Ganadería

Precios dificultan traer carne desde los vecinos

No se importará asado de Argentina y se encarece Brasil.

Carne de Brasil.

Pablo Antúnez

La suba abrupta de precios y la fuerte demanda de China, dinamitan —al menos temporalmente— la posibilidad de que ingresen asados bovinos desde Argentina para ser volcados al mercado uruguayo.

El mes pasado, durante la feria alemana de Anuga, algunos importadores e industriales uruguayos estuvieron sondeando precios e incluso, se presentó una solicitud de importación ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), para importar asados vacunos desde Argentina. Esos asados tienen una calidad muy similar a los uruguayos y tenían la posibilidad de ingresar a precios sensiblemente más baratos que el mismo corte producido en Uruguay.

El MGAP solo autoriza la importación de asados desde Argentina (carne con hueso), mientras que desde Brasil y Paraguay, se permite el ingreso de carne bovina desosada, envasada al vacío. En todos los casos, provienen de frigoríficos exportadores que están habilitados para vender a la Unión Europea, lo que asegura la sanidad y la calidad de la carne.

Con el crecimiento en la cantidad de consultas desde Uruguay, los cuatro frigoríficos argentinos que no están habilitados para exportar a China, cambiaron las cotizaciones al alza y en algunos casos, esos precios subieron entre 30% y 40% en las últimas semanas, según reflejó un sondeo realizado por El País entre empresarios vinculados a la importación de carne bovina para el abasto.

Los nuevos valores, “inviabilizan” la importación de asados desde Argentina, motivando que varios importadores abandonaran la idea de presentar solicitudes ante el MGAP, buscando autorizaciones de ingreso de mercadería desde Argentina.

Brasil. A su vez, desde Brasil, origen de más del 90% de las pulpas bovinas que se venden en carnicerías y grandes superficies, los precios también están en suba.

Ese cambio en los listados encarece el precio de la carne bovina en el mercado interno, aunque todavía tiene diferencias a favor del consumidor frente a los mismos cortes procedentes de ganado uruguayo.

El mayor volumen de carne bovina brasileña proviene de frigoríficos de Rio Grande do Sul, que trabajan con razas bovinas de origen británico y sus cruzas. El problema, es que la mayoría de esas plantas están habilitadas para China y, con una demanda fuera de lo normal desde el país asiático, están disminuyendo la oferta.

Con los importadores chinos pagando precios altos —lo mismo le pasa a los frigoríficos uruguayos— y precios de ganado al alza, la prioridad es abastecer a China. Por eso, se están haciendo gestiones ante el MGAP para lograr la autorización de otras plantas frigoríficas que no están habilitadas para exportar a China, pero sí tienen habilitado el ingreso a la Unión Europea y otros destinos. Hoy el precio del ganado en Brasil está en US$ 3.05 por kilo y eso hace subir la carne.

Los frigoríficos brasileños no están cumpliendo en su totalidad con los embarques que tienen vendidos a Uruguay y enfrentan un faltando de oferta. De todos modos, el abasto continúa bien abastecido, mayoritariamente con carne desosada brasileña.

La carne importada atenúa las subas de la carne en el mercado interno, por más que también se haya incrementado el precio del producto importado.

A su vez, Uruguay sufre un faltante de ganado gordo bastante marcado y aún con precios récord no aparece volumen de oferta. Con China plantada fuerte y buscando acaparar la mayor cantidad de carne posible para paliar la crisis causada por la peste porcina africana, es difícil que en el corto plazo el precio de la carne en el abasto comience a bajar.