Lechería

Lechería espera apoyos para salir de la crisis

Descartan posibilidad de declarar Emergencia Agropecuaria.

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Pablo Antunez.

Se suspendió hasta la próxima semana la reunión entre el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre y la Comisión Directiva de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), para buscar en conjunto soluciones al difícil momento que viven los tambos.

El sector está hecho pedazos y el presidente de la ANPL, Rodolfo Braga aseguró ayer a El País que hasta ahora “no hubo medidas de fondo”, más allá de que reconoció algunas acciones puntuales para atender la emergencia climática. Lo que más preocupa es que, a partir de septiembre, los tamberos tienen que comenzar a pagar el dinero aportado por el Fondo de Financiamiento de la Actividad Lechera (FFAL).

La ANPL ya pidió una reunión al directorio del Banco de la República, buscando consensuar alguna solución, pero no ha tenido respuesta aún.

El pasado fin de semana, en su declaración final, el 99° Congreso Anual de la Federación Rural pidió que se declare la Emergencia Agropecuaria para la lechería, medida que ya había sido solicitada al Ejecutivo por la ANPL. Minutos después, el ministro Aguerre descartaba esa posibilidad: “No alcanza con la declaración de Emergencia Agropecuaria para la lechería, en realidad, estamos trabajando para mejorar los mercados”, aseguró. Según su visión “no hay una sola solución, sino varias” y agregó que el MGAP  “está trabajando para mejorar los mercados”.

Aguerre dijo también que “todos aquellos productores que fueron atendidos por el Fondo Agropecuario de Emergencia durante la sequía del año pasado, en consideración a que además del problema climático la lechería tuvo una caída de precios contantes, hemos decidido postergar todos los vencimientos que tenían. Se van a postergar para 2018 cuando la segunda cuota estaba prevista para 2017”.

Al rojo.  Los tambos están endeudados, los precios internacionales no mejoran y el invierno está por delante. Las empresas debieron usar las reservas invernales antes de tiempo debido a las lluvias, en muchos casos se perdieron praderas de segundo año —por la sequía del año pasado— y ahora las lluvias, hacen caer la calidad de la leche (además de que la producción, hasta ahora, cayó 16% respecto a igual período de 2015).  “El volumen de leche no aparecerá hasta la primavera”, explicó Braga a El País. Esos verdeos que se malograron por el exceso de lluvia, las praderas de segundo año que se perdieron por la sequía del año pasado y las reservas, generaron endeudamiento y “con el precio bajo, los números de los tambos vienen en rojo. Con precios no se va a revertir la situación del sector, se revertirá con volumen de leche y si el clima no ayuda no se podrá lograr”, enfatizó el presidente de la ANPL.

Braga explicó que “la gente que hizo reservas comenzó a usarlas antes de tiempo y se hicieron muy justas. A nivel general me parece que hay menos que el año pasado y las lluvias no permitieron usar el pasto para optimizar esas reservas”.

Precios. La suba del dólar ayudó, pero también elevó los costos de producción, porque los insumos (fertilizantes, combustible, granos y demás) se pagan en dólares.

Según los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale), el mes pasado, el precio promedio al productor se situó 11% en pesos más abajo respecto al mes anterior y tuvo una caída de 25% en dólares, por debajo de los valores de abril de 2015. Cabe mencionar que el tipo de cambio aumentó 20% con relación a un año atrás, contribuyendo a la mayor caída del precio medido en dólares.

“Por un lado, el aumento del dólar ayuda por el precio, pero como se exporta poco y a la vez bajaron los valores de los lácteos, son pocos dólares lo que quedan”, dijo Braga.

A su vez remarcó que “hoy se precisan  más litros de leche para cubrir la misma cantidad de insumos que el año pasado” y eso se está sintiendo fuerte en los bolsillos de los productores. Aún así, los tambos siguen produciendo y apostando a un futuro de precios mejores.

 

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