta, IPRO y RR1, con grupos de madurez de 4,6 a 6,7. Para los productores que piensan en riego o en campos de muy buen potencial, el técnico recomendó dos materiales cortos, el STINE 46EA23 y el STINE 45EB52 STS, ambos con tecnología Enlist y el segundo también con STS. El 46EA23 mostró un comportamiento destacado en los ensayos de la empresa y de Regadores Unidos del Uruguay.
Para las siembras desde el 20 de octubre, que corresponden a los ciclos largos, ADP posiciona el STINE 67KB58 STS, un material Conkesta y STS de grupo 6,7, y el TMG 7362 IPRO, que se diferencia por su tecnología Inox y su muy buen comportamiento frente a la roya de la soja.
En noviembre, cuando se siembra la mayor parte del área, Pieroni destacó el STINE 62EE52 STS, un material de grupo 6 con tecnología Enlist y STS, que le da tolerancia a sulfonilureas, y muy buen potencial de rendimiento con 28 a 30 plantas por metro cuadrado. La oferta para esa fecha se completa con el STINE 62KA62 de tecnología Conkesta, el TMG 7362 IPRO, el TMG 2260 IPRO y el Bioceres 6.21 para quienes buscan tecnología RR1.
Para la soja de segunda, sembrada después del 15 o 20 de noviembre y hasta mediados de diciembre, las alternativas son el STINE 62EE52 STS, el Bioceres 6.21 y el TMG 2260 IPRO.