Comenzó a trabajar en el Parlamento la comisión encargada de analizar el proceso de aprobación del Acuerdo de Asociación Mercosur–Unión Europea, en una jornada que incluyó múltiples reuniones con actores del sector productivo y exportador.
Durante la instancia, comparecieron de forma independiente representantes de la Unión de Exportadores, la Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural. Entre los expositores estuvo Jorge Andrés Rodríguez, integrante de la Federación Rural y presidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), quien destacó el clima favorable a la ratificación del tratado.
Rodríguez señaló que, en términos generales, percibieron una posición parlamentaria orientada a aprobar el acuerdo. “Hubo preguntas, obviamente, pero en términos generales una postura de ratificar el acuerdo. Se trata de una decisión estratégica para el país”, sostuvo en Valor Agregado, de radio Carve y Oriental Agropecuaria.
Desde la Federación Rural, la presentación ante los legisladores se enfocó en la necesidad de abordar el tratado como una herramienta de desarrollo nacional y no como un debate ideológico. En ese sentido, se subrayó que Uruguay es el país del Mercosur con mayor participación de sus exportaciones en el mercado europeo, lo que refuerza la relevancia del acuerdo para el sector agroexportador.
El dirigente remarcó que el tratado abre la posibilidad de ingresar a Europa sin aranceles en numerosos productos, lo que podría traducirse en un incremento de las exportaciones de hasta US$ 1.000 millones anuales y en la generación de empleo en el interior del país. “No pedimos subsidios, pedimos mercados. Esta es una oportunidad concreta para el desarrollo del interior productivo”, afirmó.
Consultas parlamentarias y desafíos de competitividad
Durante el intercambio con la comisión legislativa, las consultas se centraron principalmente en aspectos estratégicos de la implementación del acuerdo. Entre ellas, el posicionamiento de Uruguay en la negociación de cuotas compartidas —especialmente en carne vacuna— y la coordinación con el resto de los países del Mercosur.
Rodríguez destacó como fortaleza la articulación público-privada en Uruguay, particularmente en el sector cárnico, y la existencia de bienes públicos que permiten cumplir con las exigencias sanitarias y ambientales del mercado europeo. No obstante, advirtió que el país deberá avanzar en mejoras de competitividad para aprovechar plenamente las oportunidades del acuerdo.
Entre los puntos señalados figuran la necesidad de reformas microeconómicas, reducción de costos del Estado, mejoras en infraestructura portuaria y vial, y simplificación burocrática. “Los productores no le temen a la competencia, estamos acostumbrados. Pero es clave mejorar la competitividad para poder aprovechar esta apertura”, indicó.
Cuotas de carne y coordinación regional
Otro de los temas analizados fue la futura distribución de la cuota de 99.000 toneladas de carne vacuna asignada al Mercosur. Según Rodríguez, aún no hay porcentajes definidos entre los países socios, dado que existen múltiples variables en juego y realidades productivas diferentes.
En ese marco, las gremiales privadas del bloque comenzaron a dialogar en el ámbito del Foro Mercosur de la Carne para alcanzar un entendimiento que luego sea respetado por los gobiernos. “La idea es facilitar un acuerdo privado técnico, con datos y perspectivas, para que luego no sea alterado por negociaciones políticas que puedan hacernos perder lugares”, explicó.
Para Uruguay, donde el 80% de la producción de carne se exporta y Europa representa un destino de alto valor, la definición de esas cuotas resulta clave.
Tiempos de aprobación y expectativas
En cuanto a los plazos, desde el sector estiman que la aprobación parlamentaria podría concretarse entre fines de febrero y comienzos de marzo, dada la intensidad de la agenda de audiencias y el interés manifestado por legisladores de distintos partidos.
Las gremiales valoraron el clima de seriedad en el tratamiento del acuerdo y coincidieron en que, más allá de algunos reparos puntuales, existe consenso en que los beneficios superan ampliamente los riesgos.
Mientras tanto, las organizaciones privadas del Mercosur continuarán las conversaciones en las próximas semanas, con una reunión virtual de FARM y la previsión de encuentros más formales a partir de marzo para avanzar en la coordinación regional.
Al cierre de su exposición, Rodríguez dejó un mensaje dirigido a la dirigencia política: “El interior está mirando. Hay oportunidades importantes para el país y es necesario enfocarse en dónde podemos ganar, fortaleciendo la competitividad y el desarrollo del sector productivo”.