Ganadería

Stock bovino sigue volviéndose cada vez más criador

El IPA proyecta una leve suba a 11.762.426 cabezas.

(AP Photo/Michael MacNeil, Agriculture Department) Bovine Basics

Pablo Antúnez.

El stock bovino del Uruguay está dando señales de volverse cada vez más criador y desde el Instituto Plan Agropecuario (IPA), se está proyectando un leve crecimiento al 30 de junio, llegándose a 11.762.426 cabezas que contrastan con las 11.732.201 que había a igual mes de 2017.

El Ing. Agr. Esteban Montes, técnico del Instituto Plan Agropecuario y Coordinador del Fondo de Transferencia de Tecnología y Capacitación de la institución, sostiene que la ganadería uruguaya está saliendo del letargo que la llevó a tener faenas anuales de bovinos de 2 millones de cabezas y consideró que si bien lo estaba haciendo en base a vientres —el año pasado hubo una industrialización elevada de vientres—, hoy crece en base a otras categorías que no afectan la máquina de producción (rodeo de cría).

Proyección. “Estamos yendo hacia un stock más criador, con un número importante de vacas de cría”, sostiene el experto. Inclusive proyectando el 75,6% que fue el promedio país de gestación vacuna, según mostró el XVI Taller de Diagnósticos de Gestación que organizó el INIA Treinta y Tres, y restándole el 10% de terneros que se pierden entre el nacimiento y la marcación, “se producirían 2,9 millones de terneros este año”.

Para Montes, que la ganadería de cría produzca este año 2,9 millones de terneros”, ayudaría a mantener el stock bovino en los niveles actuales”.

Según la proyección del stock que hace el IPA, “bajaría la cantidad de novillos grandes y vacas de invernada, pero crecería el volumen de terneros y novillos nuevos”, explicó el técnico del IPA.

El año pasado se obtuvieron 2.700.506 terneros y este año se proyectan 2.918.277 cabezas, según el IPA. Es una producción histórica que se sustenta con los buenos valores que recibe esta categoría y con una fluida exportación en pie.

A su vez, habría un incremento en las vaquillonas de 1 a 2 años que pasarían a 1.77.099 frente a las 1.253.756 al 30 de junio de 2017. Caerían las vaquillonas de más de dos años sin entorar a 487.151 (en 2017 eran 518.337) y subirían los novillos de 1 a 2 años a 1.058.366 (eran 987.291); Novillos de dos a tres años caerían a 662.714 (eran 787.588); Novillos de más de tres años quedarían en 541.778 (eran 568.159); Vacas de invernada bajarían a 438.419 (eran 450.566). La noticia más relevante es la apuesta a la cría, porque se daría un incremento en las vacas de cría entoradas que pasarían a ser 4.309.683 (eran 4.291.584). Los toros caerían a 168.940 desde 174.414 cabezas a junio de 2017. En ese sentido hay que marcar que el nivel de vientres entorados es históricamente alto, a pesar de mantenerse una faena elevada de vaquillonas, principalmente para abastecer la cuota 481.

Señales. El crecimiento de la exportación de ganado en pie y de la faena son señales que inciden en el criador y lo estimulan a producir más terneros. Está claro que el productor ganadero entoró la mayor cantidad de vientres que pudo para asegurarse una mayor cantidad de terneros en un año climáticamente difícil.

“En la medida que siga subiendo la extracción —por mayor faena y exportación en pie—, hoy estamos en niveles de 23%, se ayudará a que la cría se siga afirmando. Cuando la extracción se afirma, la apuesta a la cría es mayor”, estimó el analista del IPA. Más allá de ese 23%, Uruguay “debería estar en niveles de extracción mayores”, consideró Montes que puso como ejemplo a Australia, competidor de Uruguay en la exportación de carne bovina en los mercados de mayor valor, donde los niveles de extracción llegan a 30%.

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