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Álvaro Muracciole, presidente de la Agremiación de Tamberos de Canelones: “en la lechería es necesario tener polítcas de Estado”

Preside la gremial desde el año 2024, y está involucrado a la misma desde hace una década. Su vínculo con la lechería es de toda la vida, “nací adentro del tambo”, incluso cuando realizó estudios, siguió ligado al establecimiento. A sus 40 años en conjunto a su esposa compró el tambo familiar que le pertenecía a su padre. En la siguiente charla con Rurales El País, analiza el momento que atraviesa el sector lechero hoy en el país, donde recalca la necesidad de que existan políticas de Estado para el sector, y que algunas reglas de juego no cambien cada cinco años con los cambios de autoridades que hay en las intendencias y en el gobierno nacional

Álvaro Muracciole, presidente de la Agremiación de Tamberos de Canelones
Álvaro Muracciole, presidente de la Agremiación de Tamberos de Canelones

—¿Cómo ha sido el arranque del año para el sector lechero?

Si miramos desde enero, el arranque fue duro, porque tuvimos una seca que afectó al cierre de ciclo de los maíces de primera, dejando maíces de mucho volumen pero de poco grano, eso nos limitó en las reservas. Después se fue normalizando la situación, entre febrero y marzo empezó a llover y hoy podemos decir que estamos en un otoño muy bueno, con mucho pasto y disponibilidad de agua.

—¿Cómo es el panorama a nivel de costos para producir?, teniendo en cuenta la suba de la urea, del dólar y del combustible.

Eso nos impacta de gran manera y inmediatamente. La urea tuvo una suba muy importante y es un producto que se utiliza mucho en esta época, el combustible ni que hablar, que va a tener una suba que no entendemos mucho, y es algo que nos impacta mucho.

—Con el precio de la leche sobre $16,9, ¿cómo queda el margen del productor?

Cada vez nos queda más acotado, porque además es un producto que vendemos en pesos uruguayos, y después compramos todo en dólares, entonces con lo poca que se mueva el dólar y más la suba de los insumos, sin dudas que afecta muchísimo a los márgenes, a pesar de que en dólares estamos cobrando 42 centavos y no es malo, cuando lo pasas a peso queda muy barato.

—Con la leche al productor en casi $17, y la leche en polvo entera en Fonterra en US$ 3.600, ¿pretenden un mejor valor?

Antes de las últimas bajas, habíamos estado reunidos con el directorio de Conaprole, y les manifestamos que creíamos que el peso que habíamos perdido hace casi un año, lo podríamos haber recuperado. Obvio que entiendo que todo lo del conflicto afecta, pero esperamos que al cierre del ejercicio se pueda hacer alguna reliquidación, porque entendemos que había margen para subir un poquito.

—¿Cómo ve el mecanismo de las reliquidaciones que Conaprole lo usa bastante?

Es una buena herramienta, lo que pasa es que ahí hay diferentes visiones, algunos prefieren que lo trasladen directamente a precio, y a otros les gusta porque es una plata que entra junta. Reitero, a mí me parece una buena herramienta, pero si lo mirás desde el lado de que había condiciones de subir el precio de la leche en esto meses que son de poca producción te preguntas: ¿por qué dejar para reliquidar en junio o julio?, ¿por qué no dar un pesito que a los tambos chicos le suma mucho?

—El año a nivel de la industria fue complicado por todo lo referido al conflicto sindical, ¿cómo observó el proceso?

El directorio de Conaprole actuó bien, fue firme en un montón de cosas, entendiendo que había pedidos absurdos por parte del sindicato. En los últimos días, el presidente (Yamandú Orsi) inauguró una planta de una empresa muy importante, donde se puso mucha tecnología, y ahí estamos todos de acuerdo, pero cuando Conaprole incorpora tecnología, las máquinas están uno o dos años paradas porque el sindicato no deja que se utilice, esas cosas duelen como productor, duelen como conaprolista, y el gobierno aplaude en un lado y en otro hace la vista gorda. Es un gobierno populista, que apoya a las multinacionales, cosa que no está mal, pero deberían de mirar también a las empresas nacionales que la pasan mal.

—¿Qué opinión le merece la masa de funcionarios que tiene Conaprole?

La cooperativa tiene 1.800 funcionarios efectivos y 200 zafrales, o sea 2.000 empleados en total, y el problema está en 150 o 200 de ellos, entonces sin dudas hay muchos funcionarios muy buenos, si el problema fueran todos, Conaprole no podría ser la exportadora número uno del país, si todos fueran problemáticos. El problema es la forma casi terrorista que tiene el sindicato de no dejar trabajar, cuando mucha gente sí lo quiere hacer. Acá hay una política nacional de casi no defender a la cooperativa, y eso va más allá de este gobierno.

—¿Qué quiere decir con esto?

Por ejemplo, muchas veces nos comparan con Nueva Zelanda en lo productivo, pero nunca nadie se pone a pensar en las políticas que tienen allá para la producción, entonces si hablamos de que queremos una lechería fuerte, y salvar a los pequeños productores, tenemos que pensar en políticas a largo plazo, porque acá en el país, los tambos siempre son un proyecto a largo plazo, nadie hace una reforma que cuesta mucho dinero pensando en tres o cuatro años, se lo hace pensando en diez o quince años. Entonces, no puede ser que en el gobierno nacional o las intendencias cada cinco años las reglas de juego cambien, eso no puede suceder.

—¿Por ejemplo en qué situaciones sucede?

Y no puede pasar que desde el 2017 las gremiales lecheras estemos yendo a solicitar el beneficios al sector lácteo en UTE todos los años, esas cosas se deberían de establecer a largo plazo. Insisto, nos comparan con Nueva Zelanda, pero si yo hoy tengo un tratamiento de efluentes en mi tambo e invertí cierta plata, y después cambia el ministerio o la intendencia, y te dicen que hacer algo más y el costo sigue siendo mío, y así con muchas otras cosas, entonces, creo que para tomar algunas medidas deberían de tener en cuenta a los productores y a las gremiales para poder trabajar en serio a largo plazo.

—¿En la gremial están participando del proyecto de María Dolores?

No, no participamos por el simple hecho de que tenemos campo del instituto, y ahí teníamos planificada la siembra de maíz para los productores de nuestra gremial.

—¿Cómo analiza la política de este gobierno de que Colonización adquieraunas 25.000 hectáreas para volcarlas a la lechería?

Obviamente que lo que el sector lechero necesita es campo, y eso lo venimos peleando desde siempre. Más allá de lo que ha pasado con María Dolores, nosotros tenemos para plantear que el Instituto Nacional de Colonización compre dos o tres tambos de productores familiares que venden el campo y quizás en tres o cuatro años salen del sistema, me gustaría que el instituto apueste más a eso, porque si le compras el campo a un productor que está arriba con el sistema funcionando con todas las inversiones hechas, le compras el campo y mañana le quedas cobrando la renta y salvas un productor familiar, me encantaría que eso funcionara mejor. Para un tambo chico enfrentar la compra de un campo hay créditos a largo plazo, incluso a 30 años, pero un productor de 45 o 50 años no se puede plantear comprar un campo a ese período de tiempo, entonces ahí Colonización es una herramienta fundamental.

—Además, en el departamento de Canelones hay una competencia grande por la tierra…

Exacto, hay otras producciones como la hortícola o frutícola, que compra campos a precios que la lechería no puede pagar, entonces hay una competencia muy grande por predios relativamente chicos, entonces, si Colonización compra 90 o 100 hectáreas a un buen precio, y es tierra que queda produciendo, te aseguras que el productor quede, y quizás ese productor tiene un hijo que quiere seguir porque las rentas del instituto son más accesibles.

—¿Al Instituto Nacional de la Leche cómo lo observa hoy?

Ahí seguimos con el mismo tema que es el presupuesto, que si bien se han prometido varias cosas, aún no se han concretado. Nosotros desde la gremial de Canelones tenemos un proyecto con el instituto por una estiercolera para trabajar con los socios. Apoyamos al instituto para que siga adelante, pero claramente para que esto suceda se necesita tener dinero.

—¿Y al Ministerio de Ambiente cómo lo ve?

He estado hablando con Conaprole, reuniendo datos, sobre todo de la cuenca del Santa Lucía que es lo que me preocupa, porque desde la Intendencia de Canelones hay bastante restricciones, porque pretenden hacer cambios en la actual administración, esos temas nos preocupan y estamos trabajando para tener información suficiente y poder contrarrestar algunas cosas.

—Hoy para un tambo, ¿qué significan los ingresos por carne?

Los números son muy buenos, tan buenos que te diría que podes sacar tres vacas gordas y comprar dos vaquillonas, y eso es una locura, a cualquier vaca gorda de tambo le haces US$ 1.000. Eso también habla del sector, porque vale la carne y la vaquillona siempre está en el mismo eje, entre US$ 1.500 y US$ 2.000.

—¿Y a la exportación de ganado en pie cómo la observa para el sector?

Se están exportando terneras a valores muy altos, estamos hablando que se pagan entre US$ 900 y US$ 1.000 por una ternerita de 150 kilogramos, eso económicamente es muy bueno para el productor, pero a su vez, es ganado que el año que viene va a faltar en la producción. Y acá hay otro aspecto que habla del sector, que una ternera valga eso y una vaquillona excelente la compres por US$ 2.000, porque históricamente la cuenta era cuatro terneras una vaquillona, y hoy es dos a uno. Esto favorece mucho al productor, pero habla de la baja rentabilidad que hay, porque la vaquillona debería de valer US$ 3.000 para mantener la relación histórica.

las gremiales del sector y la relación entre ellas

—¿Actualmente cómo está la relación entre las gremiales del sector?

—Venimos trabajando bien, tenemos un grupo de WhatsApp, donde participan directivos de todas las gremiales, y otro más chico donde solo participamos los presidentes de cada gremial, para ir filtrando algún tema y tratarlo de manera más rápida. Ahora se está trabajando en algo referido al campo de María Dolores donde hay una citación para la investigadora de la compra, en lo cual nosotros quedamos por fuera por no participar del proyecto. Hace unos días también hubo una reunión con el directorio de Conaprole donde se planteó el tema precios, así que venimos bien.

—En el sector lechero, ¿hay espacio para una gremial de segundo grado?

Como sigue la situación capaz que sí, o sino fusionarnos entre algunas, porque por ejemplo nosotros en la gremial estamos quedando chicos, con pocos productores, quizás con el tiempo las gremiales se van unificando.

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