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Fue un año “redondísimo” para el campo

Se nota un MGAP más cerca del productor, más cerca de los veterinarios de campo, recibiendo las críticas, los elogios y dando siempre la cara, buscando cooperar para mejorar la sanidad desde la primera línea.

Pablo Antunez
Pablo Antúnez

El campo uruguayo cierra un año “redondísimo” y una vez más confirma que: “Uruguay se salva por el agro o con él perece”… Redondo porque la pandemia de Covid-19 en el mundo demandó más alimentos y Uruguay, país donde el 85% de los productos provienen de la agroindustria, pudo demostrar su potencial y confiabilidad en el cumplimiento, aún en los momentos más difíciles. Redondo en agricultura, porque la zafra de cultivos de invierno fue excelente, no sólo por los rendimientos de trigo y cebada, también porque mejoraron los precios del mercado internacional para los granos. La zafra de cultivos de verano pinta bien en cuanto al área, falta que el clima ayude y La Niña no se instale.

Redondo en la exportación de carnes que batió récord, porque sumando exportación y mercado interno la cadena cárnica generará más de US$ 4.000 millones. Fueron 1.235 toneladas de carne bovina que marcaron un volumen exportado sin precedentes.

Esa generación de divisas, donde hubo factores externos que ayudaron, también responde a factores internos que representan la alta inversión y el interés de la cadena por apostar a la calidad de carne. Se faenan animales cada vez más jóvenes y con carcasas más pesadas. Todo eso es apostar a la mejor genética, es trabajo y esfuerzo, que el mercado mundial está sabiendo valorar al pagar más la tonelada exportada.

Mejoró la situación del sector lechero, con mejores precios internacionales y leve mejora en el valor de leche al productor, consecuencia de la suba de los costos. Las exportaciones del sector lácteo crecerán 6% y 4,9% la remisión de leche a planta, según datos de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa). La desesperación del sector parece haber pasado, pero todavía hay restricciones por levantar, como la incorporación de mayor tecnología y mejorar productividad por vaca.

Se registraron avances importantes en sanidad animal. Se mejoró la campaña contra garrapata, donde los técnicos de la División Sanidad Animal (MGAP) unieron sinergias con los privados, educando a los productores sobre el buen uso de los específicos veterinarios y cómo evitar la resistencia. El Programa de Erradicación de la Bichera, básico para los productores y principalmente para el rubro ovino, tuvo un nuevo empujón, donde en los primeros seis meses de 2022 se definirá la gobernanza, el financiamiento con un presupuesto final y cómo el sector productivo lo bancará económicamente.

Se nota un MGAP más cerca del productor, más cerca de los veterinarios de campo, recibiendo las críticas, los elogios y dando siempre la cara, buscando cooperar para mejorar la sanidad desde la primera línea.

Se gestionan nuevos mercados para carne, lácteos y granos. Se trabaja en la reducción de aranceles en los principales mercados, donde sólo en carne se pagan más de US$ 230 millones y en la reducción de los costos, uno de los cuellos de botella de la exportación uruguaya.

A su vez, más allá de los dolores de cabeza que generó el proyecto de Cabildo Abierto, que ahora espera el veto gubernamental, no fue un mal año para el sector forestal y tampoco para los arroceros, con una producción récord y con mejor exportación, porque varios proveedores asiáticos del cereal decidieron preservar su alimentación y salieron de la exportación.

Claro está que no todo es color de rosas, hay problemas a resolver, como es el caso de los perros con y sin dueño que destrozan las majadas, pero más allá de la desesperación de los productores y del año moral y económico que causan, se está trabajando. Van surgiendo nuevos desafíos, como valorizar más las producciones mediante la certificación ambiental o el bienestar animal.

En definitiva, fue un año redondo porque las exportaciones agroindustriales alcanzarían un nuevo máximo histórico, superando US$ 8.000 millones, con un crecimiento de más de 28% respecto a lo que sucedió el año anterior y con la carne bovina como principal rubro de exportación, según las estimaciones de Opypa. Hoy cada vez está más claro que: “Uruguay se salva con el agro o con él perece”…, frase bandera de Rurales El País.

Esperando las lluvias de estas horas, los novillos cotizan en torno a US$ 4,40 y las vacas en US$ 4,15. La soja pasó los US$ 500 y hay creciente demanda desde el exterior por todas las finuras de lana, que registran suba de valores.
Luego de una muy buena cosecha de cultivos de invierno, los cultivos de verano están en vilo por la falta de agua. La Niña complicó el partido, aunque parece que ahora abrió la canilla.
"Es un hecho que este plan del Ministerio de Agricultura argentino va a fallar; no tiene en cuenta el principal aspecto que define la inversión en el sector, algo obviamente indispensable para salir del letargo productivo de los últimos 40 años
Las exportaciones de bienes del Uruguay marcaron un récord histórico en 2021, por el aumento reciente en los precios y la acumulación de capacidades de producción que viene de hace años. Los agronegocios responden por 75% del monto total. El mayor ingreso dinamiza la economía y el desafío es seguir avanzando
“En el fútbol, es más difícil ganar cuando ya ganaste. Es más complicado salir campeón después de haber salido campeón. El 2021 marcó un gran año para la agricultura y la forestación. Ahora, ¿qué pasará en 2022? ¿Los desafíos son más grandes?
Desde Rurales El País aportamos más de mil páginas en el año, dedicadas exclusivamente al sector más influyente de la economía nacional. Incluyendo los 52 suplementos con 676 páginas de domingo. Eso refleja la importancia del sector
“Esperemos que el clima acompañe, que no falten las lluvias y que la demanda del exterior se mantenga. Además, que todos los uruguayos nos demos cuenta de la importancia de tirar juntos para el mismo lado en beneficio del país...”
En las actuales condiciones, parece probable que el valor medio del novillo en 2022 se ubique por encima de los US$ 4,00, siempre que el mundo no se despatarre con alguna nueva variante de la pandemia, o surja algún otro cisne negro que, por definición, son casi imposibles de anticipar
El dato del PBI del tercer trimestre muestra que la economía alcanzó los niveles pre pandemia. Al empuje del agro, la industria y la construcción, se suman ahora el comercio y los servicios. Mantener la situación sanitaria y avanzar en la apertura comercial, son algunos de los puntos clave para seguir creciendo
"Todos los años enfrentamos desafíos. Más bien todos los días: el desafío de pensar qué sacamos en el diario de mañana; el desafío de tener noticias interesantes en el portal, para la toma de decisiones y para mantenerlos informados...”
En el 2021 los precios continuaron con la inercia del 2020, la soja comenzó el 2021 en US$ 486 por tonelada con máximos de US$ 612, el maíz empezó en US$ 191, con máximos de US$ 289, y el trigo inició en US$ 236 con máximos de US$ 310, y la colza para encuadrar a US$ 730. En esta recta final del 2021 parecería que no podemos esperar ninguna sorpresa hasta el informe de enero del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en donde se actualizará la información de oferta y demanda mundial de alimentos. Parece la misma película del 2021 y de muchos años atrás. Los “enero”, no cabe duda, vienen con sorpresas y más un verano donde las lluvias marcan su ausencia.
En el mercado local, continúan firmes los valores del ganado gordo, con novillos en torno a US$ 4,30 y vacas en el eje de 4,10. Según Gerardo Zambrano “no veo que esto cambie” y ubicó un piso de US$ 4 para los novillos.

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