A días de asumir la presidencia de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber se despidió como director de Exposiciones con un discurso que se salió de todo libreto. Sin anuncios ni cifras, eligió hablar de territorio. Desde el estrado de la 14ª edición de la Rural de Melilla , hizo un recorrido minucioso y apasionado por el antiguo camino de tropas que, durante más de un siglo, unió el norte productivo con el sur industrial.
“Pensé: ¿qué es este lugar? Este predio, que era el local Feria de La Tablada, fue comprado por directivos en la década del 30. Pero si lo miramos bien, fue durante 150 años un punto final para buena parte de la producción del país”, dijo. Y entonces propuso un viaje. Literal. Desde ese punto en Melilla, trazó un trayecto que cruzó departamentos, rutas y rubros productivos, como si lo estuviera viendo desde arriba.
“Sale de acá, agarra lo que llamamos el camino de la Cuchilla, cruzas viñedos, horticultura, Montevideo rural, se mete en Canelones, agarra la 32, que es el camino de tropas. Ahí empieza a verse quinta, frutal, algún animal… después se vuelve el camino de La Paloma, cruza la 11 y la 64, aparece el tambo de Tejeda, y empiezan los tambos más fuertes”, relató.
El recorrido siguió cruzando el Santa Lucía, “donde está el monumento a Paso de Cuello, la única batalla que ganó Artigas a los brasileros”, y entró a Florida. En esa zona, mencionó la ganadería, la cuenca lechera, la agricultura que aparece con más fuerza, los cultivos de soja.
Luego, Ferber se metió en la ruta 42 y el cruce de Polanco del Yi. “Ahí el camino a veces se corta cuando crece el Yi. Pero pasamos y ya estamos en las quintas forestales grandes. Durazno. Después El Carmen, donde hubo una expansión agrícola importante. Ahí hay forestación, agricultura, ganadería. El último tambo que veo está antes de cruzar Polanco del Yi”, apuntó.
Siguió el camino hasta San Jorge y San Gregorio. “Y ahí, a la derecha del Tacuarembó, aparecen los primeros arroces. Con el primer ingenio arrocero grande del país. Ese era el camino. Durante 150 años, toda la riqueza del país venía de norte a sur. Primero a los saladeros, después a los frigoríficos”, explicó.

“Hoy el predio tiene que ser al revés”
Con ese mapa oral trazado, Ferber propuso invertir la lógica. “Hoy el predio tiene que ser al revés. Desde acá salen los conocimientos, la tecnología. El productor se lleva en la cabeza cómo tiene que producir en el 2025. Hoy el proceso va de sur a norte”, subrayó.
Y Lopecito cerró: “Yo lo veo como si hubiera un dron siguiéndolo desde arriba… y qué lindo país, por Dios”.
El acto inaugural contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, la vicepresidenta Carolina Cosse, la intendenta interina Mariela Mazotti y autoridades del MGAP, entre otros.
Ferber asumirá oficialmente la presidencia de ARU el próximo lunes. Pero en Melilla ya dejó marcada su impronta: conocimiento del campo, memoria productiva y visión país.