El promedio ponderado para el conjunto de los productos lácteos se ubicó en US$ 4.228 por tonelada, lo que implica una caída de US$ 102 respecto a la venta previa. En la comparación interanual, el valor se posiciona 0,5% por debajo de los US$ 4.250 registrados en la primera subasta de abril de 2025. El volumen comercializado alcanzó las 16.497 toneladas, una reducción de 3.003 toneladas (-15,4%) frente a la subasta anterior.
En el segmento de leches en polvo, la leche en polvo entera (LPE) promedió US$ 3.687 por tonelada, con un descenso del 0,7% respecto a la licitación previa, equivalente a una baja de US$ 22 por tonelada. De este modo, acumula una pérdida de US$ 176 en las dos últimas subastas. En los contratos a futuro, la tendencia fue mayoritariamente bajista entre mayo y julio, con caídas que oscilaron entre 0,3% y 1,6%, mientras que agosto mostró una leve recuperación del 0,2%. Los contratos de mayor volumen, correspondientes a junio y julio, cerraron en US$ 3.684 y US$ 3.688 por tonelada, respectivamente.
Por su parte, la leche en polvo descremada (LPD) se ubicó en US$ 3.381 por tonelada, registrando una baja del 1,6% (-US$ 28), luego de una secuencia de seis subas consecutivas que habían acumulado un incremento de US$ 978. En este caso, los contratos de junio y julio, que concentran la mayor operativa, retrocedieron 1,8% y 1,6%, respectivamente, mientras que agosto mostró una suba del 1,2%.
La manteca experimentó una caída del 8,1%, situándose en US$ 6.181 por tonelada, lo que representa un descenso de US$ 687. Este ajuste se produce tras una serie de seis subas consecutivas que habían generado una mejora acumulada de US$ 1.856.
En el rubro quesos, el cheddar cerró en US$ 4.766 por tonelada, con una baja del 3,1%, registrándose descensos en todos los contratos a futuro, desde 5,1% en mayo hasta 1,1% en julio. El queso mozzarella, en tanto, promedió US$ 3.945 por tonelada, con una caída del 6,2% (-US$ 263).