Horas clave para la definición del eventual instrumento financiero que permitiría al sector arrocero hacer frente a la próxima zafra. Ya desde octubre del año pasado la gremial de productores viene teniendo reuniones con autoridades del gobierno, entre los que se destaca el ministro Oddone, buscando conseguir un instrumento financiero, también llamado “crédito puente”, que permita sembrar en un contexto complejo de precios y rentabilidad.
Como es de público conocimiento, sería un crédito elegible por cada uno de los productores, de US$ 500 por hectárea, con un plazo de repago de 7 a 10 años y el Estado como garantía en un porcentaje importante.
En las últimas horas se conoció una novedad importante, que marca que la industria participaría como garante también de este instrumento, mientras los productores que hayan elegido utilizar este beneficio conforman un fondo de solidaridad que permite ir pagando el crédito conseguido. Este mismo fondo quedaría como respaldo para los productores para hacer frente a futuras crisis que puedan llegar para el rubro.
En caso de que el instrumento financiero se concrete, algo que es muy probable que suceda y donde los productores tienen depositado buena parte de su entusiasmo, la intención de siembra para la próxima zafra marcaría entre 155.000 a 158.000 hectáreas, una caída de tan solo un 3% frente a la zafra anterior. Tener un leve descenso es un gran desvelo del rubro para tener más volumen de arroz para comercializar y un mayor volumen también para diluir los altos costos del país y los costos instalados de la industria arrocera.
En caso de que el crédito puente no cristalice, la caída de área podría ser de 25.000 a 30.000 hectáreas, marcando un escenario muy diferente.
Gran expectativa en el sector arrocero que ya en pocas semanas comenzará la siembra de una nueva zafra, a la espera que la tónica del mercado internacional mejore, aprovechando algunas señales que marcan una leve mejora de los valores.