Después de un invierno con poco sol, los cultivos de invierno llegan a la recta final con más potencial del que muchos esperaban. Así lo ve Santiago Bayce, ingeniero agrónomo integrante de 3Agro, que recorre chacras en el litoral sur y advierte que el proceso todavía no terminó: falta el llenado de grano y el clima de las últimas semanas encendió la alerta sanitaria.
“En trigo y cebada los cultivos que lograron una buena implantación y una correcta población de plantas, hay buen potencial productivo ahí”, resumió en entrevista con Valor Agrícola. Y lo puso en contexto: “Es destacable considerando la escasa radiación solar que tuvimos durante buena parte del invierno, especialmente en julio y agosto, con muchos días nublados”.
La principal preocupación de cara al cierre del ciclo es la fusariosis de la espiga. Según explicó, desde aproximadamente el 10 de octubre los pronósticos de INIA vienen marcando condiciones ambientales favorables para la enfermedad y para el riesgo asociado de presencia de DON, la micotoxina que puede castigar la calidad del grano.
El mapa sanitario también cambió respecto a otros años. En trigo, la roya tuvo menor expresión y las manchas foliares ganaron protagonismo. En cebada, la mancha en red apareció temprano y, más recientemente, la combinación de alta humedad relativa y temperaturas moderadas abrió la puerta a Ramularia. “Su incidencia se hizo mucho más visible en estos últimos días: explotó”, describió.
Colza: sembrar temprano paga
Si hay una lección que deja esta zafra de colza es la fecha de siembra. “Los cultivos sembrados temprano, antes del 10-15 de mayo, lograron una mejor implantación y un mayor desarrollo inicial, llegando en mejores condiciones a las etapas actuales”, señaló Bayce.
Hoy las chacras se ven relativamente parejas y están en pleno llenado de grano, aunque la falta de radiación también puede condicionar esa etapa. En lo sanitario, se detectaron algunos problemas de mosca barrenadora del tallo y presencia de Phoma, que se logró contener donde hubo aplicaciones tempranas. El momento del ciclo y las condiciones ambientales ponen ahora en el radar a Sclerotinia, aunque por ahora no la observó en sus recorridas.
“Año tras año vemos las diferencias entre los cultivos sembrados en fecha óptima y aquellos que se terminan sembrando y, por lo tanto, implantando tarde, tanto en el desarrollo como en la capacidad de expresar su potencial productivo”, insistió.
La empresa vive de cerca el crecimiento del cultivo. 3Agro tiene en su portafolio semillas de colza de INTA y, según Bayce, tuvo una buena zafra de ventas, acompañando la expansión del mercado. Más allá del negocio, destaca el valor agronómico de las brassicas: diversificar cultivos permite repartir riesgos y alternar con cereales ayuda a cambiar las estrategias de control de malezas y a bajar la presión de selección sobre ellas.
A su juicio, el aumento de área responde a dos aspectos. Por un lado, hay sistemas que ya incorporaron la colza de forma estable en sus rotaciones. Por otro, el precio pesa mucho en las decisiones, por lo que el área puede moverse bastante de un año a otro según las perspectivas del negocio.
“Es un cultivo en el que todavía tenemos mucho por aprender y mejorar”, admitió. “Aún existe una brecha importante entre los rendimientos que se obtienen habitualmente en chacra y su potencial productivo, lo que representa una oportunidad para seguir trabajando en manejo y adaptación de tecnologías”.
Otro punto a favor es su rol como antecesor de soja: la colza libera las chacras relativamente temprano y, en algunos casos, permite sembrar una soja de segunda en fechas cercanas a las de una de primera, una ventaja importante para el sistema.
Un verano con buenas cartas, mirando al cielo
Para la zafra de verano, las expectativas son buenas, con una condición: “siempre que el fenómeno de El Niño no se traduzca en excesos de precipitaciones que dificulten las labores y el desarrollo de los cultivos”. El punto de partida es favorable, con buena disponibilidad de agua en los perfiles de suelo para la instalación de los cultivos.
El precio también acompaña. Con la soja en los valores de las últimas semanas, mejoran las perspectivas económicas y, según el caso, baja el rendimiento de equilibrio necesario para cubrir los costos de producción.
En cuanto al área, Bayce percibe que el maíz de primera viene ganando participación, más allá de lo que termine pasando con el área total de un cultivo que crece. Y anticipa que las últimas decisiones de siembra van a estar muy atadas a la cosecha de colza, que este año ocupa bastante superficie: en las chacras que se liberen a mediados de noviembre, la soja probablemente gane espacio, porque permite aprovechar esas fechas y ordenar mejor la secuencia de cultivos.
El maíz se consolida
En 3Agro, la venta de semilla de maíz viene tomando fuerza y este año las reservas llegaron antes de lo habitual. Ese movimiento acompaña el crecimiento sostenido de Limagrain en Uruguay, marca con la que la empresa trabaja una oferta cada vez más amplia: maíz, girasol, soja, trigo y cebada, además de estar evaluando arveja.
Como parte de ese desarrollo, la firma lanzó la zafra en el Hotel Nirvana, con la presencia del gerente comercial de Limagrain Argentina y productores y técnicos de distintas zonas del país. Fue una instancia para presentar materiales, compartir información técnica y acercarse a los clientes.
A nivel país, Bayce ve un maíz cada vez más firme dentro de los sistemas productivos. Detrás hay un importante trabajo de mejora genética que permitió ganar estabilidad y mejores pisos de rendimiento, reduciendo riesgos y haciendo del cultivo una alternativa más sólida. A eso se suma un contexto favorable para la ganadería, con precios firmes y crecimiento de los corrales de engorde, que generan una demanda sostenida de grano y fortalecen al maíz en las rotaciones y en los sistemas integrados agrícola-ganaderos.
Para responder a esa demanda, y tras varios años de desarrollo y evaluación, 3Agro cuenta hoy con tres híbridos en su paleta, con diferencias en destino de producción (grano o doble propósito) y en adaptación a distintas fechas de siembra.
“El objetivo es ofrecer alternativas que se adapten a las necesidades de cada productor y sistema productivo”, cerró Bayce. “Seguimos trabajando para consolidar la presencia de Limagrain en el mercado uruguayo, con genética, asesoramiento técnico y un acompañamiento cercano al productor durante todo el ciclo del cultivo”.