La vicecanciller de la República, Valeria Csukasi, se refirió a los alcances que tiene el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que entrará en vigencia a partir del 1º de mayo, “es increíble que en menos de un mes finalmente veamos al acuerdo en vigor”.
En diálogo con Hablemos de Agro de radio Oriental Agropecuaria, Csukasi señaló que en esta ocasión “ya no hay vuelta atrás, esto está comunicado, y las aduanas están trabajando en incorporar los cambios, y el 1º de mayo esté en funcionamiento”.
Haciendo énfasis en la carne vacuna, Csukasi indicó que “en primer lugar lo que cambia es que vamos a dejar de pagar el arancel del 20% en la cuota Hilton”, cupo que Uruguay empezará a usufructuar con mayor intensidad a partir del 1º de julio, ya que es una cuota que se rige por el año agrícola. “Esto es una ganancia enorme, más tratándose de una cuota que está pagando muy bien”.
Otro detalle importante para la carne en el acuerdo, es la nueva cuota que se genera, la de 99.000 toneladas peso carcasa que tendrá un arancel del 7,5%, que abarca en un 55% a carne fresca y en el restante porcentaje a carne congelada. “Esta cuota se va a implementar en lo que resta del año, ya que a diferencia de la Hilton, va a ser una cuota de año calendario”, dijo la vicecanciller, que además explicó que “son 99.000 toneladas que se implementan en cinco años, por lo tanto cada año es una parte de casi 20.000 toneladas que se ponen a disposición del Mercosur”.
Además, en este nuevo cupo podrá ingresar carne terminada a corral, lo cual podría en parte sustituir a la cuota 481, donde año a año el espacio para vender dentro de la misma se achica.
En concreto, para lo que resta del 2026 habrá una cuota de unas 13.000 toneladas a dividirse entre los cuatro países del Mercosur.
Por otra parte, el Mercosur está llevando adelante negociaciones internas para definir la participación de cada país en la nueva cuota, este proceso “viene lento, viene tenso, eso es algo que sabíamos que iba a suceder. Nos estamos peleando entre los países del bloque, porque cada uno de nosotros quiere maximizar el resultado en la distribución de la cuota”.
Sobre las posibilidades de división de la mencionada cuota, Csukasi sostuvo que está sobre la mesa un viejo planteo que data del 2004 y que fue refrendado en 2010, allí “se distribuía la cuota en un 42,5% para Brasil, 29,5% para Argentina, 21% para Uruguay y 7% para Paraguay, esa distribución reflejaba lo que era la exportación del bloque hace 15 años a la Unión Europea, y tal vez no sea la mejor fotografía del momento. Una de las posibilidades es seguir con esa distribución, pero no parece ser el caso de mayor interés, porque Paraguay aspira a tener una porción más grande”.
Por parte de Paraguay se ha planteado que cada país tenga una participación del 25%, lo que “es bastante difícil de llevar porque si miramos los últimos años de exportaciones, Paraguay representa el 4% de las ventas a la Unión Europea. Hoy no imaginamos a un Paraguay con la capacidad de llenar una cuota del 25%”.
“Si el Mercosur no es capaz de ponerse de acuerdo de aquí al 1º de mayo en este año de transición, le quita mucha credibilidad al bloque, que históricamente se ha visto golpeado por su incapacidad de ponerse de acuerdo”, comentó la vicecanciller.
A nivel interno, el Mercosur no tiene un arbitraje para utilizar en caso de que no llegar a un acuerdo entre los países del bloque.
Desde Uruguay, en esta nueva cuota, se pretende tener al menos un piso del 21% de la misma.
En arroz Uruguay quiere ser protagonista
En el caso del arroz, “hay una cuota de 60.000 toneladas que se va a implementar en cinco años con un arancel del 0% y también estamos discutiendo a nivel del Mercosur cómo se la distribuirá. Acá Uruguay entiende que tiene un mayor derecho sobre la misma, por lo que representa el cultivo para las exportaciones uruguaya, y también porque es una cuota que se gestó a partir de la insistencia de Uruguay”.
En lácteos oportunidades y amenazas
En los lácteos, “hemos tenido varias conversaciones con los representantes del sector, y allí han surgido diferencias en cómo vemos esto. En primer lugar hay un interés de Uruguay de exportar leche en polvo a la Unión Europea, donde habrá una cuota de 10.000 toneladas, también a implementarse en 10 años”.
En lo que se refiere a quesos, la quesería artesanal de Uruguay “tiene temor al impacto que puede tener la venta de quesos europeos en el mercado doméstico, ahí estamos haciendo un trabajo con la Utec, Opypa e Inale para tratar de ver cómo se reconvierte la producción quesera del país, incluso pensando en la posibilidad de exportar quesos a la Unión Europea”.
Por último en la producción vitivinícola, también hay temor de parte de los productores, pero a su vez, hay expectativas de mejorar las colocaciones de vinos uruguayos en el mercado europeo.