La última campaña mostró un mejor panorama para la cebada que el que tuvo en 2024. El precio osciló en el eje de los US$ 190 en muchos momentos, y si bien los costos fueron altos y los rendimientos requeridos en tanto también lo eran, se logró una producción satisfactoria.
En muchos casos, los rindes promedio superaron los 4.000 kilos y tanto en Ambev como en Maltería Oriental, el porcentaje de rechazo fue tan solo un 8% en la producción recibida. Es preciso recordar que en muchos casos, dependiendo de cómo vengan las características de la zafra, los productores deciden colocar su cebada en industria o consumidor final, que podría ser un corral, tambo o pollos, por ejemplo.
Juan González, gerente agronómico de Ambev, destacó que hubo “rendimientos malteros muy buenos, cerca de 4.000 kilos”.En Ambev se registraron 92.000 hectáreas de cebada, con un porcentaje de aceptación para maltería que alcanzó el 92%, con muy buena calidad. “El rechazo fue solo un 8%, cuando en años anteriores venía en 22% a 25%”, agregó.
En el caso de Maltería Oriental, los rendimientos estuvieron en el eje de los 3.800 kilos de recibo maltero, siendo unos 4.300 kilos por hectárea en chacra. En esta oportunidad, tuvo unas 66.000 hectáreas en la zafra 2025. “No fue de los rendimientos más altos, pero tuvimos una muy buena posición”, sostuvo Vladimir Bentancor, supervisor de semillas y granos de Maltería Oriental. Según explicó, cuando comenzó la cosecha el porcentaje de rechazo era bajísimo, solamente un 3% a 4%, pero las lluvias de diciembre complicaron el panorama. “El rechazo global no fue alto, pero se disparó en ese momento, cerrando en un 8%”, añadió.
Exportación
Para el saldo exportable, en ambos casos hubo novedades. Maltería Oriental tuvo negocios puntuales con Brasil. “Con 66.000 hectáreas y los buenos rendimientos quedamos bien para abastecer a la industria”, explicó Bentancor, agregando que por ese motivo se consolidaron estos otros negocios.
Ambev en tanto, tuvo un saldo exportable de cerca de 80.000 toneladas que se están exportando en estos días. “Los precios fueron bajando y eso hizo que ganemos competitividad frente para poner en Brasil, que es el principal mercado de destino”, sostuvo González. Para cerrar, remarcó que ve al sector más resiliente, ya que antes cuando faltaba cebada había que importar, al tiempo que hoy, con tecnología y manejo, aunque ajuste el área, se logra abastecer a la industria.
Crecimiento o estabilidad
Las expectativas para el 2026 son favorables, ya que si bien la cebada obtuvo menos rentabilidad que la colza, según las malterías sí estuvo por encima del trigo. Esto, sumado a las rotaciones luego de un año con muchas brassicas sembradas, permitiría mantener o aumentar superficie.