El año 2025 fue muy bueno para la producción ganadera uruguaya. Quizás el único factor netamente negativo haya sido la evolución del tipo de cambio que le pega a todo el sector exportador, pero en el caso de la producción cárnica su impacto fue relativizado por precios que se acercaron a los máximos históricos de 2021/22.
Es difícil pensar que 2026 pueda ser todavía mejor, pero es más difícil aún encontrar el ángulo negativo en el mercado internacional que ensombrezca proyecciones favorables para la producción pecuaria.
Los factores de sostén que mantuvieron altos precios internacionales se prevé que continúen este año, en tanto surgen otros que, todo indica, también apuntalarán al mercado, tanto desde el lado de la demanda como desde la oferta.
Los que se mantendrán vienen del lado de la demanda en Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Por razones distintas, la producción doméstica de carne vacuna en ambos está en niveles muy bajos, por lo que sus necesidades de importación fueron muy elevadas en 2025 y lo seguirán siendo en el año en curso. El USDA informó que en 2025 Estados Unidos importó un volumen récord de 2,42 millones de toneladas de carne vacuna y las proyecciones para este año son que se supere esa cantidad en 50 mil toneladas a 2,47 millones. En el caso de la UE las importaciones también fueron récord en 2025 (425 mil toneladas) y, aunque se proyecta una moderada caída para el año en curso a 405 mil toneladas, seguirían siendo elevadas.
Los primeros datos que surgen desde ambos confirman las expectativas de grandes necesidades de importación. En el caso de Estados Unidos, la cuota anual de importación desde terceros países, que es utilizada fundamentalmente por Brasil y, en menor medida, Paraguay, se completó en los dos primeros días hábiles del año. Estados Unidos fue el principal destino de la exportación paraguaya en el último trimestre de 2025 y en diciembre Brasil embarcó a ese país más de 23 mil toneladas, el mayor volumen mensual desde abril, cuando Trump impuso los aranceles adicionales. Todo ese volumen es el que ingresó al mercado estadounidense en los primeros días de enero.
A su vez, en el caso de la UE el volumen que llegó para ingresar dentro de la cuota 481 en el primer trimestre del año, de carne de animales terminados en corrales de engorde, más que duplicó el cupo de 2.500 toneladas. El sistema establecido por Bruselas indica que, en el caso que se supere el volumen, todo lo que está disponible para ingresar el primer día formará parte de la cuota y deberá pagar una proporción del arancel total, dependiendo de la cantidad por la que lo supere. Entraron 6.604 toneladas, por lo que todo ese volumen pagará 62,15% del arancel total que es de € 3 por kilo más 12,8% del valor de importación del producto. No es que los importadores no sepan que se está superando el cupo y deban pagar una cuota parte del arancel. Es que prefieren esto y tener el producto, antes de quedarse sin él. La burocracia europea le pone restricciones a la producción pecuaria interna para “proteger el ambiente” (son quienes consideran que los eructos de las vacas son causantes del “cambio climático”, antes denominado “calentamiento global”), pero la demanda se mantiene firme, por lo que las necesidades de importación son crecientes. Esto determina volúmenes de importación con crecimientos de dos dígitos porcentuales desde sus principales proveedores (entre ellos, Uruguay) y precios en niveles significativamente más altos que los parámetros históricos.
A esto se sumó en los últimos días, en especial para el producto uruguayo, la salvaguarda de China con la que apunta a proteger a la producción doméstica. Con ella, Beijing les puso un límite a las posibilidades de exportación de los dos principales proveedores del mercado internacional, Brasil y Australia, que se suman a los que ya había puesto a Estados Unidos al deshabilitar buena parte de las plantas exportadoras de ese país hace ya casi 10 meses. Por lo tanto, China limita las posibilidades de comprar más producto en los tres principales exportadores, a la vez que le asignó a Uruguay una cuota de 324 mil toneladas que supera con holgura lo que se embarcó a este destino en los últimos años. Por lo tanto, Uruguay podrá trabajar con tranquilidad el cupo, a sabiendas de que muy difícilmente será completado y que, de serlo, querrá decir que China volvió a prender la aspiradora y estará adquiriendo todo lo que pueda dentro de cuota.
La reacción de los importadores chinos ha sido de significativos aumentos en los precios de compra en el mercado internacional en los primeros días del año. Se habla de que tanto Brasil como Australia podrían estar completando sus cupos a fines del primer semestre, por lo que las empresas importadoras compiten por un producto que, suponen, será deficitario, en especial en el segundo semestre del año, cuando en general la demanda aumenta.
Por lo tanto, las perspectivas para los tres principales destinos de la carne uruguaya son favorables, con previsiones de elevadas necesidades de importación que deberían garantizar firmeza en los precios.
A estos factores auspiciosos desde el lado de la demanda se suman otros también positivos desde la oferta. Todas las proyecciones indican que Brasil ingresará en una fase de recomposición de existencias, por lo que su producción de carne vacuna caerá. De acuerdo con el USDA, Brasil pasaría de embarcar al exterior 4,25 millones de toneladas en 2025 a 4 millones en 2026. Además, también se prevén bajas en las exportaciones de Australia y Estados Unidos. Por lo tanto, los tres principales exportadores reducirían su oferta este año, a quienes se podría sumar Argentina si se cumplen las expectativas de algunos analistas de reducción de la faena y de la producción.
Demanda sostenida y creciente, sumado a oferta en caída. Está todo dado para que 2026 sea otro gran año para la producción de carne en Uruguay. Siempre puede aparecer el “cangrejo debajo de la piedra”, sea por el lado del clima, de la geopolítica, o de vaya uno a saber dónde. Pero las perspectivas lucen muy auspiciosas. Eso sí, los dólares facturados valdrán poco, quedan pocas dudas al respecto.