La leche en polvo entera (LPE) promedió los US$ 3.620 por tonelada, lo que significó un alza del 1,7% respecto al remate anterior. En el detalle, se colocaron 1.101 toneladas de LPE regular a una media de US$ 3.595 (+1,6%) y 399 toneladas de la opción instantánea a US$ 3.690 (+1,5%). En tanto, la leche en polvo descremada (LPD) sumó 1.400 toneladas a un valor medio de US$ 3.757 (+1,5%), producto de las 1.300 toneladas comercializadas por Fonterra a US$ 3.755 (+1,5%) y 100 toneladas de Arla a US$ 3.780 (+1,6%).
Con estos registros, si bien la descremada continúa cotizando por encima de la entera, la brecha de precios entre ambas se achicó a US$ 137 por tonelada, frente a los US$ 142 de la subasta del 22 de septiembre.
En el rubro de las grasas lácteas la tendencia fue dispar. La manteca sin sal trepó un 1,6% y se ubicó en los US$ 4.810 por tonelada tras colocarse 278 toneladas, operando con una oferta algo más ajustada que las 300 toneladas de la licitación pasada.
En contrapartida, la grasa anhidra (AMF) cedió un 0,6% y promedió US$ 5.703 por tonelada sobre un total de 410 toneladas aportadas por Fonterra, divididas entre 100 toneladas de producto Regular a US$ 5.680 y 310 toneladas de la línea Premium a US$ 5.710.