En el último día de 2025 el Ministerio de Comercio de China divulgó la salvaguardia que regirá para la importación de carne vacuna, que tiene como objetivo generar un ámbito más propicio para la producción doméstica que en 2024 se vio impactada por un fuerte aumento de la oferta y baja de precios.
Tal como se venía especulando los días anteriores, con base en encuentros que la autoridad comercial china tuvo con representantes de los gobiernos de los principales países proveedores, se estableció una cuota por país, dentro de la cual se trabajará con la tasa arancelaria anterior (12%) y una vez excedido ese cupo el arancel pasa a ser de 55%.
La salvaguardia rige por tres años, de 2026 a 2028, y comienza con un cupo total de 2,688 millones de toneladas, con un incremento anual de 2% en los dos siguientes años. El cupo inicial es algo inferior a los volúmenes importados por China entre 2023 y 2025, por lo que debería tener un impacto levemente positivo sobre los precios internos de la carne vacuna.
Uruguay ha sido el país más beneficiado con el cupo asignado, posiblemente teniendo en cuenta la proporción que se envía con hueso. En 2026 la cuota es de 324 mil toneladas, volumen que Uruguay nunca embarcó a China. El pico fue en 2021 con 295 mil toneladas. Por lo tanto, la expectativa es que Uruguay pueda trabajar con soltura sus embarques a China, más aún teniendo en cuenta el descenso de las ventas a ese país en 2024 y 2025 debido a la mayor competencia desde Estados Unidos, la cual todo indica se mantendrá este año y posiblemente el próximo.
El contingente asignado no es tan favorable para otros proveedores caso de Brasil y los países de Oceanía. En 2025 Brasil embarcó a China cerca de 1,6 millones de toneladas y la cuota para este año es de 1,106 millones, en línea con las ventas en los años anteriores pero unas 500 mil toneladas por debajo del año pasado. En el caso australiano, queda de lado el tratado de libre comercio en el ítem carne vacuna y Beijing le asignó solamente 206 mil toneladas.