La próxima visita del presidente Yamandú Orsi a China es vista por el sector cárnico como una instancia clave para reposicionar la oferta uruguaya y fortalecer una relación comercial estratégica. Así lo señaló el presidente del Instituto Nacional de Carnes, Gastón Scayola, quien destacó que se trata de una de las delegaciones más numerosas enviadas por Uruguay al gigante asiático desde el establecimiento de relaciones diplomáticas.
Según Scayola, la presencia del mandatario otorga un “espaldarazo fundamental” a las gestiones comerciales en un mercado donde Uruguay juega “en las grandes ligas”. Subrayó además que el reciente régimen de salvaguarda acordado con las autoridades chinas fue altamente favorable: el país obtuvo una cuota de 324.000 toneladas hasta fines de 2028, volumen superior a sus exportaciones previas y relativamente mejor al asignado a competidores como Brasil, Argentina, Australia o Estados Unidos.
Durante la gira se lanzará oficialmente una nueva campaña de promoción de la carne uruguaya, con presentaciones en Beijing y en Shanghái, apuntadas a importadores, cadenas gastronómicas y referentes del canal premium. La estrategia busca consolidar la venta de cortes de alto valor en los segmentos de mayor poder adquisitivo.
En paralelo, INAC firmará un memorándum de cooperación técnica con una entidad integrada por ex autoridades sanitarias chinas, con el objetivo de profundizar garantías en materia de inocuidad y cumplimiento de protocolos.
De subproductos a cortes premium
Tras la reapertura del mercado chino en 2005, luego del cierre por fiebre aftosa, Uruguay comenzó colocando productos de bajo valor comercial en otros destinos. Con el crecimiento sostenido de la clase media china y su poder de compra, el escenario cambió: hoy se demandan los mismos cortes de calidad que se envían a mercados exigentes de Occidente.
Ese salto se refleja en las cifras. En 2025, la carne bovina fue el tercer producto más exportado por Uruguay a China, con ventas cercanas a 724 millones de dólares, 16% más que el año anterior.
“En los últimos años pasamos a otra etapa: hay millones de consumidores dispuestos a pagar por carne de alta calidad”, explicó Scayola. Por eso, la promoción oficial se reorientó hacia hoteles y restaurantes de primer nivel, buscando posicionar la marca país en el segmento gourmet.
Como gesto simbólico de esa historia compartida, Uruguay entregará a las autoridades chinas una reedición —traducida al mandarín y prologada por Orsi— de un libro sobre los orígenes y el desarrollo de la industria frigorífica nacional, publicado originalmente hace una década. Un puente cultural para una relación comercial que, según el sector, todavía tiene amplio margen para crecer.