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Ernesto Talvi: “No hay dudas que el petróleo del país es el campo”

Ernesto Talvi, será el candidato del Partido Colorado, en fórmula con Robert Silva a vicepresidente. Afirmó que “Las familias y el agro no resisten ni un impuesto más”.

 

 

Pablo D. Mestre, [email protected]

 1) ¿Qué papel va a jugar el sector agropecuario en el próximo periodo? ¿Cuáles son las políticas sectoriales que piensa impulsar?

Nuestro petróleo es el campo, con la diferencia de que este petróleo es verde y retira carbono del aire. Así de importante vemos al sector para el futuro de todos los uruguayos.
Queremos un agro económicamente rentable, socialmente responsable, ambientalmente sustentable, que contribuya cada vez más con el desarrollo integral del país, que ofrezca oportunidades a las familias del campo para vivir, y que sea reconocido por todos los uruguayos como uno de los principales motores de la economía nacional.
Lo primero a solucionar es el problema de competitividad que sufren los sectores productores de bienes transables, en particular el agro y la agro industria, cuyo origen fundamentalmente está en el déficit fiscal. Nuestras propuestas macroeconómicas apuntan a revertir esta situación.
También debemos mejorar el acceso a mercados pero no menos importante es que nuestros productores puedan producir en paz. Vamos a combatir la delincuencia y el abigeato en el medio rural. Asimismo, implementaremos herramientas que fortalezcan la capacidad de respuesta de nuestro sector ante hechos adversos climáticos y/o financieros (resiliencia).
Vamos a fortalecer los servicios sanitarios para defender nuestro estatus sanitario.
A su vez, vamos a trabajar para facilitar el acceso a la tierra a los más idóneos y capaces, inspirándonos en experiencias exitosas de Nueva Zelanda.
Vamos a valorar y promover la inocuidad de la nuestra producción agropecuaria, y a la inteligencia artificial (agricultura y ganadería de precisión, robotización, etc.).
Vamos a ser celosos guardianes de nuestro ambiente, promoviendo las buenas prácticas agrícolas, el cuidado de nuestras aguas, la captura de carbono, la producción y uso de energías limpias.
Por último, proponemos replantear el rol y la forma de trabajo de la institucionalidad agropecuaria. El objetivo es un estado servidor de sus ciudadanos, no lo inverso.

2) ¿Es posible superar un déficit fiscal de más del 4% sin la necesidad de aumentar impuestos? ¿Asume el compromiso de no subir la carga tributaria al agro?

Las familias y los sectores productivos no resisten un impuesto más. El gobierno de Tabaré Vázquez ya intentó corregir el rumbo fiscal mediante aumentos en los hechos del IRPF, IASS e IRAE, pero el déficit fiscal no ha hecho más que empeorar. Y eso sucedió porque no se puso énfasis en moderar el gasto.
Nosotros estamos planteando una serie de propuestas que justamente buscan ese fin y no van por el lado del aumento de la carga impositiva. La regla fiscal de balance estructural para disciplinar al gobierno, la no renovación de vacantes en áreas no prioritarias para volver a la planilla de funcionarios públicos de finales del primer gobierno de Tabaré Vázquez, la profesionalización del funcionamiento de las empresas del Estado y el cambio en la lógica de construcción del Presupuesto que permitirá la eliminación de unidades ejecutoras superpuestas o que no persiguen fines socialmente rentables.

3) El Ministro Astori definió como “trilogía letal” a la sumatoria de: endeudamiento, déficit fiscal y atraso cambiario. ¿Cómo se evita esto?

Se evita con una política fiscal responsable. Cuando el gobierno gasta consistentemente más de lo que recibe necesariamente tiene que endeudarse. Los últimos gobiernos han ido por ese camino, incentivando que el país se inunde de dólares prestados que generan ese atraso cambiario. En la medida que la necesidad de financiamiento externo desaparezca, también lo harán las presiones sobre el tipo de cambio.

4) ¿Frente a lo que es el cambio de la matriz energética en Uruguay hay espacio para una reducción del precio de la energía eléctrica?

Sí. Nosotros planteamos aplicar tal y como está escrita la ley del Marco Regulatorio para el Sistema Eléctrico Nacional de 1997 que permitió el ingreso de generadores privados. Esa ley, que en su momento tuvo la oposición del Frente Amplio, fue el puntapié del cambio en la matriz energética, pero aún tiene varias disposiciones que no se aplican como deberían.
Con una URSEC fuerte que vele por la competencia en el sector y una política fiscal que no le exija a UTE pasarle cientos de millones de dólares al año a Rentas Generales se puede tener una reducción del precio de la electricidad.

 

5) ¿En su programa de gobierno se prevé una baja del costo de los combustibles? ¿Cree que importar, como lo plantean algunas gremiales, sería la solución?

Estamos planteando un esquema de incentivos para los sectores productivos con competencia en el exterior que incluye una reducción del precio del gasoil. Eso es más allá de nuestra política para el sector de combustibles, para el cual apuntamos a una liberalización de la distribución secundaria y de los puntos de venta. Este es el esquema chileno, que le permite tener un gasoil mucho más barato que el nuestro, a la vez que asegura combustible en calidad y cantidad suficiente, algo que no estaría asegurado con la importación. ANCAP tendrá que vender combustible refinado en la puerta de las plantas de distribución a paridad internacional y con una regla de ajuste de frecuencia fija que le dé previsibilidad a las tarifas. De ahí en adelante el negocio es libre, lo que incentivará que las distintas empresas de distribución compitan y optimicen sus procesos.

6) ¿Cuál es su postura sobre la exportación de ganado en pie?

Entendemos que la exportación de ganado en pie ha sido muy beneficiosa para el país, no solo porque diversifica los productos de exportación y amplía mercados, sino fundamentalmente porque fortalece al sector criador, que a pesar de ser la base en la que se apoya toda la cadena cárnica, históricamente fue el eslabón más débil.
En Ciudadanos entendemos que es fundamental mantener la libre exportación de ganado en pie, pero teniendo en cuenta que además debemos preservar el bienestar de nuestra industria, asegurándole materia prima suficiente para procesar.
En este sentido entendemos que, motivando a los criadores a producir, se previene mejor de los ciclos de oferta de terneros que en el pasado supimos tener. Pero además, se debe encarar el desafío de facilitar la puerta de vaivén (exportación e importación), con las debidas garantías que velen por nuestro estatus sanitario, y salvaguarden los protocolos firmados por el país.

7) ¿Qué posición tiene sobre los tratados internacionales de comercio que permiten abatir los aranceles que se pagan actualmente?

Lo hemos dicho hasta el cansancio. Un país chico necesita mercados grandes. Las exportaciones uruguayas se enfrentan a barreras arancelarias muy altas. Solo el 30% de las exportaciones de Uruguay van hacia países con los que tiene un TLC mientras que en Chile este número alcanza el 87%. Esto se traduce en un gasto en pago de aranceles de 270 millones de US$ (en 2017). Nosotros queremos un país integrado al mundo, un Mercosur dinámico que nos permita exportar nuestros productos al resto del mundo y no mandar nuestros trabajadores y talentos hacia fuera. La firma del acuerdo Unión Europea – Mercosur es una gran oportunidad, es un hito histórico. No podemos dejar pasar este tren. Tenemos que estar preparados para saber aprovecharlo.