En esta oportunidad, la leche en polvo descremada y varios derivados registraron subas relevantes, mientras que la manteca, la grasa anhidra y el cheddar cerraron a la baja. La leche en polvo entera se mantuvo prácticamente estable.
El promedio ponderado para todos los lácteos cerró en US$ 3.910 por tonelada, con una suba del 0,9% (unos US$ 35 más) respecto a la subasta anterior.
El volumen comercializado en la jornada fue de 43.976 toneladas, dentro de un rango de oferta de entre 39.005 y 46.146 toneladas. Participaron 157 oferentes, resultaron ganadoras 115 posturas y se disputaron 17 rondas de puja a lo largo de 2 horas y 46 minutos.
Leches en polvo
El valor promedio para la leche en polvo entera (LPE) fue de US$ 3.585 por tonelada, con una leve baja del 0,1% respecto a la licitación anterior.
Por su lado, la leche en polvo descremada (LPD) tuvo la suba más marcada del rubro: cerró en US$ 3.695 por tonelada, un 5,3% más (unos US$ 186 adicionales).
Con este resultado, la brecha entre ambas leches en polvo se invirtió: la descremada quedó US$ 110 por encima de la entera, un fenómeno poco habitual, ya que históricamente la entera suele cotizar más cara que la descremada.
Manteca y quesos
El valor promedio para la manteca se ubicó en US$ 5.028 por tonelada, con una baja del 0,8% (-US$ 41). La grasa anhidra (AMF) también cedió, un 1,3% menos, hasta US$ 5.917 por tonelada (-US$ 80).
En los quesos, el cheddar sufrió la mayor caída de la jornada: bajó 6,6% y se ubicó en US$ 3.503 por tonelada (-US$ 248). En cambio, la mozzarella subió apenas 0,3%, a US$ 4.244 por tonelada (+US$ 13).