La soja en el sur del país se encamina a rendimientos que oscilan entre los 800 a los 1.400 kilos. Si bien hay variabilidad, la producción estará marcada por el déficit hídrico. Marcelo Fraga, gerente comercial de Copagran filial Colonia, estableció que los productores ya proyectan el invierno con una mayor apuesta a la colza y la cebada.
El escenario responde a lluvias muy por debajo del año anterior, con registros mínimos durante diciembre, enero y febrero, lo que afectó el desarrollo de los cultivos. En ese contexto, los rendimientos presentan una gran variabilidad, con chacras que van desde 500 hasta 2.000 kilos, indicó Fraga.
A nivel económico, el impacto es grande. Fraga señaló que si bien el bajo nivel de inversión en los cultivos de verano permitiría cubrir costos de insumos, la combinación de un invierno ajustado y una mala campaña de verano complica el pago de rentas, servicios y maquinaria.
Edgardo Rostán en tanto, presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios, comentó que en Ombúes de Lavalle los resultados de la soja de primera fueron “muy dispares”, con chacras que van desde 800 a 1200 kilos, afectados por el golpe de calor y la falta de agua. Incluso en casos puntuales de cultivos regados, los rendimientos quedaron por debajo de lo esperado, agregó.
Además del bajo rendimiento, el estado de los cultivos plantea problemas de calidad. Según explicó, las sojas están desparejas, con chauchas verdes y secas al mismo tiempo, lo que complica la cosecha y genera incertidumbre sobre el grano final. A esto se suma la presencia de chauchas abiertas y granos deteriorados, lo que podría impactar en la comercialización.
Otro factor que preocupa es el avance de malezas. Rostán advirtió sobre una fuerte presencia de capín, pasto blanco y verdolaga, favorecida por la falta de cobertura en los cultivos y las condiciones recientes. Esta situación agrega complejidad al manejo, ya que las opciones de control son limitadas en etapas cercanas a la cosecha.
En el este del país y al norte del Río Negro en cambio, hay chacras donde llovió muy bien a lo largo del ciclo productivo y se espera una buena trilla para la oleaginosa.