El presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Guillermo O´Brien, señaló que desde la gremial se está trabajando en una herramienta financiera pensando en la siembra de la zafra 2026/2027, “que va a ser una siembra compleja, porque los números van a quedar complicados al cierre de este ejercicio producto de la baja de más del 35% en el precio”.
En diálogo con Hablemos de Agro de radio Oriental Agropecuaria, O´Brien manifestó que “para un sistema que produce arroz, hay que generar herramientas que se puedan acomodar con arroz, y para eso un sector que en un 75% es arrendatario debe de recurrir a una ingeniería financiera que le permita estar en tiempo y forma haciendo una próxima siembra”.
Sobre el mecanismo para financiar la próxima siembra, “va a tener características como los fondos arroceros que ya hubo, pero con una gran diferencia, que va a ser de libre elección, porque consideramos que las experiencias tuvieron efectos positivos, pero que fuera al barrer y que todos los productores lo tuvieran que recibir al crédito y que todo y toda bolsa que se producía tenía que pagar. Un productor nuevo que ingresaba al sector y no había recibido el crédito igual tenía que aportar al repago”.
“Esas inequidades son las que queremos corregir y que sea de libre elección, naturalmente que esto trae más dificultades para la conformación, sobre todo de las garantías, pero en eso estamos, trabajando en conjunto con los Ministerios de Ganadería y Economía, y con nuestro socio que es la parte industrial”.
“La herramienta que tiene el Estado para estos casos es el mecanismo del SIGA, que es una garantía que aporta el gobierno para créditos sin garantía, entonces creemos que entre conformar una garantía con SIGA y la que tiene el productor deberíamos de encontrar una salida”, expresó el presidente de la ACA, que además agregó que para esta herramienta “el sistema SIGA sería la garantía, no el crédito que hoy está y es hasta US$ 270.000”.
El objetivo de los arroceros, es tener el sistema conformado para el 30 de junio.
El presidente de la gremial arrocera destacó que para la próxima cosecha las condiciones del mercado deberían de cambiar, “hay señales que así lo muestran, por ejemplo, en Estados Unidos bajará un 25% la siembra de arroz, es una baja que hace muchos años no había. Eso implica que habrá una disminución de oferta, que naturalmente se enfoca hacia Centroamérica, y ese es un mercado donde Uruguay ha ido creciendo en los negocios, y si hay una baja en la oferta de Estados Unidos es una luz importante positiva en el horizonte”.
Sobre el área a implantarse para la próxima zafra, O´Brien sostuvo que la idea es que el área que se implantó en la presenta zafra (unas 165.000 hectáreas) no disminuya en más de un 10%, “hay una estructuras de costos fijos que si baja mucho el área empieza a aumentar el costo industrial, y esa cuenta la paga el productor”.
Para implantar una hectárea de arroz, se estimaba un costo de US$ 2.000, pero “si la siembra fuera hoy esos costos subieron entre un 10 y 15%, porque cuando corregimos el valor de los fertilizantes de los fertilizantes y los combustibles estamos yendo a una siembra de entre US$ 2.200 y US$ 2.300 por hectárea, y naturalmente la demanda por financiamiento aumenta”.