La rehabilitación del Frigorífico Rosario para exportar carne bovina a China abre una nueva etapa para la planta, que ya comenzó a diseñar un incremento gradual de la actividad industrial y apunta a alcanzar hacia fin de año una faena de entre 500 y 600 vacunos semanales.
Gonzalo Calviño, integrante del equipo ejecutivo que trabaja con el grupo chino propietario de Rosario —Rondatel— y Lorsinal, explicó en Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, que la autorización cambió sustancialmente las perspectivas de la empresa. “Esta semana nos cambió el panorama. Sin mucho aviso previo nos otorgaron esta rehabilitación y ahora tenemos que salir a demostrar lo que veníamos pidiendo desde hace tiempo”, señaló.
La empresa trabajaba desde octubre del año pasado para recuperar el acceso al mercado chino. Con la habilitación nuevamente vigente, uno de los primeros pasos fue iniciar un programa de capacitación para todo el personal, teniendo en cuenta los cambios registrados en los requisitos y estándares sanitarios exigidos por China.
La capacitación comenzó con los trabajadores vinculados a la faena y continuó con el personal de desosado. En los próximos días alcanzará también a mandos medios, dirección y equipos de limpieza. “Queremos cuidar esta habilitación que recibimos”, sostuvo Calviño.
En paralelo, la empresa comenzó a planificar un aumento de la actividad. Rosario había retomado las operaciones con faenas pequeñas, inicialmente de entre 60 y 70 animales una vez por semana, y actualmente se encuentra en el entorno de los 120 vacunos semanales.
El próximo paso será avanzar hacia dos faenas semanales de aproximadamente ese volumen y continuar incrementando progresivamente la operativa.
La planta tiene capacidad para procesar hasta 1.000 vacunos por semana, aunque ese no es el objetivo inmediato. Según explicó Calviño, la meta es alcanzar hacia fin de año entre dos y tres jornadas de faena semanales, con un volumen total de aproximadamente 500 a 600 animales.
“Queremos ir en un período de crecimiento sostenido que nos permita estar dentro de dos o tres meses en un ritmo de actividad completa de la planta”, explicó, incluyendo tanto la faena como el funcionamiento del desosado.
Reconstruir la confianza con los proveedores
Otro de los desafíos pasa por la compra de ganado y la reconstrucción de la confianza con los productores y proveedores, luego de los antecedentes de incumplimientos registrados anteriormente por Rosario y Lorsinal.
Calviño recordó que, cuando comenzó el actual proceso en octubre, el ganado se adquiría 100% al contado. A medida que la empresa cumplió con los compromisos asumidos, comenzó a recuperar cierto margen de financiación.
Primero aparecieron operaciones a siete días y posteriormente a 15 días, hasta llegar actualmente a un esquema que combina compras al contado y financiadas.
La recuperación del mercado chino también puede mejorar la disponibilidad financiera. Según Calviño, la habilitación abre la posibilidad de recibir fondos de los inversores en China y contar con mayor liquidez para afrontar la adquisición de hacienda.
De todos modos, señaló que actualmente el principal desafío no pasa por el pago, sino por conseguir los animales necesarios para sostener el crecimiento previsto. “Nos está resultando más difícil conseguir el ganado que pagarlo después”, afirmó, aludiendo a la restricción existente para determinadas categorías requeridas por la industria.
Lorsinal, el próximo paso
La reactivación de Lorsinal aparece como la siguiente etapa del proyecto. Actualmente la planta no tiene actividad y también necesita recuperar la habilitación para ingresar al mercado chino.
Calviño explicó que el compromiso planteado ante las autoridades fue avanzar primero con Rosario y, una vez normalizada su operativa, comenzar un proceso similar con Lorsinal.
Para hacerlo, será necesaria la confirmación de los inversores chinos respecto a la disponibilidad de fondos suficientes para afrontar simultáneamente el crecimiento de Rosario y el inicio del proceso de rehabilitación de Lorsinal.
Como referencia, la recuperación de la autorización para Rosario demandó alrededor de ocho meses. Por ese motivo, Calviño evitó anticipar cuánto podría extenderse el trámite para Lorsinal, aunque confirmó que la intención es comenzar ahora ese camino.