El escenario para los cultivos de invierno, se presentaba con óptimo, con buen desarrollo y potencial de rendimiento a pesar de la poca luminosidad, pero los efectos del año niño empezaron a llegar, “estamos con condiciones bastante predisponentes para fusariosis, y es de esperar que haya un problema de calidad en trigo y cebada”, señaló Ismael Turbán, director de Sumar Agro.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Turbán sostuvo que “hay que esperar a ver cómo avanza la cosecha para determinar el destino de esos granos”.
“Hace mucho tiempo que no teníamos problemas de fusariosis, y esperamos que sean las menores posibles, pero las condiciones están”, expresó el director de Sumar, que además explicó que como consecuencias, deja “mermas en los rendimientos, de productividad, y posible presencia de micotoxinas, que eso deriva en problemas para la comercialización como producto forrajero e incluso para consumo humano”.
El escenario de la colza es diferente, “esperamos concretar un buen año productivo y además económico”.
Con respecto a la campaña de verano, las proyecciones son buenas, “los mercados han cambiado en los últimas seis meses y eso da otras expectativas. Se está consolidando un área de maíz muy importante y el área de soja también será importante. Salvando riesgos operacionales de siembra para cultivos de segunda, se esperan condiciones favorables para el desarrollo de los cultivos”.
Haciendo énfasis en la soja, que presenta un valor en el eje de los US$ 450 por tonelada, también presenta costos superiores, “pero el hecho de tener entre US$ 70 y US$ 100 más de valor por tonelada con respecto a la zafra pasada, si tenemos una buena productividad va a ser un año interesante”.
Sobre el maíz, y la demanda que hay por el cultivo, Turbán también se mostró optimista, “ya se vio este año que a pesar de que hubo una producción interesante y hay volúmenes significativos de importación, eso refleja que hay una demanda fuerte, principalmente de los corrales, donde el kilo producido queda favorable para alimentar con maíz”.
En el caso del maíz, la incertidumbre pasa por el lado de la posible oferta de cultivos de invierno como grano forrajero.