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“A Uruguay se le abren varias posibilidades para sus carnes de calidad”

Entrevista a Todd Kranz, CFO de Select Sires

Todd Kranz

El jerarca de la compañía integrada por 30 mil productores, que generan 26 millones de dosis por año y tiene presencia en más de cien países, confesó que para Select Sires escuchar las necesidades de los mercados, “es clave. Pronosticó que, con sostenidos precios de la carne, “vendrá más rentabilidad, con la cual los productores seguirán invirtiendo en genética”. Al ser consultado sobre los desafíos de una empresa global en este mundo actual dijo: “es tener la genética adecuada en el lugar adecuado, y que nos permitan llevarla al productor adecuado”.

-¿Cómo son las cifras macro de Select Sires a nivel global?

-Hoy en día tenemos negocios en más de cien países. Hemos desarrollado lo que llamamos subsidiarias, países en los cuales estamos instalados directamente, que ya son una docena. El 75% de nuestro negocio era en Norteamérica, principalmente Estados Unidos, y al día de hoy logramos que eso continúe creciendo, pero el mercado internacional, ya es más del 60% de nuestro negocio. La primera subsidiaria fue Canadá, luego el Reino Unido, Alemania, Holanda, Bélgica y Luxemburgo. Después se sumó Turquía. En un momento tuvimos una empresa en Rusia, que luego, después de la guerra, la desactivamos y ahora trabajamos a través de un distribuidor ahí. Tenemos una empresa en China, en Australia, Nueva Zelanda, Argentina, Paraguay y Brasil. Adicional a estos negocios que somos dueños, tenemos relaciones comerciales con distribuidores desde hace muchos años y es algo que nos enorgullece mucho. Uno de esos casos es Uruguay, que está dentro de los que hace más tiempo distribuyen la genética de SelectSires, con los más de 30 años de Selecta.

-Para poner en contexto y dar dimensión a lo que a lo que es la presencia en todo el mundo de Select Sires, ¿cuántos millones de dosis manejan por año?

-Vendemos 26 millones de dosis por año. El 75% son dosis de leche, y el 25%, de carne, si bien hoy en día quizás sea 28% porque está creciendo mucho.

-¿Cómo es el proceso para comprar los toros o asociarse con las cabañas, para tener los que van a proveer esos 26 millones de dosis?

-Casi 30 mil productores, tanto de leche o de carne, son los dueños de Select Sires a través de tres cooperativas, divididos en tres regiones del país, y son los que toman las decisiones y la dirección de la empresa. Hace quince años, eran 11 cooperativas que hoy en día se consolidaron en tres grandes que son las dueñas de Select Sires. Hoy, para producir la genética de leche, casi el 45% de los toros salen de hembras que nosotros somos dueños o socios, con un trabajo muy fuerte de transferencia embrionaria. Después, hay un grupo muy elite de productores de leche, que son productores de genética hace muchos años, con los cuales tenemos contratos de exclusividad. Ellos, dependiendo el año, repercuten en un 30% de la genética que incorporamos. Y lo restante son de productores de leche muy elite, que tienen hembras que ranquean alto en los índices de la industria, y a los cuales les compramos algunos toros por año. Esto nos permite tomar decisiones en cuanto a qué genética utilizar, qué apareamientos hacer para poder acceder a todos los mercados del mundo que pretendemos. Obviamente, implica mayor inversión y mayores riesgos, pero es algo que nosotros estamos dispuestos a hacer.

-¿Y en carne cómo es el proceso?

-En algunas cosas es parecido. También tenemos nuestro propio programa para desarrollar los toros. Estos, principalmente, son toros terminales que van a ser utilizados en vacas de leche, vacas Holando, o Jersey. Y también tenemos relaciones comerciales de muchos años con productores de genética muy importantes del país. Hay programas genéticos con los cuales nos sentimos muy identificados y compramos muchos toros a través de los años, y también otros programas genéticos que muchas veces producen un individuo excepcional del cual queremos ser socios o comprarlo. La búsqueda de buena genética, es algo que nunca se detiene, pero hay un recorrido muy importante, en el cual se evalúan muchos toros de los mejores programas genéticos que más se adaptan a esta región, y que luego resultan en los toros que están siendo utilizados en Argentina, Uruguay, Paraguay y el Sur De Brasil.

-¿Escuchan el mercado a la hora de comprar o asociarse con criadores? ¿Producen toros de acuerdo con la necesidades de cada zona?

-Sí, para nosotros es muy importante que las necesidades de esos mercados sean escuchadas y que las decisiones sean tomadas por ellos. Pablo (Barreto), Juan Pablo (Barreto), o Santiago (Debernardi) saben perfectamente qué es lo que necesitan sus productores. Además nos gusta que los acompañen a Estados Unidos a conseguir la genética que les conviene, y a tomar estas decisiones. Por ponerte un ejemplo, es muy diferente un toro que podemos estar utilizando en ciertas regiones de Brasil, donde se va a utilizar un toro Angus sobre vacas Nelore y que el resultado de eso es una cruza terminal, mientras que el sistema de producción que tienen en estos países más al sur tiene unas necesidades de un Angus muy diferente.

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-El IATF, o la genómica, han revolucionado la utilización de inseminación. ¿Cuál es el futuro? ¿Qué se viene?

-Lo primero, con mejores precios de la carne, con precios más sostenidos a lo largo del tiempo, viene más rentabilidad. Con esa rentabilidad, los productores van a estar dispuestos a invertir más, a incorporar tecnologías que quizás antes no era tan claro que fueran rentables. Hoy en día los productores de leche de Estados Unidos utilizan una proporción de semen sexado para producir exactamente las hembras que necesitan como reemplazos de sus tambos para el futuro, y en todo lo otro, utilizan semen de carne. Eso les permitió tener un nuevo negocio, nuevos ingresos, y además nos permite llenar ese vacío de millones de toneladas de carne que nos faltan por no tener tantas vacas de cría hoy en día.

-Una ganadería más intensiva...

-Claro. Lo primero que va a suceder, también muy rápidamente en Uruguay, es ser más profesionales, más intensivos a la hora de producir, utilizando más información para ser más precisos. Con la utilización del semen sexado, que es una tecnología que ya está probada, pero quizás no es tan masiva todavía, un productor va a poder decidir de qué población de sus animales quiere los reemplazos, y de otra población de sus animales, cómo puede crear esos novillos terminales que pueden ser todos machos por el uso de sexado macho. Esto tiene muchos beneficios, como la facilidad de engorde, de crecimiento y mayor rendimiento después a la hora de la faena. También la tecnología del semen sexado le abre muchas puertas a los productores de leche. Un productor de leche se puede transformar en un productor de carne también, con una buena estrategia genética, y eso le va a permitir maximizar los grandes beneficios que tiene la raza Holando, que tiene el gen del marmoreo y de terneza, tal como el Angus, y producir una carne de altísima calidad. Una buena estrategia genética para ellos sería aprovechar sus mejores hembras para hacer los reemplazos con semen sexado de hembra de sus mejores madres, y luego producir un novillo de Angus terminal con características de crecimiento y carcasa muy beneficiosas.

-¿Cree que falta información?

-Creo que la cantidad de información que podemos acumular hoy en día es increíble, el progreso que hemos hecho en estos últimos diez años es increíble, sobre todo de conocer más a fondo a los animales, de saber monitorear toda su actividad y saber todos sus comportamientos, y no me imagino todo lo que puede venir en estos próximos años en cuanto a saber cómo se comporta una vaca, cómo se comporta un animal que está en engorde y qué necesita para maximizar su producción. Hoy en día, con esa tecnología, no importa si tenemos miles y miles de cabezas, tenemos la capacidad de actuar sobre ellos individualmente, de tener una información precisa de cada una de esas cabezas de animales. Entonces, todo lo que lo que podemos hacer es increíble.

-En momentos del menor stock de los últimos años en EE.UU, y sin renovación generacional de productores ¿Qué proyecta para la producción de carne?

-Esto es una opinión muy personal, es difícil saber qué va a pasar con el stock ganadero en los próximos años, pero veo difícil que los productores de carne de Estados Unidos recuperen el nivel, la misma cantidad de animales que se tenían hace unos 6 o 10 años. Una de las principales razones es que la nueva generación de productores ya no quiere vivir en zonas rurales donde se hace la cría, entonces, es difícil que se vuelva a tener esa misma cantidad de vacas de cría en producción. Creo que eso es una gran noticia para algunas zonas templadas del mundo, sobre todo Argentina, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, donde los productores tienen una gran oportunidad de poder entrar en esos mercados de alta calidad de carne que Estados Unidos no va a poder satisfacer la demanda. Creo que primero va a ser con Angus. El consumidor de carne no para de crecer. Y una vez que prueba una buena carne, de excelente calidad, bien hecha, va a querer repetir ese producto, esa es una gran oportunidad para la carne uruguaya.

-En un mundo tan convulsionado, con cuotas, aranceles, conflictos, ¿cuál es el desafío de una empresa global como SelectSires?

-El desafío más grande para una empresa como la nuestra es tener la genética adecuada en el lugar adecuado, y que nos permitan llevarla al productor adecuado. Esto se ha vuelto más desafiante, sobre todo en los últimos diez años.

"Los productores hacen que Uruguay sea reconocido en el mundo"

-¿Qué impresión tiene sobre los ganaderos uruguayos?

-Son grandes personas, grandes productores, de vanguardia, siempre están innovando, no tienen miedo a arriesgarse, ni a incorporar tecnología. Y después lo vemos en los resultados, ya que todo el mundo reconoce a Uruguay como un gran productor, sobre todo, de calidad, tanto de carne como de leche. Uruguay tiene una gran tradición ganadera, con productores que hacen un muy buen trabajo, y con la incorporación de esta tecnología lo van a hacer aún mejor.

-¿Qué más pueden aportarles a los productores de leche y de carne uruguayos?

-Como sabes, nuestro jefe, los dueños de SelectSires, son productores, donde quiera que estén. Entonces, siempre intentamos llevar cuáles son las necesidades de cada rincón del mundo para poder satisfacerlas o aprender entre todos. Los cooperados de SelectSires, los miembros del directorio, están muy empapados en lo que pasa en el mundo. Intentamos que nos acompañen en los viajes, que estén involucrados, si no me equivoco 3 de ellos estuvieron acá, en Uruguay, el año pasado y en otras partes del mundo, hablando, visitando otros productores para seguir aprendiendo y, sobre todo, saber qué necesitan para luego dar las direcciones de nuestra empresa.

-¿Es más fácil hacer tu trabajo teniendo jefes, productores?

-Sí, sin dudas, es diferente trabajar en una cooperativa, a trabajar en otro tipo de empresas. La principal diferencia es la consistencia y el apoyo que te dan. Ellos no cambian de parecer cuando las cosas están difíciles, pero a la vez siempre están buscando cómo poder innovar, cómo poder ayudar a la siguiente generación. Para darte un ejemplo, cuando ellos visitan algún productor acá, ven que está haciendo algo distinto o tiene algo de información que es valiosa para nosotros; a diferencia de otra empresa que quizás no le daría mucha importancia, para ellos es muy importante intentar ponerlo en práctica allá, y nos exigen que estemos continuamente mejorando para mejorar ellos y que mejoren nuestros clientes.

De un tambo familiar, pasando por Cargill, hasta consolidarse en Select Sires

El hoy Director de Desarrollo de Select Sires a nivel global estudió formación lechera académica en la Universidad de Ohio State, ni bien se graduó puso un tambo con su padre y su hermano, en el que ordeñaban más de 200 vacas y además 200 animales de carne (Charolais) para que vayan a la industria, además plantaban unas 400 hectáreas de maíz y alfalfa. “Teníamos un tamaño que era adecuado para ese momento, pero no suficientemente grande como para ser rentable a futuro”, afirmó, por lo cual su hermano se quedó trabajando en el tambo, hasta el día de hoy, y él comenzó su carrera en otra empresa de inseminación artificial, donde estuvo por más de veinte años, donde terminó siendo el responsable de todo el equipo de ventas de Estados Unidos. Al retirarse de esa empresa, un contrato le impedía trabajar en la industria por un tiempo, fue cuando estuvo trabajando en Cargill durante dos años. “Eso me abrió mucho los ojos, fue una experiencia muy diferente, sobre todo porque es una empresa muy grande que tiene más de 100 mil empleados y muchos negocios distintos, muchas divisiones dentro de la misma empresa”, aseguró. Su trabajo ahí era comercializar maíz y soja, de toda la costa este, desde el Norte de Estados Unidos hasta bien al sur. “Fue una experiencia muy corta, pero muy enriquecedora para mí, sobre todo para entender cómo es el comercio de los granos y los diversos usos que tiene en todo el mundo”, aseguró.

¿Cómo se vincula a SelectSires después de esa experiencia acumulada?

En 2012, yo podía volver a trabajar en la industria, y el directorio de Select Sires y nuestro CEO, David Torban, me pidieron que sea el CFO, chief, el puesto que tengo hasta el día de hoy. En ese momento, la principal responsabilidad que me dieron fue desarrollar la compañía globalmente. Select Sires tal como la conocemos hoy, ya llevaba 50 años, pero algunas de esas cooperativas, 75 años, en ese momento, era muy fuerte en Estados Unidos y Canadá, y un poco en México, pero básicamente, era una empresa norteamericana.

El desafío en ese entonces era que nuestra empresa se transformara en una empresa global, que siguiera siendo una cooperativa, que siguiera siendo manejada y direccionada por productores, manteniendo esa identidad, pero muchas de las necesidades que tienen los dueños de Select Sires, los productores de Estados Unidos, resuenan muy bien con las que tienen los productores de alimentos afuera.

Pablo D. Mestre es editor de Rurales. Ingresó a EL PAÍS en el año 1981. Primero desempeñó tareas en el Departamento de Corrección y luego, desde el año 1992, pasó a integrar la Sección Rurales donde fue periodista, productor comercial y hoy se desempeña como Editor. Además, fue fundador y Director de La Vanguardia Melense, trisemanario que se publicó en el departamento de Cerro Largo durante una década. Es también socio director de Mesol Comunicaciones, empresa que lleva adelante, en sociedad con el diario, el Portal Rurales El País y diversas actividades en el sector agropecuario. Es también codirector del programa #HablemosdeAgro que se emite los domingos en Canal 10.

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