En diálogo con Hablemos de Agro, de Canal 10, Álvaro Díaz Nadal, presidente de la Sociedad de Criadores de Angus del Uruguay, repasó los principales temas que hoy marcan la agenda ganadera del país. Desde el buen momento que atraviesa la cría impulsada por los altos valores del ternero, pasando por la necesidad de acelerar la incorporación de herramientas genéticas y mejorar los índices productivos, hasta el desafío que representa la garrapata y el creciente valor de la certificación Angus, el dirigente destacó que Uruguay cuenta con condiciones excepcionales para consolidarse como productor de carne de alta calidad y seguir fortaleciendo su posicionamiento en los mercados más exigentes del mundo.
“La certeza y el precio van a llevar a que los terneros vengan solos”
El presidente de la Sociedad de Criadores de Angus del Uruguay, destacó el momento que atraviesa la cría vacuna, impulsado por valores históricamente atractivos para el ternero y por la certeza que brinda la exportación en pie. A su juicio, desde la habilitación de este negocio el criador cuenta con un piso de precios que le permite planificar y apostar a una mayor producción.
“El productor cuando tiene estímulos los aprovecha”, afirmó. En ese sentido, señaló que los buenos valores incentivan a mejorar el manejo del rodeo, invertir en genética, revisar los toros antes del entore y cuidar más las vacas para aumentar la producción de terneros.
Díaz Nadal consideró que una de las señales más claras de confianza en el negocio es la mayor retención de hembras observada en la última zafra. Según explicó, la fuerte valorización de las terneras y el interés por incorporar más vientres muestran que los productores están apostando a expandir sus rodeos y producir más terneros en los próximos años.
Consultado sobre los bajos índices de preñez que mantiene Uruguay, reconoció que se trata de un problema multicausal, vinculado en parte a las limitaciones de muchos productores para acceder a tecnologías y herramientas de manejo. Sin embargo, entiende que la mejora sostenida de los precios puede transformarse en el principal motor para revertir esa situación.
Respecto al programa Procría, sostuvo que toda iniciativa orientada a mejorar la eficiencia reproductiva es positiva, aunque insistió en que el factor determinante seguirá siendo la rentabilidad del negocio. “La certeza y el precio van a llevar a que los terneros vengan solos”, aseguró.
Para el dirigente, la diferencia respecto a otros momentos favorables de la ganadería es que hoy las buenas cotizaciones responden a fundamentos más sólidos y no a situaciones coyunturales del mercado internacional. “Esto es estructural y tenemos mucho tiempo por delante para que se mantenga”, concluyó.
“Uruguay tiene que transformarse en una boutique de carne”
Al abordar los desafíos de la ganadería moderna, Álvaro Díaz Nadal sostuvo que Uruguay avanza en el camino correcto hacia una producción más eficiente e intensiva, aunque consideró que el proceso es más lento de lo deseable. Para el presidente de Angus Uruguay, una de las principales limitantes es que buena parte de los productores aún no aprovechan plenamente herramientas objetivas de selección genética que el país tiene disponibles desde hace años.
En ese sentido, destacó la importancia de los Diferenciales Esperados de Progenie (DEP) y de la genómica como instrumentos para tomar mejores decisiones a la hora de elegir reproductores. “El productor muchas veces compra dos toros que valen lo mismo, pero uno tiene buenos datos y el otro no, simplemente por desconocimiento”, señaló.
Díaz Nadal remarcó que Uruguay no puede competir con otros países de la región en volumen ni en costos de producción, por lo que debe apostar a diferenciarse a través de la calidad. “Tenemos que transformarnos en una boutique de carne”, afirmó, destacando las ventajas que ofrece el país para producir carne de alta calidad con razas británicas.
Respecto al planteo de la industria frigorífica sobre la necesidad de contar con animales más pesados, consideró que el desafío no pasa por aumentar el tamaño de los bovinos, sino por mejorar los procesos de recría. Según explicó, el potencial genético ya existe, pero muchas veces los animales no reciben la alimentación necesaria para expresarlo plenamente.
También recordó que Uruguay atravesó una etapa en la que incorporó genética orientada a sistemas productivos muy diferentes a los nacionales, generando rodeos demasiado grandes para las condiciones predominantes de producción. A su juicio, hoy el sector ha corregido ese rumbo y busca animales más adaptados a la realidad de los campos uruguayos.
El dirigente reconoció que aspectos como el marmoreo, la eficiencia de conversión y otros indicadores vinculados a la calidad de carne ganan cada vez más relevancia en los remates y en la selección genética. Sin embargo, entiende que todavía queda un largo camino por recorrer para que estas herramientas lleguen masivamente al productor comercial.
En esa línea, adelantó que la Sociedad de Criadores de Angus viene trabajando para promover una mayor adopción de genética evaluada y herramientas objetivas de selección. “Pasar de elegir un toro solamente por lo que vemos a elegir uno que además nos brinda certezas es un cambio fundamental para seguir mejorando la ganadería uruguaya”, concluyó.
“Hoy existe un Angus uruguayo adaptado a nuestra realidad productiva”
Álvaro Díaz Nadal atribuyó el liderazgo que mantiene la raza Angus en la venta de reproductores a una combinación de factores que incluyen la calidad genética, el trabajo institucional y la cercanía con los productores. Según recordó, Angus lidera las ventas de toros en Uruguay desde hace varios años, consolidando una posición que responde tanto al prestigio internacional de la raza como al trabajo realizado a nivel local.
El presidente de Angus Uruguay destacó especialmente la labor desarrollada por las sucesivas directivas de la institución, enfocadas en mejorar la ganadería y brindar herramientas útiles para el productor comercial. “Ha habido gente muy comprometida, capaz y con una meta común: mejorar la ganadería”, afirmó.
A su entender, otro aspecto clave ha sido la cercanía que la gremial ha mantenido con sus socios y con los criadores. Esa relación, sumada al reconocimiento que tiene la carne Angus en los mercados internacionales, ha contribuido al crecimiento sostenido de la raza en el país.
Consultado sobre la evolución genética de los rodeos, Díaz Nadal consideró que actualmente existe un “Angus uruguayo”, resultado de años de selección adaptada a las condiciones productivas nacionales. En ese sentido, señaló que el objetivo ha sido encontrar un equilibrio entre animales funcionales para los sistemas pastoriles del país y las exigencias de los mercados de exportación.
“Los animales no pueden ser demasiado grandes, pero tampoco demasiado chicos”, sostuvo. Según explicó, Uruguay debe producir bovinos capaces de responder a las demandas internacionales en términos de peso, rendimiento y calidad de carne, sin perder adaptación a los sistemas de producción predominantes.
Otro de los temas abordados fue la búsqueda de animales más resistentes a la garrapata. Díaz Nadal confirmó que Angus Uruguay está comenzando a trabajar en proyectos vinculados a esta característica, tomando como referencia experiencias que ya se desarrollan en Brasil a través de programas de mejoramiento genético.
Sobre la problemática sanitaria, calificó a la garrapata como uno de los principales desafíos de la ganadería uruguaya. Si bien reconoció que se trata de un tema complejo y que involucra múltiples actores, consideró evidente que las medidas implementadas hasta ahora no han logrado controlar el problema.
“Hoy la garrapata debe ser el enemigo número uno de la ganadería del Uruguay”, afirmó. Además, advirtió sobre la creciente resistencia a los tratamientos disponibles y sobre la necesidad de fortalecer los controles y el cumplimiento de los protocolos sanitarios para evitar consecuencias sobre la producción y el acceso a los mercados.
“La certificación Angus busca agregar valor a toda la cadena cárnica”
Durante la entrevista, Álvaro Díaz Nadal también se refirió al trabajo que desarrolla Angus Uruguay en materia de certificación de carne y genética, una herramienta que busca respaldar la calidad de los productos asociados a la raza y generar valor para toda la cadena.
Actualmente, la gremial cuenta con cuatro sellos de certificación que se aplican según los requerimientos de la industria frigorífica y los distintos mercados. Entre ellos se encuentran programas vinculados a carne Angus certificada, sistemas de producción a pasto y categorías premium, todos orientados a garantizar atributos específicos del producto final.
Díaz Nadal destacó que la tarea de la institución no está vinculada a la comercialización de carne, sino a brindar respaldo técnico y credibilidad a los procesos de certificación. “Nuestra misión es ayudar a que la industria coloque mejor sus productos y que el país exporte carne de la mayor calidad posible”, explicó.
En ese sentido, valoró el trabajo conjunto que se viene realizando con distintas empresas frigoríficas y la participación de representantes de Angus Uruguay en ferias y actividades comerciales internacionales. Según señaló, la presencia de la sociedad de criadores aporta una garantía adicional para los compradores, al tratarse de la institución que nuclea a quienes producen los animales.
El presidente de la gremial remarcó además que la certificación realizada por la propia sociedad de criadores constituye un diferencial frente a otros sistemas, ya que son los propios productores quienes avalan el origen y las características del ganado. “Nadie puede certificar mejor un Angus que quienes lo crían”, sostuvo.
Asimismo, señaló que Uruguay presenta una particularidad respecto a otros países de la región. Mientras que en mercados como Argentina y Brasil la utilización de la marca Angus requiere necesariamente la certificación de las respectivas asociaciones de criadores, en Uruguay existen diferentes modalidades de certificación, lo que representa uno de los desafíos sobre los que trabaja actualmente la institución.
Otro de los aspectos destacados fue el creciente negocio de exportación de genética. Díaz Nadal recordó que durante el último año se exportaron más de 41.000 vaquillonas Angus, una cifra que refleja el reconocimiento internacional alcanzado por la genética desarrollada en Uruguay. En estos casos, la certificación de la sociedad de criadores resulta fundamental para garantizar la pureza racial y brindar confianza a los compradores de distintos mercados.