A los 48 años, el Ing. Agr. Patricio Cortabarría Rovira asumirá mañana como presidente de la Asociación Rural del Uruguay. Descendiente de dos tradicionales familias del departamento de Durazno (los Cortabarría y los Alfonso), que han estado por muchos años vinculados al comercio y a la producción agropecuaria, está casado y tiene una hija. Se recibió de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de la República (Udelar), luego cursó estudios de Dirección de Empresas en el Ieem (Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo) y tiene un Diploma de Agronegocios de la Universidad Católica del Uruguay. Además de su actividad de productor rural y profesional, administra campos y asesora a cabañas. El Ing. Cortabarría Rovira ingresó en la Sociedad Criadores de Hereford durante la presidencia del Ing. Luis Bove Santayana en el año 2000, ejerció la presidencia de la Central de Pruebas de Kiyú en 3 períodos y fue presidente de la Sociedad Criadores entre 2013 y 2015. Además, fue el Chairman World Hereford Conference en Uruguay en el año 2016. En la ARU ingresó a la directiva cuando la presidencia del Ing. Agr. Ricardo Reilly Arrarte (2014) y ocupó el cargo de Director de Registros Genealógicos durante las presidencias del Dr. Pablo Zerbino y el Ing. Gabriel Capurro. En este último período, ha sido el vicepresidente del Dr. Gonzalo Valdés Requena.
Lo que sigue, es un resumen de una larga y distendida conversación con Rurales El País.
-¿Cómo ve al agro negocio uruguayo en este momento?
-Atravesamos una sequía que, a diferencia de otras, fue muy generalizada y que afecta prácticamente a todo el país. Uruguay está cada vez más tecnificado, con más tecnología. Los productores tienen cada vez más capacidad de responder. Me contaban de la seca del 89, yo tenía 14 años y no la viví como productor, y fue diferente. La sequía de hoy nos hace repensar los sistemas de riego, donde parece que estamos bastante en pañales. Uruguay es un país que parece tener muy buenos recursos hídricos, no sería difícil poder avanzar en el tema estaría buenísimo.
-¿Habla de repensarlo en una sinergia público, privada? ¿Piensa que tiene que haber un estímulo del gobierno?
-Creo que sí. Por la forma de tributar, muchos estímulos terminan en las empresas que pagan impuestos y que a través de beneficios fiscales pueden hacer inversiones que le permitan mejorar en lo tecnológico. Puede haber otras tecnologías de riego que la gente de repente no las conoce tanto. Para el grande, que tiene la capacidad financiera y de beneficios fiscales, probablemente es una decisión empresarial: lo hago o no lo hago. Más hacia abajo en la cadena, están los productores más chicos que no tributan IRAE, probablemente puedan ir a sistemas de riego distintos, no a los pivots, sino sistemas con represas, con gravedad como con otro tipo para regar más bien pasturas y no tanto cultivos. Creo que es donde tenemos que trabajar. El ministro Mattos quiere hablar el tema con las gremiales y entendemos que hay que analizarlo bien.
-¿Hay una madurez del sistema productivo como para invertir en riego?
-Los drivers de la producción agropecuaria cambiaron. La tierra multiplicó mucho su valor. Antiguamente un novillo gordo valía de lo mismo que una hectárea de tierra, esa proporción cambió en los últimos 20 años, quizás hoy estamos en una relación más favorable hacia la compra de tierra, que a la de hacienda, estamos más en un equilibrio. Hoy en día el crecimiento es muy difícil para el productor, comprar campo, crecer hacia afuera. La población mundial crece, por lo tanto, la tierra es cada vez un recurso más escaso, por lo tanto la tendencia de mantener el valor va a seguir. El crecimiento es dentro de la empresa, dentro del campo. Ha venido de la mano de cultivos o de la parte de reforestar, hacer pasturas, o el destete precoz, o la suplementación de los ganados, son herramientas que prácticamente las manejamos casi todos. Hay escalones tecnológicos que se van dando, acomodar la fecha entore, tener una sanidad correcta. El riego es el escalón que se viene. Obviamente después está la decisión empresarial de cada uno de hacer lo que entienda mejor. Si tenés el recurso agua disponible, regar es una opción.
-¿Cómo ve el mañana, la salida de esta sequía?
-Fundamentalmente con precios. Los valores de los productos están en buenos niveles, entonces la ecuación, una vez que se pueda sembrar de vuelta y pueda tener un ciclo productivo normal, vamos a volver a tener un ingreso, un margen positivo. Hay que intentar cumplir con los compromisos asumidos y estar prontos para largar de vuelta, ya sea con la siembra en invierno, los ganaderos invernadores con algunos encierros de ganado a corral, o en toda la parte verdeos de invierno que puedan sostener una cierta faena, porque parece que va a haber muy buenos valores.
-¿Va a faltar ganado?
-Creo que sí, porque se perdió mucha área de pradera, los verdeos se sembraron en fechas tardías, porque recién empezó a llover el 15 de marzo. Hay ciertos faltantes de semillas. Parece ser que va a faltar ganado, no sé qué va a pasar con los corrales, ya las cuentas supuestamente mejoraron, pero no sé qué cantidad de grano tienen como para encerrar. Probablemente vaya a ser una postzafra que va a tener muy buenos valores, porque no va a ser tan abundante la oferta.
-El mercado de reposición está firme...
-En esta primavera nos la vamos a jugar mucho, tratando de preñar las vacas que no se preñaron, tiene que ser buena, para poder cumplir con lo que nos faltó este verano y poder seguir hacia adelante.
-¿Qué reclamos le hace al gobierno?
-En la conferencia de Rurales El País en Melilla vimos cómo le pega el dólar al ganadero, por su estructura de costos. Vivir en pesos se le vuelve cuesta arriba cuando el dólar se retrasa tanto. Lamentablemente el atraso cambiario es muy malo para el sector. Estamos hablando que capaz hemos llegado a perder 7 pesos por dólar. No es menor. El productor que tiene que cambiar plata para vivir, para pagar cuentas, lo siente de una manera muy fuerte.
-¿Piensa que el gobierno prioriza contener la inflación?
-Bueno por lo menos lo que entendemos nosotros es que quiso bajar la inflación de los valores que estábamos. Se tomaron ciertas políticas que explican lo que pasó. Obviamente que también la cotización se explica por un gran ingreso de dólares por nuestras propias exportaciones, un turismo que anduvo bien y también por la exportación de servicios, principalmente de software, lo que está bueno porque ese es el mejor futuro, poniéndole conocimientos exportar por US$ 2.500 millones, me parece soñado.
-¿Cómo ve las acciones del gobierno en cuanto a la inserción internacional?
-El gobierno hace todos los esfuerzos. Lo hemos visto enfrentarse a sus pares en el Mercosur, en momentos de tensión se ha parado pidiendo lo mejor para el país, cosa por la que lo felicitamos y aplaudimos. Uruguay juega un partido enorme en ese sentido. El mundo de los alimentos, del comercio no es fácil, no es lo mismo que vender otras cosas. Hay que seguir trabajando, tenemos que ir hacia ahí, que nuestros embajadores sean vendedores del país, que entiendan qué producimos, por qué lo hacemos, qué cosas buenas tienen nuestros productos. Eso me parece fundamental. De Expo Melilla me quedé con una sensación que el acuerdo Transpacífico es donde podemos jugar rápido. Yo solicitaría al gobierno una firme definición, de velocidad y músculo, para poder entrar en ese acuerdo donde vemos los países asiáticos con un enorme potencial de compra y quizás con menos requerimientos. Pediría celeridad y fuerza para poder lograr entrar en ese acuerdo
-¿Cómo ve las políticas sanitarias del MGAP?
-Este es un país con recursos escasos. Estamos en contacto con los jerarcas, sabemos que se trabaja, que se hace mucha cosa. Nuestros estándares de sanidad son respetados en todo el mundo, es un país libre de Aftosa con vacunación, ahora estamos con el libres/libres, no importa con o sin, y hemos llegado a mercados de alta demanda y exigentes. Eso está basado en políticas sanitarias buenas y creíbles, que se respetan en el mercado internacional. Tenemos que seguir trabajando en la campaña de la brucelosis. Hemos hemos intercambiado muchas ideas con el Ministerio que se están llevando adelante y falta un poco más todavía. Sabemos que se ha cambiado un poco el abordaje de la campaña, que en definitiva los productores la toman como propia.
-¿Y los temas ambientales?
-Eso es fundamental. Van a ser una constante de acá en más con los diferentes compromisos que se han ido firmando. Con la creación del Ministerio de Ambiente, el sector va a tener que trabajar mucho en ese tema para poder mantener un equilibrio entre lo ambientalmente sostenible y lo económicamente sostenible. Se nos viene un gran capítulo, que ya está, y hay que trabajar bastante más en este tema.
-¿Piensa que Uruguay sigue siendo un buen país para captar inversores?
-Sin dudas es un país para invertir: por la transparencia, por su democracia que es de las más sólidas de América Latina y del mundo por el respeto que se tienen todos los ciudadanos más allá de sus Partidos y de los colores. Por algo hemos visto la llegada de grandes empresarios argentinos, no solamente a invertir sino a vivir. Si bien es un mercado chico para algunas cosas, pero es un país hermoso para invertir, especialmente en campos para la producción, algo que siempre es una muy buena es una inversión de largo plazo con tendencia siempre a ser positiva.
-¿Cómo ve al gobierno en esta recta final de su gestión?
-Lo veo bien. Asumiendo el costo político, como buen padre de familia de tener que tomar decisiones difíciles. Es un gobierno que toma decisiones difíciles llevando adelante reformas que todo el espectro político viene hablando que son necesarias y prácticamente no podemos seguir sin hacerlas, aún asumiendo el costo político.
-¿Habla de la Reforma de la Seguridad Social?
-Exactamente. El presidente Macron dijo eso: me van a prender fuego como país, pero hay que hacerlo. Es una nueva realidad que el sistema jubilatorio fue diseñado para una época y eso cambió. Uno ve las nuevas tecnologías y el sistema jubilatorio hay que repensarlo mucho, por la globalización del trabajo que es muy fuerte y va a ser muy difícil lograr que las pirámides crezcan desde abajo con muchos aportantes, cuando cada vez es más es más digital el trabajo.
-¿Y la reforma de la Educación?
-Pasa lo mismo con la reforma de la educación, que también el gobierno la está impulsando y le está costando, pero la está sacando adelante. También va con esto mismo que me venía diciendo, con la formación de las futuras generaciones y el cambio de la matriz cultural que hay en el país. Me crié en un país que enorgullecía su educación. Un país que había llegado a tener alfabetizada casi a su población entera, éramos un orgullo. Hace poco pasamos a ser de los países con peores datos de Educación en Latinoamérica que es un continente complicado. En un país que tiene de distancia máxima 650 km y tiene una red eléctrica bastante desarrollada, que tiene Internet con mucho desarrollo, que tiene miles y miles de metros cuadrados de liceos y escuelas por todo el país, que no tengamos una buena educación es realmente sorprendente. No sé a qué se debe, si a los planes o a los profesores, pero sorprende. La educación es la base, es la mejor herramienta para mejorar la escala social, es la base para disminuir la desigualdad de ingreso. Es la oportunidad que tiene quien nace en un contexto más complicado para poder salir adelante. Está la infantilización de la pobreza, porque en barrios más carenciados nacen más chicos y entonces cada vez son más chicos que nacen en pobreza con respecto a los chicos que nacen en condiciones más favorables. La educación es la herramienta para sacarlos de ahí.
-¿Cómo ve a la Coalición de gobierno?
-La coalición multicolor son varios partidos bajo el mismo paraguas, igual que el Frente Amplio. Obviamente cada uno tiene su identidad y como en toda mesa de negociación, uno defiende más unos temas que otros. Entiendo que haya diálogo, negociaciones y discrepancias, lo veo bien. Pero creo que va a llegar fuerte a las elecciones, porque creo que han trabajado bien en conjunto.
-¿Qué expectativas tiene de la Expo Prado 2023?
-Quizás con el galpón uno listo, o muy cerca de estar terminado con un enorme esfuerzo económico que está haciendo la Asociación Rural para poder acomodar ese patrimonio histórico. La Expo Prado es una fiesta nacional. Es la feria más grande, de las que recibe mayor cantidad de gente de los diferentes estratos sociales y rincones del país. Es la feria por excelencia del Uruguay. Cuando sos chico y agarrás folletos de UTE, OSE, Antel, los Ministerios, vas aprendiendo cómo funciona Uruguay y sus Instituciones, quiénes son. Empezamos a ver quiénes son los actores de nuestro país. Yo creo que es un lugar donde está muy bueno traer a los niños que vean no solamente la parte agropecuaria, de producción, los animales, la maquinaria, sino que también es bueno ver toda esa feria: es ver al Uruguay por dentro. La Expo Prado es un viaje interno por Uruguay que está muy bueno hacerlo.
-¿Cómo piensa se puede contribuir a formar la ruralidad y terminar con la dicotomía campo/ciudad?
-Con educación. Con respeto. Del hombre montevideano por el hombre del interior que no tuvo la oportunidad de criarse en el medio rural y conocer más sobre la producción. El respeto, las ganas de enseñarse unos a otros. Uruguay somos todos, es la suma de todos. Un país con una capa de producción primaria, la agropecuaria, por las propias condiciones naturales que tienen las ventajas competitivas, la propia geografía y el clima, y sobre esa base que dé mucho trabajo. Es necesario que se sigan generando otras industrias, ya sea de turismo, en el software, pero sobre una base muy sólida para aprovechar la agropecuaria, porque lo tenemos que hacer bien y sobre eso, el crecimiento como un sustento de pilares fuertes a la economía, pilares sólidos donde apoyar el resto de las capas, en un país donde haya trabajo para todos, donde haya PBI para todos y en definitiva un pequeño paraíso de poca gente, de baja densidad demográfica que nos permite poder pasear, ver mucho verde, mucho mar, hermosos bosques, un pequeño paraíso para vivir.
-Y valorando el efecto de difusión que tiene el sector agropecuario sobre el resto de la economía...
-Exactamente. Cada dólar del agro negocio se replicaba por seis en el resto de la economía. Todo el interior del país vive del sector. En Montevideo también, pero no lo saben, no se dan cuenta. Es un factor que tiene el Uruguay que empuja mucho. Porque como lo ha dicho reiteradas veces el Presidente Lacalle: si al agro le va bien, le va bien al país. A todos nos tiene que ir bien: al agro, a la industria, al turismo y al software. Somos todos, tenemos que tener esa visión; somos todos, no uno con el otro.
Entre el honor y los partidos que se juegan “tranqueras afuera”
-¿Qué le significa haber sido electo para ser presidente de la Asociación Rural del Uruguay?
-Es un gran honor que tus compañeros de la Rural te elijan para que presidas a una institución tan importante del sector agropecuario y de la vida del país y obviamente también es una gran responsabilidad. Poder conducir esta tradicional institución con más de 150 años en el quehacer nacional también es una gran responsabilidad.
-Además del compromiso familiar...
-Exactamente. Mi bisabuelo, José Alfonso fue el creador del programa de MH de la Hereford, lo que consta en un acta del año 50. Y es un compromiso para mi familia, que mi hija me vea tomando estos roles también es importante. Uno toma esta responsabilidad defendiendo a nuestro sector, defendiendo el agronegocio en su totalidad. En cierta manera deja tiempo de su empresa y de su familia para hacer esto que es algo que todos los empresarios lo deberían hacer. Que los jóvenes vean que se juegan partidos importantes ahí, que no solamente tranqueras adentro de la empresa, sino también porteros afuera.
-¿Qué impronta le dará a ARU?
-La Rural tiene mas de 150 años. Los hombres pasan, las instituciones quedan. Por supuesto que cada presidente tiene su perfil. Creo que vamos a tener este primer año quizás menos exigente, pero el año que viene va a ser muy complejo, donde vamos a tener que trabajar muchísimo para hacerles llegar a los candidatos de los distintos Partidos nuestra idea sobre qué es lo que queremos para el futuro, qué es lo que entendemos que le va a hacer bien al agropecuaria y que todos los planes de gobierno tengan buenas ideas para el sector, buenas políticas agropecuarias para el próximo gobierno que vaya a tener Uruguay.
-¿Ya tiene definidas las delegaciones de ARU en los distintos organismos?
-La Rural es un grupo de gente muy grande. En lista son 40 personas que hay que llamar y quiero darle especial importancia a eso. A la gente que se dedica a esto, que te acompaña, que está en los diferentes institutos y organismos donde tenemos representación. También haciéndolo obviamente que una de forma honoraria, dejando tiempo lejos de su familia y aportando todas sus experiencias y su inteligencia. La Rural es un gran equipo de personas, es una institución, quizás vemos mucho al presidente, pero detrás hay un equipo enorme de gente que trabaja muchísimo y eso es lo que hace grande a la ARU, porque está en la definición en muchos lugares donde se hace realmente la política agropecuaria de este país. Está bueno que los delegados estén un tiempo moderado dentro de los institutos porque lleva mucho tiempo conocerlos, no es fácil. La idea es mantener la mayor cantidad de representantes de los institutos, darle continuidad. La Institución tiene muchos ex presidentes que se quedan a ayudar, a colaborar y eso le da una memoria institucional muy importante y permite tener una coherencia importante a lo largo de los años.
-Y será la primera Directiva con una mujer…
-Correcto. Primero agradecer a Virginia San Martín que se animó a ser la primera mujer. Es ingeniera agrónoma, productora de Maldonado, ex presidenta de CAF, tiene mucho trabajo a nivel gremial. La opinión femenina siempre viene bien. ARU, a su vez, es una institución que dentro de su Junta Directiva ya tiene presencia femenina: está Rocío Lapitz en la gerencia institucional y Andrea Galeano en la gerencia ejecutiva. Pero, a su vez, tenemos y hemos tenido mujeres presidentas en las diferentes gremiales de Criadores,